Jorge López, el boliviano que fundó la mayor empresa de software del país

En 2001 regresó de Estados Unidos para fundar Jala, que ahora agrupa a la Fundación Jala, Jalasoft e Industrias Jala. El grupo tiene el objetivo de liderar una liberación tecnológica en la región.
martes, 08 de agosto de 2017 · 00:00
 Gonzalo Díaz Díaz de Oropeza  / La Paz
 
Jorge López es un boliviano que luego de triunfar en Estados Unidos retornó para fundar Jala, la empresa de software más grande del país. "Regresé prácticamente a fundar una empresa tecnológica. Arrancó con seis personas en 2001 y hoy en día somos 800 personas”, explicó por Skype desde Cochabamba el ahora presidente del Grupo Jala.
 
El grupo Jala está conformado por Jalasoft, la Fundación Jala e Industrias Jala. Jalasoft, con más de 650 ingenieros, se dedica a la producción y exportación de software. En cambio, la Fundación Jala está abocada a la educación en distintos niveles de colegios y universidades. Con Industrias Jala, el grupo empezará a comercializar sus productos en Latinoamérica.
 
Hacer industria
 
La idea principal del grupo no es hacer empresa, sino hacer industria. Actualmente -de acuerdo a López- un  ingeniero sale de la universidad con apenas 30% a 35% del conocimiento que la industria tecnológica requiere. Y con la capacitación de Jala, que dura tres años, estos especialistas elevan su conocimiento hasta un 100%. Muchos de ellos han iniciado su propio emprendimiento en Cochabamba, donde ahora hay al menos 90 empresas de software.
 
"Cuando tú empiezas a usar tus ingresos y empiezas a invertir en capital humano para que existan otras empresas que van a competir contigo has dejado de ser empresa y te has convertido en industria”, explicó.
 
Con sus programas educativos, Jala busca cambiar el modelo de educación boliviano, que se basa en la memorización y repetición. "El modelo que demanda esta industria, el modelo que demanda el siglo XXI es una educación por razonamiento”, señaló el cochabambino.
 
Otra iniciativa vinculada con este cambio es la construcción del Campus del Saber Jala, sobre una superficie de 35 hectáreas. Se trata de cuatro bloques destinados a colegios, universidades, industria y nuevos emprendimientos. La entrega está planificada para 2021.
 
En este proyecto participan los salesianos de Bolivia. "Tienen 159 años de vida institucional a nivel mundial. En Bolivia tienen 300 escuelas gratuitas. Están completamente dedicados a la educación”, destacó López. "Los salesianos son parte de este proyecto y son socios. Es la primera vez que la industria los hace socios, que participan en los ingresos del campus con el objetivo de que sus ingresos sean usados en sus 300 colegios”.
 
Jorge López  estudió Ciencias de la Computación en EEUU.
 Jalasoft produce  y exporta software.
Liberación tecnológica
 
La inversión en educación es un paso necesario para lograr la liberación tecnológica que Jala persigue no sólo para Bolivia, sino también para Latinoamérica. Básicamente, esto significa dejar de depender de sistemas operativos como Android o iOS, que ahora dominan el mercado de los móviles y recopilan información de los millones de usuarios de todo el mundo con diferentes fines.
 
En febrero, en el Mobile World Congress 2017 de Barcelona, López anunció la fabricación del celular Accione de Jala. Esta iniciativa sólo es un paso para lograr la liberación tecnológica, que es el fin mayor. 
 
Para desarrollar Accione, el grupo boliviano se alió con la compañía finlandesa Jolla, que desarrolló el sistema operativo Sailfish OS, que ya fue certificado por países como Rusia o China.
 
Jala también se asoció con la empresa Qualcomm de Estados Unidos. Esta compañía es la proveedora de procesadores de gama alta a empresas como Samsung o Huawei. "Qualcomm tiene el 65% del mercado mundial de celulares”, aseguró López. "Ellos nos han dado acceso a una de sus casas de diseño en China”. 
 
De esa forma diseñaron un modelo básico que costará 110 dólares y tiene características propias de modelos de alta gama, como la carga rápida. "Nosotros tenemos carga rápida en el modelo más sencillo. Estamos demostrando tecnológicamente que podemos hacer un celular de 110 dólares con carga rápida”.
 
El lanzamiento de Accione junto a representantes de Qualcomm y Jolla está programado para el próximo 13 de octubre en Cochabamba. A partir de esa fecha, la línea de celulares podrá adquirirse en una cadena de tiendas de lujo, que la compañía prepara en el eje central boliviano. El paso siguiente será la oferta de los celulares en Latinoamérica con precios indexados o, en otras palabras, precios justos.
 
Para desarrollar aplicaciones como Facebook, WhatsApp o Twitter necesariamente se debe tener una nube. Bajo esta premisa, Jala empezó a desarrollar una propia, cuyo lanzamiento está previsto para 2018. Esta tecnología también será utilizada por la finlandesa Jolla. "Nuestra asociación con ellos es que van a acceder a nuestra tecnología de nube. Nosotros vamos a acceder a su tecnología de sistemas operativos y vamos a optimizar los dos”.
 
Para desarrollar  aplicaciones se requiere una nube.
La fundación Jala tiene  programas educativos para diferentes niveles.
 
Decisión trascendental 
 
Hemos conocido sólo un resumen de los logros y las próximas apuestas del Grupo Jala para lograr la liberación tecnológica de la región. "Es la suma de un montón, de crear gente, de desarrollar gente, de entrenar gente. Estamos en Bolivia desde 2001”, afirmó López. Ese año, este emprendedor tomó una de las grandes decisiones de su vida: retornar a Bolivia. 
 
López creció en Cochabamba y a sus 17 años de edad se fue a Estados Unidos. En ese país estudió Ciencias de la Computación. Luego de varios intentos empezó a trabajar en Adobe Systems. 
 
"En ese entonces en Adobe Systems eran 115 personas y no era una empresa gigante. Después de casi nueve años, se convirtió en la segunda empresa de software más grande del mundo con más de 3.500 empleados”.
 
Cuando Adobe Systems ya era un gigante, el boliviano se retiró para fundar con otros socios una empresa de redes en Sillicon Valley. "Empezamos con 15 personas, después de varios años cotizó en la bolsa de Nueva York. Sus acciones llegaron a 127 dólares. Así obtuve mi fortuna económica”, recordó. 
 
En Estados Unidos, el cochabambino veía cómo muchos latinos perdían su identidad. Y no quiso que sus hijos crecieran de esa forma, por lo cual, a sus 33 años de edad, retornó al país donde nació. 
 
"He partido del concepto ‘si yo puedo, todos los bolivianos pueden’. Ésa fue mi motivación de regresar”, recordó. "Nada es fácil aquí, todo es viento en contra, pero existen bolivianos en el país que aman su tierra, creen en su tierra y en su gente. Eso para nosotros es suficiente”, concluyó.
 López busca  que la industria fomente la educación
Para desarrollar  aplicaciones se requiere una nube que Jala presentará en 2018
En 2014  se implantó un modelo educativo en ocho colegios de Cochabamba