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Mujeres al volante, un servicio de transporte para luchar contra la inseguridad

Cinco madres dispusieron de sus vehículos particulares para trasladar a niños, adolescentes y personas de la tercera edad con la garantía de que llegarán a salvo a sus destinos.

Mujeres al volante, un servicio de transporte para luchar contra la inseguridad

FOTOS: Álvaro Valero / Página Siete y cortesía Mujeres al Volante. Mujeres al Volante es un servicio de transporte privado comandado por madres.

Alejandra Pau / La Paz

 Ellas han llegado para destruir los mitos sobre el sexo femenino y su mal desempeño al momento de conducir un vehículo. Mujeres al Volante es un servicio particular de transporte, nunca antes visto en La Paz,  ideado por cinco madres de familia para ofrecer una alternativa que brinde  seguridad a la persona que  solicite el    traslado para niños, mujeres o personas de la tercera edad.

El emprendimiento   lleva operando desde hace un mes. Para hacerlo posible, estas cinco madres y mujeres profesionales organizaron su agenda para estar detrás del volante y  convertir su actividad  en sinónimo de tranquilidad. Desde entonces otras dos conductoras se han sumado al proyecto.   

"A veces es muy complicado llevar a los pequeños a clases extra escolares cuando todos trabajan en la familia o tienen otras ocupaciones. Los niños se quedan frustrados y  no se tiene la confianza para solicitar el transporte tradicional (...). Esta alternativa surge para poder dar una opción segura y cómoda a estas familias a través de una red de madres con autos particulares”, detalla Gabriela Strauss. 

Junto a Strauss, Carla Ocampo, Clara Málaga, Catalina Vallejos y Susana Alcázar han tenido durante su trabajo a más niños y adolescentes como pasajeros a solicitud de madres. Para ello,  han establecido un tarifario semanal y mensual según la ubicación, el trayecto  y el horario.

El servicio se centró en la zona sur y hoy abarca el centro, la zona norte, miraflores y otros barrios. Por día una conductora llega a atender entre cuatro y cinco contratos.

"Creo que es importante recalcar que no somos una empresa de radiotaxis. Cuando nosotros brindamos un servicio, las familias reciben toda la documentación al día de los vehículos y de la conductora, además se la presenta a    los niños y a los padres para que sepan  quien transportará a los pasajeros”, argumenta Strauss.     

La pionera y la confianza

 Muy lejos de la frase machista "tenía que ser mujer” expresada  cuando alguna mujer conductora comete una equivocación o tal vez dedica más    tiempo al realizar maniobras para respetar las normas de seguridad  detrás del volante, este grupo de mujeres evoca a Bertha Benz, la primera persona en conducir un vehículo en la historia. 

Cuentan los pasajes históricos que en 1888 al ver a su esposo decepcionado por que nadie se interesaba en su invento -un motorwagen,  triciclo autónomo con motor de combustión interna- decidió sacarlo del garaje y conducir el vehículo desde su casa a la de su madre llevando a sus dos hijos. 

Tenía confianza de que lo lograría y así lo hizo, despertó la curiosidad de inversores y catapultó el invento de su marido a la fama. 

Esas son las palabras claves para este grupo de mujeres:  confianza y seguridad es lo que les interesa brindar. "Creo que esto se afinca en que el equipo lo conformamos mujeres y madres.
 
Las otras madres saben que, al serlo también, vamos a cuidar a sus hijos” explica Clara Málaga. 

Ya sea transportar personas de la tercera edad que tienen una cita médica, a adolescentes que cursan clases de guitarra, artes marciales o van a fiestas; dejar y buscar a niños o niñas del colegio son los pedidos que ha atendido este servicio hasta el momento.

"Nosotras también podemos”

"Aquí no se trata de decir ‘tenía que ser mujer’, nosotras también podemos conducir. No por ser mujeres estamos impedidas de hacer el trabajo que los hombres han hecho en el pasado”, Catalina Vallejos, una conductora que lleva siete años en el servicio de radiotaxis y hoy es parte de Mujeres al Volante.  

Vallejos es madre y está a cargo de sus dos nietas; considera que la diferencia entre trabajar en una empresa de radiotaxis y el servicio ideado por las madres es que con éste último tiene horarios y destinos fijos.

Por otro lado, en una  empresa de radiotaxis las carreras se determinan con minutos de anticipación o los clientes se consiguen en  la calle,  no se sabe a quien se transportará. Sin embargo, enfatiza que para quien quiere trabajo siempre existe la forma y que sus compañeros conductores nunca la han molestado por ser una fémina al volante.

Para las madres que crearon este servicio  los secuestros, los asaltos y los ataques de índole sexual dentro de vehículos del servicio público se convirtieron en problemas recurrentes, era necesario tomar acciones para incrementar la seguridad de los segmentos más vulnerables ante estos ilícitos.    

"Entre mujeres tenemos que apoyarnos y brindarnos esta seguridad”, finaliza Strauss.

 

Sobre el  servicio
  • Redes sociales Para obtener mayor información o contactarse con este servicio  se puede acceder a su página en Facebook: Mujeres al Volante- Servicio de  Transporte. 
  •    Tarifa Aunque la tarifa   se defina por el servicio brindado semanalmente o mensualmente -tomando en cuenta la ubicación, el trayecto y el horario- Mujeres al Volante señala que comparativamente a un servicio de radiotaxis el costo se incrementa entre tres a cinco bolivianos. Sin embargo, se cuenta con descuentos y promociones por el número de pasajeros que se transporta, ello para facilitar las cosas a los padres de familia.
 
 
 
 
 
 

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