Entrevista con Anja Dargatz:

“El desafío es menos la AFD que la gente que votó por ellos”

Un análisis de las elecciones al Bundestag por una alemana que ha vivido un lustro en Bolivia. Lo que pasó y si son comparables ambos sistemas electorales.
“El desafío es menos la AFD que la gente que votó por ellos”
Anja Dargatz contesta desde Stuttgart, al sur de Alemania.
domingo, 01 de octubre de 2017 · 00:00

Fernando Molina

Exrepresentante de una fundación política en Bolivia, Anja Dargatz es ideal para traducir Alemania a los bolivianos.  Nos explica la situación después de las elecciones en la que los neonazis llegaron al parlamento federal. Las razones de la caída de la socialdemocracia. Y si es comparable el sistema alemán con el boliviano.

¿Por qué los dos partidos tradicionales, que gobernaron juntos, perdieron importancia en los resultados de las elecciones?

Sería fácil a explicar únicamente las pérdidas por un voto de protesta y un cansancio de los años de coalición. Pero igualmente cuentan los miedos de los alemanes, que han cambiado bastante en los últimos años. Mientras que desde hace 10 años el desempleo siempre había sido la preocupación más alta, ahora lo es la polarización de la sociedad o el aumento de criminalidad - que en cifras no es una realidad- o un supuesto peligro de la islamización de Alemania. Estos miedos -justificados o no-  tienen que ser tomados en cuenta. Parece que los dos partidos que estaban gobernando no lograron convencer todos -al 12,6%  de votantes que perdieron -  de que sus políticas son las adecuadas. 

¿Por qué el Partido Socialdemócrata obtuvo la peor votación de su historia? 

Hay una combinación de causas: La segunda coalición con la CDU de Merkel lo ha hecho muy mal, por una razón casi perversa: el partido lograba meter e implementar bastantes proyectos socialdemócratas, pero, por ser el contraparte "junior” de la coalición y por el estilo personalista de gobernar de Angela Merkel, estos logros se atribuían a la CDU. El último golpe fue en julio, cuando la CDU permitió a sus parlamentarios votar sobre el tema del matrimonio gay sin seguir la recomendación del grupo, un permiso dado solamente para decisiones morales profundas. Así se logró el matrimonio gay con los votos de los conservadores, un ejemplo por excelencia de cómo la CDU ocupaba temas y posiciones progresistas. En consecuencia, la SPD perdió mucho de su perfil. 

Otro argumento ya es casi histórico, pero vale todavía: Aunque la SPD hoy en día propone correcciones de las reformas sociales que se han hecho con Schröder, la llamada Agenda 2010, muchos obreros o gente de la clase baja siguen sintiéndose traicionados por estas reformas. Un herencia bien pesada para el partido.

La socialdemocracia ha dicho que no volverá a gobernar con los conservadores. ¿A qué se debe esta decisión?

A lo que he dicho ya: La SPD tiene que reganar su perfil izquierda-progresista, y esto no es posible en una coalición que siempre requiere compromisos.

La extrema derecha ha vuelto al Parlamento nacional, donde no estaban desde la guerra.
 
¿Ha olvidado Alemania su historia?

La AFD no es una "extrema derecha”, es una derecha populista, que une un aspecto extremista con elementos neo-nazi con un aspecto conservador-nacionalista-anti-europeo.  El voto muestra que ideales como Europa, una sociedad abierta y libre, no son valores dados. Aparece un desafío como el de los refugiados en 2015 y ya se duda de estos principios. Una democracia es frágil y tiene que ser defendida en cada momento. Por supuesto no se puede comparar la república de Weimar con hoy -hoy en día estamos en una situación económica excelente-  pero lo que une las dos épocas es el hecho que ambos son años de una mega-transición que resulta del miedo y crean el terreno para votos extremos.

La extrema derecha ya está actuando en parlamentos regionales, como el de Baden-Württemberg, donde usted vive. ¿Qué se puede esperar de ellos? 

En Baden-Württemberg la AFD ganó en las elecciones regionales  2016 15%  de los votos,  más que ahora a nivel federal. Baden-Württemberg es con Bavaria unas de la regiones más ricas de Alemania, lo que muestra que el voto en favor de la AFD no es una cuestión social. Por su aire extremo, nadie coopera con la AFD en el parlamento, ni a nivel regional, ni lo hará a nivel federal.
 
Esto significa que, pese a su presencia considerable, no tienen mucha oportunidad de influir en las decisiones. Molestarán, desafiarán, sobre todo por su tono agresivo en el debate, pero mientras nadie coopere con ellos para ganar mayorías, su presencia no tendrá mucho efecto. Otra tendencia es que sufrirá movimientos separatistas, como muestra el hecho de que inmediatamente después de las elecciones  su representante más popular ya anunció que saldrá del partido y entrará como independiente al parlamento. También en Baden-Württemberg el grupo parlamentario se dividió por algunos meses por un conflicto interno con alguien antisemita. Sin embargo, la gente vota por ellos.
 
Parece que el mal desempeño no prohíbe a alguna gente votar por ellos. El desafío es menos la presencia de AFD en el Bundestag que la gente que votó por ellos. Cómo los otros partidos pueden reganar la confianza  de ellos, ésta es la pregunta.

¿Habrá una alianza de la socialdemocracia con la izquierda radical en contra de la extrema derecha?

¡Esta es una pregunta bien latina! La polarización clásica entre derecha e izquierda es mucho menor en Alemania, y por consecuencia también las opciones de coaliciones. Somos un país del centro. Veo más una alianza de todos los partidos en el Parlamento contra la AFD, sean los partidos de izquierda, sean los verdes, sean los conservadores cristianos. 

¿Qué hará la izquierda moderada para recuperarse?

Irse a la oposición y presentar su programa con su "nombre”, con su marca, para no  perderse más en una coalición. Reforzar a su nuevo jefe de partido, Martin Schulz, que me parece una figura positiva. El partido ganó en los últimos meses muchos nuevos militantes: El desafío es involucrarles y beneficiarse de su potencial en el proceso de renovación. Con sus 446 mil miembros, es el partido más grande en términos de militancia: es un potencial poderoso.   


En Bolivia el MAS está usando el hecho de que Merkel haya sido reelecta por cuarta vez para potenciar la idea de que Evo Morales sea reelecto igualmente. Usted ha vivido en Bolivia y conoce ambos sistemas. ¿Son comparables?

La gran diferencia es que Merkel es Canciller y Morales, presidente. El presidente de Alemania también está limitado a ser reelecto solo una vez. La segunda diferencia es que Alemania es un sistema representativo, Bolivia es un sistema presidencial. En un sistema representativo, el parlamento tiene bastante poder y control sobre el/la Canciller. En un sistema presidencial el control se realiza -entre otras cosas- por la limitación de la reelección. La idea en ambos sistemas es la misma, la manera de realizarse es diferente.