Reportaje

Investigación en comunicación y periodismo: el aporte de los jóvenes universitarios

La realización de investigaciones en el área es de reciente desarrollo. En este sentido, se fomenta la elaboración y publicación de trabajos hechos por estudiantes, en distintas líneas temáticas, desde espacios como las Jornadas de Jóvenes Investigadores y la difusión de tesis que hace la Universidad Católica Boliviana.
Investigación en comunicación y periodismo: el aporte de los jóvenes universitarios
Foto:Abecor
domingo, 15 de abril de 2018 · 00:09

Milen Saavedra Periodista

  La elaboración de investigaciones en comunicación en el país es aún incipiente. Pues no existe sistematización de los trabajos, aunque en las universidades bolivianas se tenga una materia en la currícula dirigida a este aspecto.


  En este sentido, hay instituciones dedicadas a fomentar el desarrollo de investigaciones como la Asociación Boliviana de Investigadores de la Comunicación (ABOIC),  refundada en Cochabamba en 1999, y carreras como Comunicación Social de la Universidad Católica Boliviana, que publica las tesis de sus mejores alumnos como libros.


Según Klondy Ordóñez Nuñez, Ph.D y docente de teorías e investigación de la carrera Ciencias de la Comunicación Social de la  UMSA, el proceso de sistematizar la producción en investigación es aún incipiente.


“Existe el empeño de varios investigadores en comunicación por realizar y consolidar proyectos de investigación. Considero que un ejemplo de ese empeño está centralizado en la ABOIC y otro en el IPICOM, de la carrera de Ciencias de la Comunicación Social de la UMSA”, explica.


 La también socia refundadora de ABOIC sostiene que actualmente las líneas temáticas más utilizadas son las de enfoque de género, ciudadanía, cultura, educación y TICs, entre otras. 


“Puesto que, y en esto parafraseo a Erick Torrico, la mirada a la comunicación debería ser entendida desde la interdisciplinariedad”, apunta.


De acuerdo con Ordóñez, actualmente se está abordando con énfasis el área teórica de investigación de la decolonialidad en la comunicación.


“No descolonización, la decolonialidad nos lleva a comprender la comunicación como proceso complejo y humanizante no sólo mediático o técnico”, subraya.


La docente agrega que en Bolivia el avance de la investigación científica en comunicación aún queda insuficiente, pues se requiere de  una actitud proactiva, desde las aulas, desde lo académico hacia lo externo. 


“Es importante motivar a las futuras generaciones de comunicadores en la pertinencia de formarse como comunicólogos, que las materias de investigación no sean un paso más en la currícula, sino el camino, la oportunidad para contribuir con un granito de arena en pro de la sociedad”, comenta.


 Además, Ordóñez remarca la urgencia de generar una mirada creadora y crítica a la comunicación desde lo científico.


“Recuerdo en mis primeros momentos en la UMSA, en la carrera de Ciencias de la Comunicación Social, que mis estudiantes de primer año se animaron a publicar un pequeño pero significativo libro La primera huella en investigación comunicacional, que tuve el honor de coordinar. Es urgente seguir aunando esfuerzos en este emprendimiento”, asevera.


En ese sentido, los encuentros anuales de la ABOIC  decidieron dar espacio a los estudiantes para que participen de la producción científica en el área.


“Desde la propuesta que diera José Luis Aguirre, de también  involucrar a los jóvenes estudiantes en estas prácticas, dándole un sentido a la investigación no sólo con  el fin de egresar, sino de trascender, es que las Jornadas de Jóvenes Investigadores en Comunicación son los primeros actos en inaugurar cada año el Encuentro ABOIC”, explica Ordóñez.


De acuerdo a la docente, es sorprendente cómo la preparación de los jóvenes  congrega a miles de estudiantes provenientes de distintos puntos del país y universidades donde existe una carrera de comunicación.


