Cacao, incienso y jatata: actividades productivas en áreas protegidas

Decenas de comunidades apuestan por generar recursos económicos a través de iniciativas de producción o recolección de frutos e insumos de la naturaleza.
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Cacao,  incienso y jatata:  actividades productivas en  áreas protegidas
El transporte de los paños de jatata se realiza en embarcaciones. Foto: Ximena Sandi / WCS
Cacao,  incienso y jatata:  actividades productivas en  áreas protegidas
La recolección de cacao es una actividad que realizan varios pueblos indígenas. Mileniusz Spanowics / WCS
Cacao,  incienso y jatata:  actividades productivas en  áreas protegidas
La postcosecha y la fermentación son pasos vitales para obtener un buen cacao. Mileniusz Spanowics / WCS
Cacao,  incienso y jatata:  actividades productivas en  áreas protegidas
El incienso brota de un árbol. Mileniusz Spanowics / WCS
Cacao,  incienso y jatata:  actividades productivas en  áreas protegidas
Ramas de jatata. Robert Wallace/ WCS
Cacao,  incienso y jatata:  actividades productivas en  áreas protegidas
Regresan a la comunidad después de la recolección de jatata. Ximena Sandi / WCS
Cacao,  incienso y jatata:  actividades productivas en  áreas protegidas
El incienso recolectado en una comunidad de Apolo. Mileniusz Spanowics / WCS
sábado, 28 de octubre de 2017 · 12:00:00 a.m.
Alejandra Pau / La Paz 
 
El Parque Nacional Madidi se constituye en una de las áreas protegidas más biodiversas del mundo. Dentro de sus límites como en otras reservas ecológicas se realizan varias actividades productivas y de recolección que involucran a varios pueblos indígenas. El cacao, la jatata y el incienso son algunos productos que fomentan el desarrollo de la población garantizando la conservación de estas zonas.  

"La Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS) trabaja en Paisaje Madidi que involucra al Parque Madidi, pero también a otras áreas protegidas como  Pilón Lajas y Apolobamba, a los municipios locales y los pueblos indígenas del norte de La Paz y el oeste del Beni como: los t’simanes, mosetenes, lecos y tacanas”, explica el subdirector del Programa Madidi-WCS, Óscar Loayza. 

Un componente del trabajo de investigación y relevamiento de la biodiversidad es promover la elaboración de planes de gestión territorial en áreas protegidas, municipios rurales o  tierras de  pueblos indígenas.
 
Cuando se cuenta con los planes territoriales   se  inician procesos sostenibles a través de diferentes instrumentos. De esta forma,  apoyados por diferentes socios, se identifican oportunidades productivas, potenciales y  que pueden desarrollarse. 

"En ese marco se desarrollan una serie de iniciativas productivas, de producción bajo sistemas agroforestales como de recolección de productos del bosque o de manejo de fauna, además se apoyan algunas iniciativas de turismo”, añade Loayza.
 
El delicado equilibrio del cacao 
 
La recolección de cacao silvestre es una tradición en las comunidades al norte de La Paz, la WCS trabaja en los municipios de Mapiri, Guanay -con los lecos de Larecaja-  e Ixiamas. 

"Todo el cacao con el que trabajamos es de origen silvestre en sistemas agroforestales (...). En Guanay y Mapiri hemos centralizado el tema de la post cosecha, tenemos dos centros de acopio y de transformación”, explica   la coordinadora de proyectos productivos-WCS, Ximena Sandi Valencia.   

Hasta hace dos años la WCS trabajó con Helvetas  Swiss Intercooperation implementando sistemas para mejorar la post cosecha y  la fermentación del cacao.      
 
Asimismo,  se realiza un monitoreo de los rodales silvestres de la Tierras Comunitarias de Origen tacana en la localidad de  Carmen de Emero, Ixiamas. Esta comunidad,  junto a otras recolectoras de cacao del norte de La Paz,  recibió   la  medalla de oro en el chocolate Awards 2013. 
 
