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El diario de nombre cabalístico

Página Siete no sólo es un diario de nombre singular, sino que se ha caracterizado, desde su primer número, por sus publicaciones y suplementos.

El diario  de nombre cabalístico

El equipo del periódico en la sala de redacción de Página Siete.

Marco Zelaya  / Página Siete
Lo primero que me pregunté, cuando ingresé a la redacción de este diario (en una suerte de rito que se repite como el tiempo circular, como el eterno retorno…), era por qué se llamaba Página Siete.
Pero, debido a la presión diaria, a la tarea incesante de tratar de construir una agenda noticiosa diaria que dé al lector en qué pensar, la búsqueda de la respuesta se pudo haber postergado indefinidamente, si no hubiera sido porque otro periodista de gran experiencia, que ha partido en estos días, me sorprendió con la misma pregunta, mientras esperábamos que comenzara un programa televisivo, al cual nos habían invitado; a veces es posible eludir un disparo, pero aquella vez fue a la línea de flotación y no supe qué contestar.
Ahora estoy en condiciones de afirmar que  conozco el origen del nombre del periódico.
En primer lugar, tiene algo que ver con Página 12 de Buenos Aires que, en efecto, contaba inicialmente con 12 páginas y cuyo reportaje central o de apertura se publicaba en la contratapa –precisamente, en la página 12-. Página Siete tiene, en cambio,  ediciones de 48 o más páginas. No obstante, para salir de cualquier duda, aquellas veces revisé la página 7 de este diario y tal vez lo único especial que tenía era que, por ser impar, siempre estaba dispuesta a recibir publicidad gubernamental (una rara avis…).
Entonces, según me explicaron, Página Siete es un nombre compuesto, cuya primera palabra se refiere, efectivamente, a las páginas de un diario, en tanto que la segunda tiene distintos significados (es polisémica): Siete son los días de la semana, que representan a igual número de planetas; según la Biblia, siete es el número perfecto; siete son los colores del arco iris (si se los cuenta de fuera para adentro -rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo o añil y violeta-, aunque otros dos, el infrarrojo y el ultravioleta, no se pueden ver a simple vista); siete son los mares surcados por navegantes inmortales, como el almirante Horatio Nelson o el pirata sir Francis Drake; siete son, según la sabiduría oriental, los chakkras energéticos del cuerpo; hay igual número de pecados capitales… En fin: siete es un número místico y, como se puede advertir, cabalístico.
Podría agregarse que el siete representa la línea continua en los hexagramas del I-Ching y que, por ejemplo, si luego de arrojar las monedas se construye un trigrama de sólo sietes estamos ante el Qian, que es el yang puro o el principio activo del cielo, que  es un símbolo de una estructura cambiante, creadora y dinámica.
Y así. Las explicaciones sobre el nombre están vinculadas con el esoterismo, aunque el exdirector Raúl Peñaranda cuenta en su best-seller Control remoto que el diario tenía que salir a las calles, en abril de 2010, con otro nombre: "24 horas” (de todos modos, están el 2 y el 4, el día, los planetas, el universo, tal vez la física cuántica…). Sin embargo, ya se había registrado ese denominativo - según relata Peñaranda - para un sitio web o diario digital, de modo que casi en las horas previas a circular este periódico no tenía nombre. 
En una reunión, a la cual asistieron quienes asesoraron en la creación del periódico, entre ellos Gonzalo Mendieta, Fernando Molina y Gonzalo Chávez, además del presidente de la compañía y del gerente, Raúl Garáfulic y Carlos Saravia, respectivamente, surgió el esperado nombre.
Según Peñaranda, cuando ya estaban a punto de tirar la toalla, y tras analizar las denominaciones usuales para un rotativo –Milenio, Crónica, etcétera-, siempre asociadas con el transcurso del tiempo, se pidió que cada uno de los asistentes nombrara al periódico extranjero de su predilección.
Peñaranda agrega que cuando le tocó su turno evocó al argentino Página 12, pues había admirado a ese diario en sus primeras épocas; sonó bien lo de Página, pero como era obvio no podía ser 12. Y fue entonces cuando Garáfulic dijo que el siete era un número de la suerte y cabalístico. Y así surgió el nombre de este diario, que ya tiene un lustro de circulación.
Un viaje para recordar
Pero Página Siete no sólo es un diario de nombre singular, sino que se ha caracterizado, desde su primer número, por sus publicaciones y suplementos, que le han permitido ingresar, con un sello característico, en la historia nacional de los impresos.
Uno de los proyectos más importantes e interesantes de  Página Siete fue el Viaje al Corazón de Bolivia, que le valió, en 2012, el premio Elizabeth Neuffer de Naciones Unidas.
En el libro Contando relatos verdaderos, de periodismo narrativo,  editado por la Universidad de Harvard, el exdirector de este diario, Raúl Peñaranda, identificó una iniciativa que consideró interesante de replicar en Bolivia.
Un diario del estado de Washington envió, una semana después de los atentados del 11-S, a una dupla, conformada por un periodista y un fotógrafo, a que recorriera por tierra las localidades más remotas y pequeñas de Estados Unidos, para reflejar cómo se vivía el luto y el dolor tras los atentados terroristas. Ese equipo atravesó todo el país del norte hasta Nueva York y contó, semanalmente, cuál era el estado de ánimo en esas pequeñas localidades.
Mutatis mutandis, de esa idea surgió el Viaje al Corazón de Bolivia. Los reportajes fueron publicados semanalmente en la revista Miradas. No se conoce de otra experiencia similar en la historia del periodismo boliviano.
Decisión
Es frecuente que la opinión pública, para las ciencias sociales, preceda a las leyes y contribuya a la consolidación de la sociedad como un orden normativo.
Si se toma en cuenta esta definición, es importante conocer lo que piensa la gente mediante encuestas, en especial en los periodos pre electorales.
En Página Siete, se ha convertido en una buena práctica periodística la publicación de estudios demoscópicos sobre la intención de voto, que salen en las páginas del especial que lleva por título Decisión (sólo varía el año: 2013, 2014, etcétera).
Basta citar como ejemplo que en las elecciones subnacionales de este año se trabajó en coordinación con la compañía Equipos Mori, para conocer las preferencias electorales de la población.
Las encuestas son fundamentales para orientar el lector y caracterizan a un periódico serio como Página Siete, constantemente preocupado por dar a sus lectores información y opinión de calidad.
Libros y anuarios

