Análisis

El tema clave en Latinoamérica: la corrupción

La percepción de corrupción ha aumentado en todo el continente. Esto convierte a este problema en el tema clave de las campañas electorales que se avecinan.
domingo, 12 de noviembre de 2017 · 12:00:00 a.m.
Ricardo Aceves @Latinoame- rica21

 

Recientemente Transparencia Internacional publicó su informe sobre corrupción en América Latina.
 
¿Qué podríamos esperar? En efecto, la percepción de la corrupción ha aumentado en toda la región y la confianza en los funcionarios se ha deteriorado notablemente. 

En diferentes países las protestas multitudinarias en respuesta a escándalos como el caso Odebrecht o los Panama Papers reflejan el empeoramiento de la percepción. Esto se produce al tiempo que las campañas políticas prometen incluir medidas más contundentes en contra de la malversación de fondos, el cohecho, el tráfico de influencias y la corrupción en general. En este contexto, la lucha contra la corrupción se vaticina como un tema clave en las campañas electorales del próximo año.

En su publicación  People and Corruption: Latin America and the Caribbean, Transparencia Internacional señala que el 62% de las personas creen que la corrupción ha aumentado el último año, mientras que solo un 10% cree que ha disminuido. 

De los 20 países que participaron de la encuesta, 17 consideran que la corrupción ha aumentado, incluida una proporción especialmente alta en Venezuela, Chile, Brasil y Perú. Por institución, el 47% piensa que la Policía y los políticos son los más corruptos, mientras que esas mismas opiniones sitúan a los líderes religiosos en el extremo opuesto. 

El peor: Venezuela

En Venezuela, el 76% cree que la Policía es corrupta, lo que refleja la alta politización de las fuerzas de seguridad y el aumento de la violencia en el país. Los venezolanos también son extremadamente críticos con los esfuerzos del gobierno en el combate a la corrupción. El índice de Percepción de Corrupción del organismo colocó a Venezuela en el puesto 166 entre 176 países en 2016. El segundo mayor deterioro en la percepción lo mostró Perú, donde han habido constantes escándalos de corrupción dentro del establishment político. En ese contexto, el actual presidente Kuczynski  está sintiendo la presión de hacer cumplir promesas electorales. 

De manera sorprendente, los guatemaltecos tienen una opinión relativamente positiva sobre la lucha contra la corrupción, sólo el 42% cree que la corrupción ha aumentado en el último año y el 54% cree que el gobierno está progresando en su lucha. No obstante, esta visión optimista refleja el momento de la encuesta, la cual se realizó luego de las elecciones de enero de 2016, en las que Jimmy Morales obtuvo la presidencia del país, luego de una campaña anticorrupción que terminó con la destitución del expresidente Otto Pérez Molina en septiembre 2015, como resultado de un gran escándalo. A pesar de los resultados, es poco probable que esta visión se mantenga, ya que desde diciembre de 2016 Morales ha estado bajo presión por escándalos de corrupción vinculados a aliados políticos y miembros de su familia. 

En las campañas

La corrupción jugará un papel importante en las campañas electorales de 2018. Brasil, Colombia, Costa Rica y México son algunos de los países que celebrarán elecciones presidenciales el próximo año y un número considerable de encuestados de estos países consideraron que la corrupción ha aumentado. Tras las últimas elecciones brasileñas, el país ha estado dominado por una serie de escándalos relacionados con la petrolera estatal Petrobras, la constructora Odebrecht, y los vínculos de ambas compañías con la cúpula política local y del resto de la región. Incluso el actual presidente Michel Temer ha sido contaminado por acusaciones de malversación y su capacidad para evitar cargos formales ha disparado el desencanto popular con la clase política. 

En este entorno, el panorama electoral brasileño no está claro a un año de las elecciones. El expresidente Lula da Silva encabeza las encuestas, a pesar de haber sido condenado por cargos de corrupción que pueden impedirle la candidatura.

En julio del año que viene se celebran elecciones en México y el actual partido gobernante, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se encuentra atrás en las encuestas debido a la percepción de que ha contribuido al deterioro del Estado de Derecho en medio de una serie de escándalos que involucran a miembros de la administración y el crimen organizado. Esta visión ha aumentado luego de que, tras los terremotos, se evidenciara la falta de aplicación de los códigos de construcción. 

En Costa Rica, tradicionalmente uno de los países más estables y transparentes de la región, la corrupción será también tema clave de cara a las elecciones de febrero de 2018. Si bien para Transparencia Internacional, Costa Rica se encuentra en la posición 41 del mundo -uno de los mejor posicionados de la región- la corrupción sigue siendo motivo de preocupación, especialmente a raíz del "cementazo”: un escándalo que involucra a miembros de la judicatura, un banco estatal y a varios legisladores.

Efectos de los escándalos

La percepción de la corrupción ha aumento en Latinoamérica como resultado de la proliferación de escándalos políticos de alto nivel en el último año. No obstante, esta tendencia podría ser "positiva” debido a que estos casos están saliendo a la luz, lo que sugiere que, en algunos países, las estructuras institucionales finalmente están funcionando. Sin embargo, esto también ha contribuido a reforzar la visión negativa y a considerar la corrupción en Latinoamérica como endémica, ya que las sucesivas administraciones no han logrado detenerla. Esto podría favorecer a candidatos y partidos independientes menos comprometidos por corruptelas en países como Brasil, Perú y México. Pero como ya hemos visto en Guatemala, el candidato outsider Jimmy Morales, quien hizo campaña bajo el eslogan electoral "ni corrupto, ni ladrón”, no le hicieron falta mucho tiempo para verse empañado por la corrupción.

Ricardo Aceves es un economista mexicano especializado en temas macroeconómicos latinoamericanos.