Iraquíes mutilados en la guerra luchan para sobrevivir como amputados

Irak tiene un historia marcada por las guerras, desde el enfrentamiento con el vecino Irán hasta la invasión liderada por Estados Unidos. Cada conflicto ha dejado muchas víctimas que no saben cómo sobrevivir.
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Iraquíes mutilados en la guerra luchan para sobrevivir como amputados
Karrar Hassan perdió la pierna durante un enfrentamiento con el Estado Islámico. FOTOS: Savah Arar / AFP
Iraquíes mutilados en la guerra luchan para sobrevivir como amputados
Durante el conflicto 26.000 hombres resultaron heridos.
Iraquíes mutilados en la guerra luchan para sobrevivir como amputados
Las prótesis más rudimentarias pueden costar 1.000 dólares.
Iraquíes mutilados en la guerra luchan para sobrevivir como amputados
Tahsin Ibrahim lleva más de 30 años fabricando prótesis en Bagdad.
Iraquíes mutilados en la guerra luchan para sobrevivir como amputados
Las personas amputadas creen que la pensión que reciben no les alcanza para mantenerse.
Iraquíes mutilados en la guerra luchan para sobrevivir como amputados
Una persona con discapacidad recibe una silla de ruedas.
Iraquíes mutilados en la guerra luchan para sobrevivir como amputados
El acceso a sillas de ruedas está a cargo del Estado iraquí.
jueves, 01 de febrero de 2018 · 00:04

Salam Faraj  / Irak


Karrar Hassan, de 25 años, perdió una pierna en los combates contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI). Ahora, como otros de  decenas de miles de iraquíes mutilados en esa guerra, lucha por sobrevivir con una pensión de 400 dólares.


En 2014 estaba desempleado y decidió unirse a Hashid al Shaabi, una coalición paramilitar dominada por grupos respaldados por Irán que luchó junto a las fuerzas gubernamentales iraquíes contra los yihadistas. 

FOTO Savah Arar / AFP


Unos meses después, durante las duras batallas para reconquistar la ciudad de Faluya resultó herido en la pantorrilla izquierda por una explosión y perdió la pierna.


Hashid al Shaabi lo envió a Irán y Líbano para recibir tratamiento. A su regreso, con una prótesis de rodilla para abajo, volvió al frente.


En 2015, Karrar estaba luchando en la ciudad de Baiji, al norte de la capital, cuando volvió a ser herido, esta vez por dos balazos en la rodilla derecha que lo retiraron para siempre del combate.

FOTO Savah Arar / AFP


Una crema de 800 dólares


Irak declaró la victoria frente al EI en diciembre de 2017, después de una campaña que duró tres años y dejó decenas de miles de heridos.


Hashid al Shaabi afirma que perdió 8.000 hombres y que 26.000 fueron heridos. 


El Gobierno iraquí, que movilizó a decenas de miles de efectivos de las fuerzas de seguridad, no ha divulgado su propio balance de víctimas.

FOTO Savah Arar / AFP


Karrar, padre de tres niños de corta edad, quedó discapacitado. 


Desempleado e incapaz de conducir, el joven iraquí se pasa los días en su casa tratando de ver cómo va a mantener a su familia con una pensión mensual de 500 mil dinares iraquíes (400 dólares, 321 euros).


Esta suma representa un poco menos del salario medio en Irak, pero para Karrar no es suficiente para alimentar a su esposa y a sus tres hijos  y para poder comprar también las medicinas que necesita. 


El excombatiente contó que el ungüento para evitar las rozaduras de la prótesis le cuesta 800 dólares y le dura 10 meses. 


“Con mis piernas no puedo ni conducir un taxi” o cargar objetos pesados, cuenta.

FOTO Savah Arar / AFP


Abu Mehdi al Mohandis, subcomandante de la milicia, explica que una red de hospitales de esta unidad paramilitar proporciona atención médica gratuita a 60.000 combatientes y 300 mil civiles. 


Dhia Hussein dirige el hospital Al Razi perteneciente a Hashid en Bagdad, donde asegura que sólo en los últimos seis meses 1.450 amputados han recibido tratamiento.


En defensa del país


Irak tiene un historia marcada por las guerras, desde el enfrentamiento con el vecino Irán entre 1980-1988 hasta la invasión liderada por Estados Unidos en 2003 que derrocó al dictador Sadam Husein.

En esta década, fue la guerra con el EI. 


Cada conflicto ha dejado muchas víctimas y muchos amputados. 


Tahsin Ibrahim lleva más de 30 años fabricando prótesis.

FOTO Savah Arar / AFP


Según sus cálculos, la cantidad de amputados ha crecido desde el 2003 y el número de tiendas especializadas en prótesis y material médico se ha multiplicado por 10 en los últimos 15 años. 


La mayoría de los clientes de Ibrahim resultaron heridos en la guerra y mucho de ellos deben pedir dinero prestado para comprar sus prótesis. 


En Irak, las prótesis más rudimentarias pueden costar alrededor de 1.000 dólares, más de la mitad que el salario promedio. 


Ahmed, de 32 años, fue desplegado con la Policía federal en Mosul, uno de los principales bastiones de los yihadistas hasta que fueron expulsados tras una ofensiva que duró meses. 


Una ráfaga de mortero le arrancó la pierna derecha y Ahmed dijo que su pensión de 575 mil  dinares es simplemente inadecuada. 

FOTO Savah Arar / AFP


Cada mes la mitad de lo que recibe va directamente a “pagar los tratamientos médicos”, incluyendo las visitas al doctor y las medicinas, lo que lo deja con la mitad para comprar comida para su familia. 


“No es suficiente”, cuenta. 


Una visita al médico le implica pagar un taxi, explica para ilustrar su situación. 


“El autobús no está adaptado para la gente discapacitada así que tengo que tomar un taxi”, dice este padre de cuatro hijos. 


El médico Ghasan al-Alusi opina en una entrevista con la AFP que la pensión que se otorga a los veteranos de guerra es “insuficiente”. 


“Las instituciones públicas y de salud deben hacer más por los combatientes amputados porque ellos defendieron al país”, argumenta el médico sobre la situación de los discapacitados.  AFP