Tras los pasos del pueblo no contactado

Los Tacanas y técnicos de la china BGP alertaron sobre la presencia de un pueblo no contactado en el Norte de La Paz, donde YPFB explora hidrocarburos.
Anterior Proximo
Tras los pasos del  pueblo no contactado
Algunos se lamentan de ser testigos de una de las incursiones más invasivas en las comunidades indígenas. Foto: Jimena Mercado C. / ANF
Tras los pasos del  pueblo no contactado
Indígenas de la comunidad Las Mercedes, en Ixiamas, La Paz.
Tras los pasos del  pueblo no contactado
El tema del pueblo no contactado es más serio que simples reclamos
jueves, 02 de noviembre de 2017 · 12:00:00 a.m.
Jimena Mercado C. / ANF
 
En una precaria embarcación a motor se trasladan hombres, mujeres y niños indígenas  de la comunidad Las Mercedes del municipio de Ixiamas, al norte de La Paz.  Los más pequeños van "pata pila”, eso,  para no perder las sandalias al sumergirse al río  cada vez que el bote se detiene con el aviso del choque de algún tronco que yace en las aguas del Madre de Dios.
 
Llevan consigo las provisiones de la semana o del mes completo, dependiendo si volverán a Chivé, la población pandina más cercana al otro lado del río. 
 
Mientras navegamos por el  río Madre de Dios  por donde el caudal permite acelerar, el vicepresidente de la  Central de Comunidades Indígenas Tacanas II Río Madre de Dios  (CITRMD),  Édgar García, padre de familia y jefe indígena, habla de la realidad que atraviesa su territorio.
 
A pesar que en su comunidad no hay agua potable, ni alcantarillado, llegó la  televisión por cable de una telefonía privada, por la que se enteraron que el ministro de Hidrocarburos,  Luis Sánchez , anunció la subasta de 100 áreas de exploración sísmica, casi una veintena en la Amazonia.
 
Como quien quiere grabar de un sólo paneo la fotografía frondosa vegetal,  Édgar se lamenta de ser testigo de una de las incursiones más invasivas en las comunidades indígenas, la del propio Estado. Su mirada se pierde en el horizonte mientras su único varón, Moisés, remoja sus piecitos en el agua tibia.
 
Consciente de los derechos que tienen los pueblos indígenas y los efectos de las actividades extractivas, el líder Tacana se refiere al pueblo en aislamiento voluntario. "Mire,  el Gobierno ha respondido  a la  Comisión Interamericana de Derechos Humanos  y ha dicho que no existe este pueblo no contactado, pero  nosotros decimos que sí existen”, dice . 
 
Y es que el tema del pueblo no contactado es más serio que simples relatos o leyendas; mereció que  organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos humanos y a la investigación académica presentarán un recurso cautelar  ante la  CIDH  para que  la  BGP  detuviera las actividades de exploración hidrocarburífera  en la zona en cuestión y para que el Estado asuma acciones de protección necesarias a favor del pueblo en aislamiento.
 
Mereció también la realización de un foro internacional en 2007, en   Santa Cruz,  y la elaboración de las Directrices de Protección para los Pueblos Indígenas en Asilamiento y en Contacto inicial de la región Amazónica, el Gran Chaco y la Región Oriental de Paraguay de las Naciones Unidas.
 
El recurso presentado por la CITRMD, el Centro de Documentación e Información (CEDIB) y el Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS) se fundamenta en el derecho internacional y nacional, en diferentes reportes de avistamientos y recolección de indicios emitidos por los monitores ambientales indígenas, pero también por los topógrafos y operarios de la BGP que alertaron a la estatal YPFB de la presencia del pueblo en situación de alta vulnerabilidad. 
 
Los reportes a los que accedió  ANF  dan cuenta que  entre el 20 y 23 de agosto de 2016, en la línea sísmica número 12, el monitor socioambiental indígena Javier Abaraco  y la cuadrilla de avanzada número 7 de la empresa BGP -que realizaba trabajos en la zona-  descubrieron indicios de la presencia de pueblos en estado de aislamiento o no contactados.
 
En informes escritos  entre el 12 y 19 de septiembre se menciona sobre las primeras señales  acerca de la presencia de presuntos indígenas no contactados en la zona del  Proyecto adquisición sísmica 2D de la cuenca Madre de Dios del área Nueva Esperanza. Se encontraron huellas de terceras personas, ramas rotas, senderos abiertos y restos de alimentos.
 
El gerente del proyecto, Yu Fegbo , y el jefe de Brigada  de PGB, Alfredo Salvador , informan al gerente  del proyecto Sísmica 2D  de YPFB Corporación,  Iván Zeballos , con la referencia:  "Contacto con miembros de pueblos indígenas originarios en la línea 11031”. Describen que el grupo de trabajo identificado como Topografía 10  reportó la presencia de posibles miembros de pueblos indígenas originarios que se manifestaron con gritos y voces.
 
