Construyen un auto lunar para una competencia de la NASA

El equipo Rover Team Bolivia fabrica un vehículo que competirá en el Human Exploration Rover Challenge , en el cual se simularán condiciones extraterrestres.
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Construyen un auto lunar para una competencia de la NASA
El equipo de La Paz trabaja en el auto lunar, que construye en el campus de la UMSA, en Cota Cota. FOTOS: Alexis DeMarco / Página Siete
Construyen un auto lunar para una competencia de la NASA
Uno de los autos lunares que Alina Santander condujo en años pasados durante la competencia. Foto:Alina Santander
Construyen un auto lunar para una competencia de la NASA
El trabajo no terminó con el diseño. El equipo aprendió de mecánica para construir las piezas que idearon para el auto lunar.
Construyen un auto lunar para una competencia de la NASA
El terreno de obstáculos de la competencia en 2017. Foto:Alina Santander
viernes, 09 de febrero de 2018 · 00:04

Alejandra Pau  / La Paz


Ni la lluvia ni el frío paceño impidió que este equipo de cuatro jóvenes bolivianos prueben la resistencia de la estructura del primer auto lunar paceño  que logrará competir  en la competencia Human Exploration Rover Challenge  organizada por la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA).


 Será la primera vez que dos equipos bolivianos participen del evento en el Centro Espacial y de Cohetes de Estados Unidos, en Huntsville, Alabama. El equipo paceño representará a la UMSA y el  grupo de Santa Cruz hará lo propio con  la Universidad Gabriel René Moreno.  

Uno de los autos lunares que Alina Santander condujo en años pasados durante  la competencia.
Foto:  Alina Santander


  Alina Santander Vinokurova es la única boliviana que ha estado dos veces en esta competencia como miembro de equipos internacionales y obtuvo los mejores tiempos como conductora. 


El Rover Challenge es una competencia en la que  equipos de estudiantes de secundaria y universitarios diseñan, construyen y compiten con vehículos plegables, impulsados por humanos, recorriendo  un terreno de 800 metros  donde se  simularán  condiciones extraterrestres. 


 “Desde hace un año estamos trabajando para conformar el equipo Rover Team Bolivia y  participar en el concurso del Rover Challenge de la NASA en 2018 (...). Con el equipo de La Paz, que tiene cuatro miembros, pusimos manos a la obra desde junio sin un lugar fijo, invirtiendo dinero propio y después nos apoyó el Planetario y  la carrera de Física de la UMSA”, comenta Santander.

El trabajo no terminó con el diseño. El equipo aprendió de  mecánica para construir las piezas que idearon para el auto lunar.

A pesar de representar a Bolivia los equipos aún  no cuentan con el apoyo de ninguna institución pública o privada además  de la  UMSA y el ingeniero Diego Alcalá. 


“La misión no es para débiles”
    

En el campus de Cota Cota, empapados por la lluvia, pero armados con una perseverancia que supera cualquier limitación, lograron  que la estructura esté por primera vez sobre   cuatro ruedas.

El equipo  ya tiene la mente puesta  en ese terreno que deberán recorrer en un máximo de seis minutos durante la competencia,  que se realizará los días    13 y 14 de abril.


 Saben que ser el equipo más rápido no será suficiente para ganar, necesitarán acumular puntos en cada prueba  dispuesta en el recorrido, entre las que figuran recoger muestras, tomar fotos, entre otros.


   “Siempre fui muy deportista, la ciencia no era mi fuerte. Ahora tengo nociones básicas de mecánica y física que eran necesarias para construir este prototipo. Mi más grande deseo es ser uno de los conductores del vehículo porque tengo la condición física para ello”  explica Andrés Antelo.  


Trabajar en las  cambiantes condiciones climáticas paceñas tal vez pueda servirles al momento de competir, ya que este año la página de la competencia manifestó,  “la misión no es para los débiles de corazón” argumentando que recolectar pruebas y saber planificar los tiempos será vital para los equipos.    

El terreno  de obstáculos  de la competencia en  2017. 
Foto:Alina Santander


En tanto, otro prototipo de auto lunar se construye en la Universidad Gabriel René Moreno de Santa Cruz, a cargo del equipo que también forma parte de Rover Team Bolivia. 


Los miembros de ambos equipos se conocieron  en un campamento de verano en Chuquisaca y en su mayoría  son exalumnos de  Clubes de Ciencia Bolivia.


    “Soy amante de las ciencias exactas, como éste era un proyecto inédito en el país  me animé a participar. Poco después me di cuenta que se trata de innovar en diseño y tecnología, pero sobre todo se trata de aprender mecánica, que  es imprescindible”, comenta Ludving Cano.   

Alguien que coincide con Cano es el encargado del taller de mecánica del Instituto de Investigaciones Físicas de la UMSA, Policarpio Valencia, que se convirtió en una especie de  mentor  para  que el equipo construya   su diseño.


“Han aprendido a soldar, a usar las máquinas como la amoladora, poner pernos y más. Hemos usado metal, aunque tenía que emplearse aluminio; pero es costoso. Una vez que probemos que funciona reduciremos el peso para que pueda ser funcional. Nos ha costado mucho tiempo de trabajo y es la primera vez que hacemos un prototipo con estos fines aquí en la UMSA”, comenta Valencia.


 Un proceso de investigación


Selena Ticona tiene 16 años,    se graduó del colegio y  a pesar de que ha  decidido estudiar Biología siente una necesidad innata por explorar otras ciencias. 


 “Creo que es esencial conocer de todo para saber tu vocación. Aquí hubo mucha investigación para lograr el diseño, siguiendo las características que pedía la competencia, hubo  mucho de prueba y error antes de llegar a lo que necesitábamos”, destaca. 


 Los jóvenes que esperan participar por primera vez de la competencia tienen la ilusión de ganar los primeros lugares para Bolivia. 


 Los  primeros lugares reciben   premios  monetarios y se entregan   como incentivo para que los jóvenes sigan participando en la competencia los siguientes años.   
 
 Las dificultades 

El principal problema del equipo es que el vehículo debe pesar alrededor de 60 kilogramos, según las reglas de la competencia,  actualmente  el suyo pesa aproximadamente 100. Es necesario que reduzcan el peso con materiales aprobados por la NASA  y muchos de ellos significan un costo elevado para el equipo.   


Otra dificultad, es que no tienen  ningún auspicio para  el equipo  de doce personas en La Paz y Santa Cruz a pesar de que representarán a Bolivia.  


  Para Santander,  el objetivo que persiguió en sus primeras participaciones fue lograr que  un equipo boliviano llegue a esta competencia internacional.  


“Creo que tenemos muchos  jóvenes con talento y capacidades óptimas en Bolivia para llegar a este tipo de competencias.  Y como equipo queremos demostrar que podemos destacarnos en  la  innovación científica a nivel internacional ”, concluye.

Sobre el Human Exploration  Rover Challenge

  •  Condiciones La competencia Human Exploration Rover Challenge estipula que los equipos competirán como su tuvieran  seis minutos de aire. El terreno tendrá  14 obstáculos y cinco tareas de misión  que los  exploradores deberán enfrentar. Las decisiones sobre qué obstáculos y tareas completar, y cuáles evitar, deben ser realizadas por el equipo, sabiendo que al cabo de seis minutos, sólo queda una reserva de oxígeno de un minuto para llevarlos a su base de operaciones.
  •    Planificar Los equipos participantes tendrán un mapa y una descripción de los obstáculos y las tareas, lo que les permitirá planificar  su recorrido.
  •    Contacto Para saber más sobre el equipo y su preparación se puede ingresar a la página de Facebook: Alina For NASA.