Sin embargo, después de la inundación de  2014 y la cosecha  de  2015,  los chocolatales o cacaotales, como les llaman en la comunidad, no  han vuelto a dar frutos. 
 
"Estamos tratando de entender cuál es la dinámica que hubo en el bosque (...). Nos genera mucha preocupación porque son los rodales silvestres que significan  nuestra fuente de biodiversidad en el tema de cacao”, enfatiza  Sandi. 
 
Aproximadamente  156 familias de 25 comunidades indígenas tacanas, lecos, t’simanes e interculturales están involucradas en la producción de cacao nativo  en los municipios de Ixiamas, Guanay y Mapiri, en el departamento de La Paz.  
 
La jatata en Pilón Lajas
 
Los t’simane mosetenes que habitan la  Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen Pilón Lajas se dedican a la recolección de jatata (Geonoma deversa), una palmera de hábito arbustivo. 
 
Los  paños, láminas tejidas que hacen con sus hojas, les sirven para los techados de las casas, cuyo uso brinda una mejor ventilación dentro de las viviendas. 
 
El trabajo de WCS comenzó el 2015 junto a 58 familias de  siete  comunidades t’simané mosetene asentadas a orillas del río Quiquibey que conformaron la Asociación de Productores del Río Quiquibey (APAI-RQ).    
 
Junto a ellos se implementó el acopio de los paños de jatata. Actualmente  son 70 familias de ocho comunidades   que  este año participaron en  el décimo acopio. 
 
Después del acopio, se transportan los paños  a Rurrenabaque para su venta y posterior utilización en los techos de las casas.        
 
Una de las prácticas contra las que se lucha hasta hoy es el "habilito”, en la que los indígenas  dan  paños de jatata a cambio de mercancía a  precios exorbitantes. 
 
Por ello, estas comunidades que viven a orillas del río Quiquibey  estaban  constantemente endeudadas y dependientes de esta actividad. El proyecto se ha propuesto mejorar los ingresos familiares a través de la venta directa de los paños de jatata. 
 
El incienso de los lecos en Apolo
 
El incienso es una resina que se extrae de especies de árboles de incienso y copal que crecen en los bosques montanos húmedos del norte de La Paz. La resina más valiosa es la Clusia pachamamae, especie endémica del Madidi, Apolobamba y Cotapata.
 
"Es un recurso que está en zonas bastante inaccesibles. Se le hacen cortes al árbol para que salga la resina, que luego se solidifica. Eso se muele y se usa para los sahumerios, entre otros”, indica Loayza.
 
El proyecto  desarrolla actividades en coordinación con la Asociación de Recolectores de Incienso  del Pueblo Leco de  Apolo (Aripla). Su uso tiene fines medicinales, se  incorpora en mates y parches curativos.    
 
Las zonas donde se recolecta  está distribuida en "rumbeos”. Desde hace dos años se realizan  dos acopios por año para comercializar en mercados de Potosí, Cochabamba y Sucre.     Actualmente  participan 15 familias que se han consolidado en esta actividad. 
 
Debido al esfuerzo físico que demanda la recolección, al requerir  días de caminata al interior del monte,  el proyecto ha planteado mejorar la logística de estas incursiones a épocas en donde los fenómenos naturales no dificulten la actividad. 
 
Estas comunidades desarrollan actividades productivas  que no atentan contra la biodiversidad de las áreas protegidas  que habitan. A pesar de que existen varias que están rodeadas de actividades extractivistas, han decidido apostar por no dañar  el medio ambiente que les provee de  aquello que necesitan para sobrevivir.
 
"Nos genera mucha preocupación porque son los rodales silvestres que significan  nuestra fuente de biodiversidad en el tema de cacao”. 

Ximena Sandi, coordinadora de proyectos productivos-WCS