"El hecho ocurrió el 17 de septiembre a las 8:14, reporte recibido en sala de radio X0 del campamento base El Chivé, notificándose haber escuchado gritos y voces de terceras personas a aproximadamente 100 metros del lugar de los trabajadores situados en la línea 11031; estaca 1993”, se precisa.
 
Llegar hasta la comunidad Las Mercedes, al límite fronterizo entre La Paz y Pando, próxima a la selva peruana,  vale la pena. La aproximación  a  través del testimonio  de  los actores  del coordinador socioambiental  Ádamo Diego  y los monitores  Víctor Peñaloza,  Perla Bascopé  y Damián Balcazar  es sin duda parte sustantiva de la travesía. 
 
Necesitamos desenvolver los sucesos hasta el momento en que los indígenas probablemente Toromonas rodearon el campamento al sentirse amenazados con la presencia foránea.
 
"En la línea 12, casi al final se encontraron huellas en sitios donde realmente se percibe que están (…). Los mismos trabajadores de la empresa encontraron flechas, ramas rotas y huellas en el arroyo  que por ahí transitaban porque era su zona de cacería, había sendas.  Y en el momento que comenzaron a perforar empezaron hacer bulla las mismas personas no contactadas, y fueron a rodearnos al campamento para que no se trabaje más en esa zona”,  relata  Víctor, el más joven de los cuatro.
 
De mirada expresiva asegura que en plena faena  se dieron cuenta  que el campamento petrolero no estaba muy lejos de los indígenas no contactados, por lo que los monitores recomendaron detener la sísmica, pero la china BGP se habría negado.
 
De piel bronceada y cuerpo delgado,  Perla que habla mientras mastica una bola de coca. Considera que la línea 3 fue la más afectada. "Fue la línea más peleada porque tuvimos más problemas; como los parámetros ambientales establecían cada 40 metros (la detonación) entonces pasaba el monitor y si encontraba un árbol de castaña le daba a un costado (…) el compañero monitor alertaba pero no obedecían, quisieron hacernos pelear porque las petroleras son muy estratégicas”, dice.
 
Al referirse al cerco al campamento recuerda: "por casualidad yo estaba en el campamento base y creo que era las 8:00 , cuando llamaron a la radio al campamento base equis cero (X0) que es quien recibe llamadas de todos los campamentos instalados en las líneas y decía X0 X0 nos están agrediendo, nos están invadiendo -cuando ellos lloraban- y luego se perdió la comunicación”.
 
¿Qué explicación les dieron los técnicos de la empresa?
 
 
"De ahí me fui al departamento de RCC y pregunté al coordinador don  Gilmar Durán  y me dijo que era sólo una falsa alarma (…).  Luego no querían mandarnos allá donde llegaban cercan de donde estaban los hermanos no contactados, nos replegaban a la otra línea. De que existen los hermanos no contactados, existen”, responde.
 
Damián Balcazar  cree que los indígenas en aislamiento voluntario pudieron haber sido espantados de su territorio: "Ellos se han podido desplazar al vecino país para el lado del Perú, creo que tienen más bosque y mejor conservado, eso puede ser en la frontera por el arroyo Heat por la cabecera. Ahí tienen más libertad, más alimentación para que no se les moleste”.
 
El monitor socioambiental indígena va más atrás y recuerda cuando desde el Estado ingresaron instituciones prometiendo agua, pero luego ejecutaron la consulta pública para llevar adelante tareas de exploración petrolera.
 
"Estábamos en una reunión cuando llegaron la gente del  SERNAP-Madidi vinieron y nos dijeron que venían con el proyecto Mi Agua para la TCO Tacanas II; el ingeniero  Henry Tito  vino de YPFB, todavía me acuerdo -no habló de la sísmica- habló del proyecto Mi Agua, pero fue no más para entrar con la sísmica”, afirma.
 
Actuación del Estado
 
Los peticionarios del recurso ante la  CIDH  observan que a un año de estos sucesos, el Estado boliviano no aplicó los mecanismos adecuados a nivel nacional e internacional, ya que partió de la negación de la existencia del pueblo no contactado y se auto atribuyó la potestad de establecer la existencia o no de los  pueblos en aislamiento.
 
La investigadora  Georgina Jiménez, especialista en pueblos indígenas, afirma que no hubo ninguna acción seria y responsable desde el Estado, y que hoy mismo, el pueblo en aislamiento podría estar en riesgo de  etnocidio, considerado como la destrucción de la cultura de un pueblo o el desplazamiento de su propio territorio.
 
Producto de su investigación,  Jiménez  establece que en agosto de 2006 el SERNAP declara por resolución número 48 a la  Reserva Toromona  ubicada en el  Parque Nacional Madidi  como zona intangible y de protección integral.
 
Recuerda que la Ley 450 establece que "el no contacto de una nación o pueblo indígena originario o segmento de éste, no deberá ser considerado en ningún caso como prueba de su inexistencia”.
 
