Extranjeros se enfrentan a una larga burocracia para lograr la residencia en el país

Largas filas, falta de coordinación entre instituciones y meses de espera son algunas de las complicaciones que existen para obtener la nacionalidad boliviana.
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Extranjeros se enfrentan a una larga burocracia para lograr la residencia en el país
Extranjeros encaran un sinfín de trámites para lograr la nacionalidad boliviana. FOTOS: Archivo Página Siete
Extranjeros se enfrentan a una larga burocracia para lograr la residencia en el país
Imagen que corresponde al último censo de extranjeros realizado en Bolivia.
Extranjeros se enfrentan a una larga burocracia para lograr la residencia en el país
Los trámites se quedan en las oficinas por meses o años.
Extranjeros se enfrentan a una larga burocracia para lograr la residencia en el país
Desaguadero es una puerta de ingreso a Bolivia para los extranjeros.
Extranjeros se enfrentan a una larga burocracia para lograr la residencia en el país
De oficina en oficina los extranjeros peregrinan para completar los trámites.
sábado, 14 de abril de 2018 · 00:04

Sarah Martínez / Brújula Digital -ANF


Una maraña burocrática, desinformación, corrupción de los funcionarios y plazos demasiado cortos para presentar documentos son los problemas que enfrentan los extranjeros que desean regularizar su situación en el país y, posteriormente, obtener la nacionalidad boliviana.


 El país parece tratar a los extranjeros peor que las naciones desarrolladas a las que llegan cientos de miles de migrantes cada año. La ley señala que es el Presidente el que da, en la última fase, la nacionalidad y en su despacho los trámites se quedan a veces por meses o años si hay algún detalle que corregir.

 FOTO: Archivo Página Siete


“La neta es que es súper complejo, lo que más da rabia, pero en serio lo que más da rabia, es que en esa hojita que te dan supuestamente están todos los requisitos que uno necesita. Preguntas ‘¿está todo?, dicen ‘sí’. Haces fila para ir al banco, haces fila para sacar copias, haces fila para el abogado, llegas a la ventanilla con todos tus papeles que según están en la hoja y te dicen: ‘hace falta una copia de esto y copia de aquello’”, contó una muchacha de nacionalidad mexicana que está en el país hace tres años y pide que la llamemos Marisol.


Una tortura

“Para mí fue un martirio, lloré casi 10 días”, agregó Marisol recordando “el infierno burocrático” de las reglas de migración de Bolivia.

Lo poco atractivo que es el país a las migraciones extranjeras, y el “infierno burocrático” han hecho que desde 1983 a la fecha, solamente 5.296 extranjeros hayan concluido exitosamente el proceso de naturalización. O sea, solo 151 cada año. En Chile lo logran 900 personas al año y en Perú, 500.

Filemón, de nacionalidad peruana y que vive en Bolivia con su familia desde hace casi 20 años, es otro extranjero que se ha visto perjudicado por los malos procesos de territorio boliviano.

“Piden por ejemplo certificado de buena conducta, certificado de antecedentes, también de la Interpol, piden registro domiciliario y todos los trámites tienen tiempos ridículos porque te lo piden para 15 días, pero a veces el trámite te demora 20”, por lo que los trámites se van posponiendo, expresó.

El profesional peruano denunció también los cobros irregulares: “se lidia mucho con la corrupción de la Policía, por ejemplo, para el certificado domiciliario, se le tiene que pagar al policía, eso está dentro de la norma, te acompaña a tu casa para que vea que tú vives ahí, pero como no quiere ir hasta tu casa, te cobra”.

 FOTO: Archivo Página Siete

Filemón llegó a Bolivia junto con sus padres y hermanos en 1998 y contó que obtener la residencia y nacionalidad han sido complicadas por los costos de los trámites y el tiempo que se requiere para realizarlas. 


La dificultad de obtener la validación de su contrato en el Ministerio de Trabajo, la corrupción de funcionarios y haber obtenido un número duplicado de identidad, han sido algunos de los problemas que enfrentan.

Como ellos, muchos de los extranjeros que llegan a Bolivia, ya sea por trabajo, estudios y hasta relaciones de pareja, se ven afectados por la corrupción de instituciones, falta de coordinación entre instituciones y complejidad y poca claridad de los trámites que deben cumplir. 


Muchas veces las personas no continúan con la maraña de trámites y quedan como indocumentados o deciden simplemente salir del país.

Ir incluso a la Presidencia

El Jefe de la Unidad de Extranjería, Naturalizaciones, Filiación y Pasaportes, Waldo Bernal, admitió que según el tipo de naturalización los tiempos pueden variar entre 15 días a seis meses o más.

“Sobre la obtención de nacionalidad boliviana por familia o la obtención por servicio militar, los trámites son procesados acá en migración y en el marco de nuestros procedimientos estos son procesados en 15 días hábiles más o menos o hasta 20 días; sin embargo, en el caso de naturalización por permanencia de más de tres años intervienen otras instancias”, dijo.

Entre ellas, informó, deben intervenir el Ministerio de Gobierno, el Ministerio de la Presidencia e incluso la Presidencia porque es potestad del Jefe de Estado la otorgación del beneficio de la nacionalidad.

