Letra 7

MIRABILIARIO

domingo, 16 de julio de 2017 · 00:00
Después de la guerra

un día
después de la guerra
si hay guerra
si después de la guerra hay un día
te tomaré en mis brazos
un día después de la guerra
si hay guerra
si después de la guerra hay un día
si después de la guerra tengo brazos
y te haré con amor el amor
un día después de la guerra
si hay guerra
si después de la guerra hay un día
si después de la guerra hay amor
y si hay con qué hacer el amor



Antepasados

Mis antepasados entraron a sangre y fuego en América conquistando y arrasando
Mis antepasados se defendieron con los dientes de esta invasión de bárbaros
Mis antepasados buscaban el oro para cuadrar las arcas de sus monarcas y saciar sus 
            propias sedes
Mis antepasados ocultaron el oro de sus ritos al sol bajo tierra y bajo las aguas
Mis antepasados nos robaron la tierra
Mis antepasados no pudieron recuperarla
Cómo siento en el alma no haber estado en el cuerpo de mis antepasados
¿De parte de cuál de mis antepasados me pondré contra cuáles?

La lectura en tinieblas

Mi padre no me dejaba leer la Biblia
ni el Manifiesto Comunista
para que no gastara la poca luz
que podía pagar para la casa.
Me quitaba el bombillo y dormía con él bajo la almohada
remordiéndole la conciencia
pero al pie de la cama de mi cuarto también roncaba la nevera
e instalado a los pies de mi cama con la nevera abierta
leía de la medianoche al canto del gallo
de la crucifixión de San Pedro cabeza abajo,
del intento de lapidación de Pablo en Listra
y de la pasada por la espada de Santiago en los Hechos de los Apóstoles,
de las tribulaciones de PanaitIstrati,
las duras prisiones de NazimHikmet
y las torturas de JuliusFucik en su reportaje al pie del patíbulo,
hasta que se me helaban los huesos.

Abuela de pájaro

No escribas más poemas no escribas más poemas
Me gritaba mi abuela desde la cocina
Vas a inundarlo todo ya no puedo moverme
No encuentro mis bombachas en los baúles
Se me ha ido la mano de pique con los tamales
No soporto más burlas por las tapias del vecindario
No escribas más poemas sal a la calle
A conseguirte una muchacha
A conseguirte un fusil aunque sea
Lástima no pareces mi nieto
Yo siempre he sido revolucionaria

Jotamario Arbeláez (1940). Poeta colombiano, uno de los fundadores del Nadaísmo, emblemática vanguardia influida por el movimiento Beatnik. Autor de El profeta en su casa (1966); El libro rojo de rojas (1970); Mi reino por este mundo (1980); La casa de la memoria (1985), premio nacional de poesía en su país; El espíritu erótico (1990); Paños menores (1994) y El cuerpo de ella (2000). Sus memorias se publicaron con el título de Nada es para siempre (2002) En 2008 ganó el Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora.
 
(Selección: Gabriel Chávez Casazola)

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