El Procurador  del Estado,  Pablo Menacho, dijo  que  Bolivia  presentó su escrito por las medidas cautelares, "en el fondo lo que pedían estas organizaciones era que  YPFB  frene los trabajos de exploración, pero eso ya se torna innecesario porque ya hizo los trabajos de exploración, ya hizo los trabajos de recuperación de los lugares”.
 
¿Y las acciones de protección desde el Estado a favor de este pueblo?  No hay indicios tangibles (de su existencia) El expresidente de  YPFB,  Guillermo Achá, actualmente con detención domiciliaria por hechos de corrupción, negó en su momento la existencia del pueblo no contactado. " Entiendo que esta ha sido una distorsión de la información y lo que estaríamos haciendo es poder continuar con todas las actividades”, aseguró.
 
Su sucesor,  Óscar Barriga  evitó hablar del asunto, señalando  "que se seguirá la misma línea de trabajo”. Pero no fue la única puerta cerrada del Gobierno, el  Viceministerio de Justicia Indígena Originario Campesino  tampoco respondió las solicitudes de entrevista.
 
El Defensor del Pueblo,  David Tezanos, tildado por su afinidad al Gobierno, evitó referirse al asunto en cuestión. En un principio se mandó a decir que se responderán las consultas por escrito, pero luego vino las disculpas y se desestimó cualquier pronunciamiento por tratarse de "un tema delicado”.
 
Sin embargo el ministro de Desarrollo Rural y Tierras  César Cocarico , declaró: "Tenemos información, siempre estamos en la posibilidad de compartir con nuestros hermanos, de favorecerles pero no es un pueblo  Tacana, es un pueblo  Toromona, sería un pueblo no contactado evidentemente cierta parte de su población”. 

"Lo que viví nadie me lo va contar"
 
 
Teodocia Castellón, comunaria  de  Las Mercedes  habla claro y fuerte mientras golpea con un trapo a los bichitos que se le acercan para robarle sangre. Afirma haber tenido una experiencia muy cercana con los indígenas no contactados, de los que presume tiene cántaro rajado.
 
"Existen los hermanos no contactados lo digo claro, estos hermanos están en la cabecera del  Río Asuntas, entre  Toromonas, estos hermanos viven, pisé su huella cuando fui a la Línea 12; es un orgullo y un honor para mí que estos mis hermanos estén ahí arriba - no me interesa si el Gobierno lo toma a bien o mal - pero para mí es muy lindo sentir esta experiencia, que tú vivas al lado de estos hermanos que viven desnudos, que no conocen la sal”, expresa.
 
Con los ojos empapados en lágrimas asegura que tras recolectar castaña después de la lluvia encontró huellas humanas muy grandes. "Tomé fotos que se las pasé a mis hermanos  Édgar  y  Ádamo  y  Mario Paniagua  y sucede este año que trabajando en la castaña tuve otra experiencia, pero lo  que yo sentí ya lo sentí, lo que yo vi, yo lo viví, nadie me lo va a contar”, asegura.
 
- Entramos al monte cuando los  chanchos de tropa habían escarbado y ese ratingo dos minutos o tres minutos delante de nosotros había estado el hombre, nos había visto ya, habían huella, todavía escurría el agua tan fresquita, algo increíble, si me apuraba dos minutos, sólo dos- recuerda emocionada.

Lamenta que tras las tareas de exploración sísmica, las cabeceras de agua fueran afectadas, así como los palmares de castaña, sustento de su hogar con el que hace estudiar a sus tres hijos, la mayor en la universidad de  Pando. Cree sin embargo que si retornan las  actividades petroleras  a la  Amazonia, las futuras generaciones ya no podrán disfrutar de la rica fauna y flora.
 
Entre los adultos de la tercera edad de la comunidad resalta  Lorenzo Bascopé, a quien no es fácil convencer de la buena fe por las muchas decepciones que tuvo en su vida. Afirma que desde niño escuchó del pueblo Toromona, de espíritu guerrero y enemigo ancestral de otro  Los Araona.
 
"Me he criado aquí y con mis 6 o 7 años ya uno entiende, nos atacaban a nosotros, con mis hermanos mayores teníamos que huir por el  Madre de Dios  y nos quedábamos un mes y medio y volvíamos, luego nos rodeaban, mis padres y mis hermanos mayores hacían guardia y otra vez escapábamos (…). Luego fui creciendo, íbamos a cazar y pescar y hallábamos las fechas plantadas en las playas, los hermanos viven”, asegura.
 
Lamenta que la  TCO Tacanas II  no cuente título emitido por el  Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA)  a pesar que las cuatro comunidades que lo integran:  Las Mercedes,  El Tigre,  Toromonas  y  Puerto Pérez  lo han solicitado hace más de diez años, lo cual genera inseguridad jurídica para no sólo  los pueblos indígenas reconocidos por el Estado, sino también para preservar al pueblo no contactado que comparte su territorio.