“Entonces, en ese entendido, puede demorar un poco más. Tenemos casos que tardan mucho más sin contar el tiempo que (los trámites) tardan en la Presidencia”, dijo.

En cuanto a los requerimientos y tiempos de presentación de documentos para la naturalización boliviana, por ejemplo, los antecedentes judiciales y penales, Bernal afirma que muchas veces la dificultad que atraviesan los extranjeros es que no cuentan con sus documentos y tienen que ir o pedir a su país de origen lo requerido.

Asegura que existen casos en los que Migración ha sido “flexible” con los horarios laborales que los interesados tienen y tratan de acomodar las fechas a favor de los interesados. 

El abogado Jorge Ferrufino, especialista en temas de migración, comenta que si bien la naturalización es un tema burocrático, la Dirección General de Migración está haciendo todos los esfuerzos para optimizar y sistematizar el servicio de naturalización para extranjeros en el país. 

“Este proceso se simplifica en cuanto y en tanto, por ejemplo, antes era un tema exclusivo de abogados, tú tenías que presentar como un expediente, como si fuera armar un caso judicial, con toda la documentación del interesado y presentarlo con un memorial en migración”, contó.

 FOTO: Archivo Página Siete

Ello se simplificó en 2009 ya, que ahora el mismo interesado puede hacer las gestiones sin la necesidad de tener que contratar a un abogado.

Entre las muchas situaciones a las que un extranjero se enfrenta en el país, Ferrufino cuenta que ha tenido casos y situaciones difíciles.

“Me ha tocado clientes de Serbia y Montenegro, un país donde recién está naciendo la vida del derecho internacional. Me han tocado rusos que han sido expulsados de su país por temas de religión y no tenían su certificado de nacimiento, requisito fundamental para pedir la naturalización. Tuve otro caso de ciudadanos norteamericanos que sufrieron discriminación en Bolivia porque se atrasaba sus trámites, ponían trabas, me atrevo a decir que solamente porque eran norteamericanos”, contó.

Aunque sí reconoce que Migración ha hecho un esfuerzo por comprender algunos casos en concreto, piensa que la coordinación entre instituciones todavía tiene complicaciones y es un gran hueco que retrasa trámites por meses e impide la optimización del proceso.

Dando vueltas en círculo

Sara, otra mexicana, comentó: “Eso de la coordinación entre instituciones es bien complicado, por ejemplo tengo un amigo francés que nunca pudo sacar sus papeles”. Contó que ello se debió a que necesitaba un documento de Interpol, pero esa entidad pedía como requisito uno de Migración. Pero en Migración se negaban a darlo porque requerían el de Interpol.

“Es como dar vueltas en círculo”, contó. Esa falta de coordinación de las instituciones, y su escaso interés en ayudar a los extranjeros, hace que muchos o recurran a hacer pagos ilegales, o simplemente abandonar el país.

“Si te peleas con ambas instituciones, ninguno te resuelve nada, y eso ha detenido un montón que avances los casos”, contó la mexicana Sara.

Waldo Bernal explicó todas las instituciones del Estado deben garantizar que los extranjeros cumplan con las normas y requisitos que exige la Constitución Política del Estado. Recalcó que, como Estado Plurinacional, Bolivia tiene como convicción trabajar con los extranjeros y no ponerles ningún tipo de obstáculo. “No somos un país que pone muros”, dijo.

 FOTO: Archivo Página Siete

En Bolivia existen cuatro tipos de naturalización: por permanencia de más de tres años en el país (residencia ininterrumpida); por familia (matrimonio con boliviano (a) o por tener hijos bolivianos (as); por servicio militar; y por reconocimiento de nacionalidad boliviana (cuando un extranjero se casa con un boliviano (a) en el exterior y llega al país para que su nacionalidad sea convalidada.

Los interesados en quedarse en el país de manera definitiva van, por ello, de Migración a Interpol, y de Interpol a la Policía, y de la Policía al Ministerio de la Presidencia y del Ministerio de la Presidencia al de Gobierno, para volver a Migración y que allí les digan que los documentos que han obtenido ya no valen, porque ha pasado mucho tiempo, y que deben renovarlos.

Más difícil que en otros países

En muchos casos deben acompañarse traducciones oficiales, legalizadas, cartas a entidades, etc. Ese pandemonio es, según algunos de los postulantes a la nacionalidad boliviana, mucho más complejo que lo que ocurre en países vecinos.

“En Chile, por ejemplo, los requisitos con claros y concretos, están en una página web. Si la persona cumple con todo, obtiene su residencia y, después, la nacionalidad. No hay sorpresas, no hay trámites no establecidos, no hay correteos entre entidades”, contó Rafael, que hace cinco años se fue a Chile y acaba de volver de vacaciones tras haber terminado su tramitación en ese país.

Rafael dice que se “sorprende” de lo difícil que es en Bolivia hacer lo mismo. “Ni que fuéramos a Estados Unidos”, expresó. Según su opinión, los trámites de residencia y naturalización en Bolivia son los más complicados de la región.

La confusión de los trámites requeridos, dijo, se debe a que los funcionarios, de esa manera, tienen espacio para la corrupción. “Si los requisitos son claros y expeditos, los funcionarios no pueden pedir coimas”, expresó.

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