Jaime Sanjinés Avila, el profesor que creó el suplemento educativo Goyi

En sus hijos, en 1967, creó el personaje de historieta Goyi, que se convirtió en un suplemento estudiantil completo. La Empresa de Correos de Bolivia emitió una estampilla en honor al 50 aniversario de su creación.
martes, 02 de enero de 2018 · 00:00

Gonzalo Díaz Díaz de Oropeza  / La Paz

El profesor Jaime Sanjinés Ávila, en 1967, creó un personaje con la idea de que representara a los niños y jóvenes bolivianos. Hasta entonces, las tiras cómicas así como las revistas que llegaban al país sólo mostraban a personajes extranjeros. 

Así nació Goyi, que años después se convirtió en un suplemento educativo completo, que se publica hasta la actualidad. “Bolivia no tenía un personaje, fue ese mi reto para hacer creaciones de varios personajes”, recordó en su estudio ubicado en la Calle Colombia, esquina Murillo de La Paz, su ciudad natal.

En ese ambiente lleno de pinceles, pinturas y libros, Sanjinés aún da clases de pintura y dibujo a niños. Ahí también conserva numerosos diplomas y reconocimientos que ha recibido por su labor didáctica.

Las carencias rurales lo marcaron

Sanjinés inició la primaria en la escuela rural de Puerto Pérez, donde su padre Jaime Abelino Sanjinés era profesor. No había cuadros didácticos, tampoco material de apoyo ni textos escolares. Incluso se pasaba clases en sillas y mesas de adobe. 

Esas carencias permanecieron en su memoria y le motivaron a dedicarse a la educación. Se formó como maestro de primaria. También estudió Comunicación Social por correspondencia en una escuela de Argentina. Además asistió a la Academia de Bellas Artes, donde aprendió pintura, grabado y escultura.

La primera tira cómica de Goyi se publicó el 23 de abril de 1967 en un suplemento del periódico Presencia. “Ellos tenían el suplemento establecido de los domingos, dedicado solamente a niños. Era de ocho páginas; y las ocho páginas eran en blanco y negro. Estaban Trucutú y otros personajes. Ahí salió, Goyi estaba en medio”. 

La publicación continuó todo ese año, hasta que Sanjinés se fue a las minas, donde permaneció  entre 1968 y 1969. Al retornar empezó a trabajar en la fábrica Said como Diseñador de telas.

Nuevamente había sido testigo de las carencias y la precariedad de la educación en las áreas rurales, así que empezó a pensar cómo podía contribuir para remediar en algo aquella realidad. “Volví con más fuerzas sobre la educación porque vi lo precario en las minas, la falta también de material educativo. Eso me hizo crear el suplemento de ocho páginas Goyi”, contó.

Suplemento completo

El suplemento salió junto a la edición de los jueves del matutino Hoy, que tenía la capacidad de imprimir a color. “Era un suplemento educativo completo, tenía matemática, tenía lenguaje, tenía sociales y química. Era una ayuda para el niño”.

El primer número lo preparó en menos de 48 horas. Para lograrlo pidió la ayuda de la profesora Aide Catacora. Era una edición dedicada a Eduardo Abaroa, pues salió un día antes del Día del Mar, el 22 de marzo de 1973.

Aquellos años, Sanjinés también producía un programa radial llamado Mundo Mágico, en el que se personificaba a los personajes de Goyi para enseñar sobre diferentes temas. La th’ojpa o grupo de Goyi, hasta ahora está conformada por Milita, el K’anka, el Negro y Tofito.

Reacción del público

El tiraje del suplemento el primer año ascendió a 20.000 ejemplares. Cuando acabó el año escolar de 1973, entre octubre y noviembre, le explicaron que la publicación dejaría de salir por la temporada de vacaciones. “Me dio pena, lloré de pena. Hasta ahora me acuerdo”, recordó Sanjinés. 

El jueves posterior no circuló el suplemento, pero sucedió algo inesperado. “La gente, el público, a los canillitas, les habían devuelto el periódico porque no había el Goyi”. Entonces le llamaron del matutino y le dijeron que el suplemento saldría sin interrupción. 

Otro número que Sanjinés recuerda corresponde a una edición en la que por primera vez incluyó educación sexual. La repercusión fue tan grande que incluso un ministro y padres de familia tenían la intención de cancelar a Goyi. Sin embargo, el suplemento y su creador recibieron el apoyo de maestros, médicos y periodistas.

Contaminación ambiental

Luego de 18 años en Hoy, Goyi empezó a publicarse en Última Hora. Entonces, unos maestros le invitaron a visitar una escuela rural. Sanjinés se llevó una sorpresa al ver que en un río cercano los peces morían por la contaminación minera.

Al retornar a la ciudad preparó un número con información sobre la contaminación que había visto. El día de la publicación, recibió una llamada del empresario Mario Mercado, que era propietario de las minas y desconocía la situación. “Mario Mercado hizo averiguar todo y entonces hizo suprimir (de la producción) lo que no se podía botar al agua, los desechos químicos”, aseguró Sanjinés.

Goyi se publicó en Última Hora por cinco años. Luego pasó a La Prensa y Tiempos del Mundo. En determinados momentos, también se publicó independientemente. Desde hace tres años, el suplemento se publica en el periódico Cambio cada segundo jueves de mes.

Estampilla de correos

En sus 50 años dedicados a la educación, Sanjinés ha recibido una infinidad de reconocimientos. Uno de los más recientes fue  una emisión de una estampilla así como un sobre conmemorativo de la Empresa de Correos de Bolivia dedicados a Goyi.

La distinción que más aprecia es la Medalla al Mérito en el Grado Equivalente al de Comendador, que le fue otorgada por el Ministerio de Educación en 2008. También está el Premio Nacional de Periodismo Científico, que le fue entregado por la Universidad Mayor de San Andrés y la Academia de Ciencias de Bolivia.

Todos estos premios se deben, según Sanjinés, a que siempre hizo su trabajo con dedicación y pulcritud. “Hemos consultado muchos textos, siempre hemos estado con eso. Tenemos esa preocupación de dar datos exactos”, refirió.

Su mayor satisfacción es que Goyi sea conocido en todo el país. Ahora continúa produciendo con la misma persistencia de siempre, aunque muchos le aconsejan dejar de hacerlo. “Sigo, es que no puedo. Ese es mi carácter, mi vida es ésa, dar y dar”, afirmó.