“Ese intercambio y hermandad hace que ellos disfruten del protagonismo y sientan que pueden contribuir desde el aquí y ahora. Este espacio es potenciador para que perfilen su especialidad y definan sus logros. Siempre que veamos a la comunicación ya no desde una mirada miope o técnica”, apunta.
“Es un buen espacio porque  permite no solo saber qué hace uno, sino conocer lo que están haciendo las otras universidades y eso es bueno”, comenta al respecto Rafael Loayza, director de la carrera de Comunicación Social de la UCB.


En ese sentido, las tendencias actuales plantean nuevos retos y desafíos y deben ser los jóvenes, a quienes en la asociación se les denomina junior ABOIC, quienes respondan a éstos.


“Se les forma para ser investigadores éticos que respeten la idea del otro, que sepan que el producto de la investigación debe ser un aporte social y humano, que sepan que están comprometidos desde los primeros niveles con una de las disciplinas más emocionantes y cautivadoras como es la comunicación como proceso”, añade.

Ordóñez destaca que  en los últimos cinco años  la UMSA es la universidad más participativa, con logros a nivel de docentes e investigadores tanto en las Jornadas Jóvenes ABOIC como en ciclos o expoferias en los eventos ABOIC. Seguida de la Universidad Católica Boliviana, Universidad Mayor de San Simón, Universidad Autónoma Gabriel René Moreno y  Universidad Técnica de Oruro.


Para el comunicador Yamil Antonio es importante fomentar y difundir la investigación en comunicación, sobre todo en los  jóvenes.


“Somos el futuro y es importante tener en mente esta introspección como sociedad, conocernos para tomar decisiones que aporten día a día a dejar evidencia del pensamiento que tenemos respecto a los temas que nos afectan, que nos hacen quienes somos, sobre la identidad, sobre todo este enorme intangible que nos obliga a ver más allá de lo obvio. Es entonces esencial continuar con este fomento a la investigación que definitivamente nos fortalece y enriquece en conjunto”, asegura.


Igualmente, para la periodista y comunicadora Yolanda Salazar publicar las investigaciones de estudiantes es un gran incentivo para que los alumnos puedan observar su alrededor con ojos de investigador y que se dejen llevar por su curiosidad. 


“Creo que es muy necesario fomentar la investigación en todos los campos y áreas, pero también es imprescindible que todo ese esfuerzo no se termine en una defensa final, sino que haya oportunidades para hacer conocer la investigación y generar espacios de diálogo y debate”, afirma. 


“Es importante que los jóvenes seamos críticos de lo que sucede a nuestro alrededor y que tengamos confianza en nuestras ideas e inquietudes para generar investigaciones desde otros enfoques u otras temáticas desde la visión de una persona joven”, agrega.


Para  Guadalupe Peres-Cajías, docente universitaria y especialista en investigación en comunicación, investigar  en comunicación es “aplicar un modelo teorético, de manera coherente y rigurosa, para comprender un fenómeno de la realidad social, que permita expandir el saber académico, trascender nuestros propios prejuicios y contribuir a la comprensión entre semejantes y diferentes, pero sobre todo a la comprensión de nosotros mismos”.

De la investigación a la difusión


La Universidad Católica Boliviana  de La Paz ha dado un paso más y publica los trabajos de sus estudiantes.


“Tenemos   diferentes políticas de publicación de trabajos de estudiantes. Tenemos  talleres periodísticos, donde los estudiantes producen  reportajes y crónicas y los publicamos en un periódico que se llama Calle 2, que es experimental estudiantil. Cada edición tiene un gran reportaje, que es de la modalidad de graduación, y  una separata que se llama Calle 2 en tu barrio, donde los estudiantes van a un barrio alejado de la ciudad y lo visibilizan a través de un trabajo periodístico”, explica  Loayza.


Este periódico fue fundado en la década de los 80 y reactivado en 2012. Inicialmente se hacían publicaciones anuales y ahora son semestrales. En este sentido, son alumnos que están cursando el pregrado y ya tienen la opción de publicar sus mejores trabajos.


“Otro espacio de publicación que tenemos es en el Journal de Comunicación Social,  una revista académica que se publica dos veces al año y  está indexada,  cumple con los requerimientos internacionales y nacionales de calidad científica. En cada número del Journal publicamos dos trabajos de tesis que hayan sido valorados por el tribunal calificador con una alta nota y con recomendación a publicación. No se publican íntegramente las tesis, sino se hace un ensayo de la tesis para que entre en las limitaciones y en los espacios requeridos por la indexación”, explica.


