Adrien Bernard/Página Siete
Una vista de la siempre llena Plaza del Estudiante.
Son la cinco, París se despierta. Son las once, La Paz se anima. A esta hora la capital muestra todas sus caras y sintetiza la variedad social que alberga. Desde la Ceja hasta la plaza Murillo, desde la picardía de los obreros de la zona Sur hasta la seriedad de los ejecutivos apresurados del centro, el panorama de la gente paceña revela una gran riqueza, pero también desfases sociales relevantes.