Página Siete mantiene un constante interés en profundizar el análisis sobre la realidad nacional. Y como resultado de esa búsqueda ha publicado libros como 30 años de democracia en Bolivia. Repaso multidisciplinario a un proceso apasionante (1982-2012), entre otros, que persiguen la meta  de contribuir a que el lector cuente con las mejores herramientas para interpretar, en coordinación con nuestro diario, los hechos del entorno. 
En esa línea también se ha publicado, en homenaje al quinquenio de vida de este novel impreso, el especial intitulado El cambio a fondo, que recoge, con pluralidad, las opiniones sobre el denominado proceso de cambio impulsado por el presidente Evo Morales.

También, cada fin de año, se publica un anuario que recoge los temas más trascendentales que han ingresado a la agenda nacional, con el sello que caracteriza a Página Siete.

Reconocimiento a
la labor periodística

A muy corta edad, Página Siete comenzó a cosechar el reconocimiento de la sociedad, a la que se debe, y de las instituciones que la representan, pero no sólo en Bolivia, sino también en el ámbito internacional.
En 2011, a un año de su nacimiento, una de las periodistas del diario, Amancaya Finkel, obtuvo una mención honrosa de la Asociación de Periodistas de La Paz por su reportaje "Niños Mineros en Bolivia”, publicado en la revista Miradas; en 2012, Naciones Unidas otorgó al periódico  el premio Elizabeth Neuffer por la serie de reportajes Viaje al Corazón de Bolivia, publicada también en Miradas. El premio fue entregado al director de entonces Raúl Peñaranda en Estados Unidos.
En 2013, la Asociación de Periodistas  de La Paz entregó al diario cinco reconocimientos,  el principal por  su "defensa a la libertad de expresión”.
 El periodista Pablo Peralta Miranda fue premiado por su reportaje sobre la VIII marcha indígena en Bolivia titulado "La comunicación fue un factor que ayudó a frustrar el operativo”, publicado en el suplemento Ideas.
Los columnistas del medio también fueron honrados, en reconocimiento a la pluralidad que demuestra diariamente Página Siete en su sección de opinión.
En 2014,  el matutino recibió el premio internacional Gabriel García Márquez, otorgado por el Colegio Latinoamericano de Periodistas (Colaper), con sede en Bogotá, Colombia, por "el resguardo de los postulados del periodismo y defensa del ejercicio responsable y autónomo de los periodistas”.
Ese mismo año el diario también fue galardonado con el Premio Bisa al Mejor periódico de La Paz, mientras que su suplemento especializado en economía y finanzas, Inversión, ganó el Premio Nacional de Periodismo en Responsabilidad Social Empresarial (RSE) con el reportaje "El desafío de la nueva función social financiera” del jefe de Redacción del diario, Marco Zelaya.
Así, con  la preferencia y confianza de sus lectores, como incentivos, Página Siete mantiene su compromiso de entregar día a día un trabajo responsable y comprometido del conjunto de sus trabajadores, para el titular de la información, que es el público.

 

 

 

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