Punto de vista
Hay un proceso de subestimación
ILYA FORTÚN - Analista político
Puede significar rupturas muy serias, se empiezan a desvirtuar algunos preconceptos que teníamos aceptados en la política, como la clase indígena campesina originaria, y ahora se va resquebrajando porque los intereses de indígenas y campesinos son contrapuestos y ambos sectores pueden llegar a un enfrentamiento si es que se comente la locura de frenar la marcha.También se pone en duda la condición indígena del presidente Evo Morales, porque a nivel internacional es un estandarte para Bolivia tener un presidente indio.
Por otra parte, se ha dado a la tarea de atacarlos en el discurso y en la práctica, subestimándolos, acusándolos que son manipulados por ONG, es decir, un proceso de subestimación y menosprecio a los indígenas. Esto también se suma a la acción política que más de una vez ha tomado partido a favor de campesinos frente a los indígenas, es otro mito y simbología política que es de gran envergadura.
Por otra parte, se ve que el Gobierno está rendido ante una posición desarrollista por sobre todos los valores constitucionales en relación al vivir bien, el respeto a la naturaleza, el desarrollo sostenible y parece que ha puesto a un lado por el pragmatismo económico que obliga al Gobierno a esa posición tan dura de ejecutar la carretera por el TIPNIS.
En términos de negociación se subestima la capacidad de la marcha y hay una mala lectura del Gobierno en relación a los indígenas, pero este movimiento va ganando vuelo y simpatía en la ciudadanía.
El Gobierno no tiene ningún espacio ni cintura para negociar, la dirigencia indígena ha dejado totalmente claro que la negociación es con el presidente Evo Morales, por lo tanto no tiene muchas alternativas frente a este escenario.
Rechazan vínculos con grupos de choque
El ministro de la Presidencia, Carlos Romero, rechazó que el Gobierno haya promovido la formación de “grupos de choque” en contra de los indígenas de tierras bajas que rechazan la construcción del tramo II de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.
“Lamento que se hayan producido roturas de vidrio de movilidades de apoyo a la marcha de parte de gente que actúa con intolerancia”, declaró Romero y solicitó a las instituciones de San Ignacio de Moxos hallar a los responsables de esos hechos violentos.
Por otra parte, negó que el Gobierno conozca una plataforma con 13 demandas de los pueblos indígenas, ya que el único tema según las autoridades era la construcción de la carretera y el conflicto con el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure.
Acotó que las autoridades seguirán esperando la decisión de las organizaciones indígenas para instalar un escenario de diálogo en San Ignacio de Moxos.