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Ensayo

Vaticinios sobre la crisis ecológica

En este momento de debate sobre el ambiente y las políticas de desarrollo, es necesario echar un vistazo a la obra de Wagner Terrazas Urquidi, quien ya en los años 70 criticó nuestra mentalidad depredadora de la naturaleza

Vaticinios sobre la crisis ecológica
Freddy Zárate  Ensayista
En los últimos años se ha difundido con bastante énfasis la necesidad de proteger el medio ambiente, al grado de preocupar ligeramente al sector político y la opinión pública. 

La Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra (abril de 2010, Tiquipaya, Cochabamba), fue determinante para que la Asamblea Legislativa Plurinacional apruebe la Ley de Derechos de la Madre Tierra. Este suceso fue publicitado exitosamente a nivel nacional e internacional con el rótulo de preocupación "seria” sobre la problemática ecológica. 

Matizando la propaganda sobre la originalidad de este gobierno, se puede indicar  que algunos acontecimientos que parecen "novedosos” en la actualidad, como el denominado "pachamamismo”, fue una temática discutida hace décadas atrás.      

Wagner Terrazas Urquidi

En los años 70, el ingeniero agrónomo Wagner Terrazas Urquidi (quien falleció en 1989) fue un gran animador de ideas ecologistas en Bolivia. Terrazas se adelantó a su época y no se adscribió a las modas imperantes de su tiempo, como las teorías de la dependencia -salida del marxismo y del estructuralismo- que ensalzaban las metas normativas de desarrollo, industrialización y modernización. La crítica a la anhelada visión de progreso de los países subdesarrollados llevó a Wagner Terrazas a estudiar críticamente la problemática ecológica y la destrucción del medio ambiente. 

Los datos biográficos de Terrazas Urquidi  pueden resumirse en estas breves líneas: realizó sus estudios universitarios en Agronomía (Universidad de San Simón de Cochabamba); luego se especializó en el campo de la Piscicultura (Universidad de Michigan, Estados Unidos). A su retornó a Bolivia, desempeñó diferentes cargos en la administración pública, como el de Subsecretario de Asuntos Agropecuarios (Ministerio de Asuntos Campesinos y Agropecuarios); también promovió la organización del Departamento de Caza y Pesca y regentó el Servicio de Recursos Naturales Renovables (Ministerio de Agricultura); luego se desempeñó como Encargado del Sector de Alimentación y Nutrición, alentando la creación del Grupo Técnico Nacional de Alimentación y Nutrición (Ministerio de Planeamiento y Coordinación). 

En el campo institucional, Wagner Terrazas fue parte del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y Técnicas de la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, presidente del Comité de Protección de las Aves (filial boliviana), secretario general de la Asociación Ecológica Boliviana, miembro de la Sociedad Latinoamericana de Limnología y la Sociedad de Ingenieros Agrónomos de Bolivia.

Las investigaciones que llegó a publicar fueron: Problemas de conservación de los recursos pesqueros de Bolivia (Ministerio de Agricultura, La Paz, 1969); Lista de peces bolivianos (Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, La Paz, 1970); Bolivia: país saqueado (Ediciones Camarlinghi, La Paz, 1973); La supervivencia de los bolivianos (Editorial Los Amigos del Libro, 1983), entre otras.

Destructor de mitos 

La principal labor de Wagner Terrazas fue desmitificar a los políticos y la creencia generalizada de la sociedad boliviana, que afirman con "poses demagógicas y desplantes, haciendo alarde de la enorme cuantía de los recursos naturales, desde luego no comprobadas”. 

El autor se aleja de la típica diatriba antiimperialista y no cae en la ingenuidad de acusar a países extranjeros por los continuos saqueos y despojos de nuestras riquezas naturales, tanto renovables como no renovables. Según Terrazas, el proceso de destrucción -continúo y acelerado- de los recursos naturales se debe a sus propios habitantes. Esta afirmación fue corroborada por un estudio comparativo que realizó, el cual posiciona a Bolivia como uno de los países más destructores de la región. 

El hombre contra la naturaleza

El ingeniero Terrazas puso como ejemplo las desmembraciones territoriales que sufrió  Bolivia a causa de las guerras del Pacífico, el Acre y el Chaco. Sin embargo, las pérdidas por erosión son mayores y permanentes que las resultantes de dichas beligerancias. La pregunta incómoda e incomprendida que planteó Wagner Terrazas a su generación fue ésta: "¿De qué sirve tener un territorio extenso, si superficies enormes (de éste) son improductivas?”.

A esto se suma que los países atrasados como Bolivia son poco prácticos, que sustituyen la ciencia y la técnica por "poses emocionales”, lo que da paso a la improvisación en todos los niveles. Así, los programas de protección al medio ambiente no pasan del mero discurso de buenas intenciones, carentes de realismo. 

La incesante destrucción del medio ambiente se debe a los afanes del hombre -independientemente de su posición política, cultural o étnica-, que tiene el apetito permanente de explotar los suelos agrarios, depredar los bosques, excederse en la pesca y caza, al grado de llegar a extinguir a varios animales; además, los pobladores de cada región consienten la apertura de caminos, apoyan la acelerada urbanización y, sobre todo, subestiman los efectos contaminantes derivados de las faenas industriales, agrícolas y mineras. En fin, todo aquello da como resultado un país saqueado.

Bolivia, país "súper-legislado”

Bolivia tiene fama de ser un país "súper-legislado” o sufrir de "inflación normativa” en este campo y otros, mientras que el cumplimiento de estas muchas leyes es parcial o nulo. 

La actual coyuntura política es ilustrativa sobre este punto. El gobierno de Evo Morales puso en vigencia varias leyes de protección a la Madre Tierra; curiosamente, hace poco el presidente Morales derogó la ley que declaraba al Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure "intangible” con el argumento de construir una carretera de "integración”, "modernización” y "progreso”, quedando en el olvido los efusivos discursos "pachamamistas”.

Cambio de mentalidad

La deficiencia de la educación en Bolivia da lugar a una serie de percepciones falsas, con matices patrióticos, sobre la realidad: "Bolivia es un país que tiene una situación geográfica especial, y es una de las naciones más privilegiadas por su riqueza natural y mineral”. 

Esta falsa conciencia cree que disponemos de enormes riquezas naturales que esperan ser explotadas por el hombre para salir del subdesarrollo. Las tempranas observaciones de Wagner Terrazas nos muestran una realidad diferente y catastrófica, pues estas vastas riquezas naturales no existen y la situación ecológica es mucho más precaria de lo que se cree. 



 

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