Además, en el Journal también se publica un trabajo  producido semestralmente por  la Sociedad Científica Estudiantil de la misma carrera.


La  carrera tiene cuatro líneas de investigación que son: sociología de la comunicación de masas,  estudios mediáticos y culturales, sociología política y comunicación y desarrollo.


“El tercero, que es el más interesante desde mi punto de vista, es el Fondo de Publicaciones que tenemos con Plural Editores y la universidad. Las tesis que son  galardonadas con la excelencia académica y ponderadas en la condición de distinguido con honor, con recomendación a publicación, entran en un concurso”, detalla.


A la fecha, se publicaron tres libros elaborados con base en trabajos de excelencia. El primero fue de  Yamil Antonio sobre la representación de Bolivia en Hollywood, un trabajo que ha investigado cómo Hollywood caricaturiza a Bolivia en sus diferentes películas, particularmente en los blockbusters del mainstream hollywoodense.


El segundo fue el trabajo de Yolanda Salazar sobre la arquitectura emergente en El Alto, los cholets.

“Es el libro más citado que tenemos de los estudiantes”, apunta Loayza. El último libro, presentado este mes, es el estudio de Natalia Casanovas  sobre racismo en la interacción pública rutinaria a partir del caso del Megacenter. 


“Este fondo de publicación  es un mérito porque no existe ninguna otra carrera, ninguna otra universidad que les dé esa posibilidad a sus estudiantes de, institucionalmente, financiar su primer libro y una vez que agarren vuelo ellos ya pueden tener mucha más autonomía”, asevera Loayza.


Asimismo, la carrera tiene una modalidad de titulación denominada Gran Reportaje, una investigación periodística de un año. Los mejores trabajos son publicados en medios nacionales.


“La lección que hemos aprendido de todo esto es que los incentivos generan el interés. Cuando no teníamos el incentivo, los estudiantes parecía que no podían desarrollar, parecía. Pero cuando hemos abierto el fondo concursable, particularmente del libro, hemos encontrado un interés en los chicos de tener entre sus objetivos de graduación entrar a la publicación de libro. Eso ha hecho que sea cada vez más difícil escoger los trabajos porque ha subido el nivel y la calidad de las tesis”, asegura Loayza.

La experiencia de ser jóvenes y publicados

Yolanda Salazar y Yamil Antonio son dos jóvenes comunicadores, que no pasan de los 30 años, que ya tienen un libro publicado, las tesis de grado de ambos fueron seleccionadas por  la carrera de Comunicación Social de la Universidad Católica “San Pablo” para ser publicados como libros por Plural Editores.


Para Salazar, quien defendió su tesis en 2015, la noticia de la publicación de   Arquitectura Emergente. Una nueva forma de construir imaginarios en El Alto fue una grata sorpresa, pero a la vez una gran responsabilidad.


“El proceso de convertir mi tesis, que tenía un poco más de 220 páginas con capítulos separados y con una lógica más académica, a un texto que no deje de reflejar la investigación, pero a la vez que sea atractivo y que esté nutrido de los resultados, la teoría, las reflexiones personales, las entrevistas y las conversaciones con los dueños de casa ha sido todo un reto que asumí algo insegura de mis capacidades, pero con la fuerza de voluntad de lograrlo”, explica.


Salazar agrega que durante todo el proceso de la redacción del libro y de la creación de los nuevos capítulos le ayudó Guadalupe Peres, de la carrera de Comunicación Social, al igual que un par de revisiones de su tutora Ximena Soruco y la editora Stefany Diez de Medina. 


“No ha sido fácil, yo ya había empezado a trabajar, entonces mi tiempo era reducido para escribir el libro, han sido noches y madrugadas que yo tenía para escribir y ordenar las ideas. Hubo momentos que estaba estancada, pero debía perseverar”, agrega.


Además, cuenta la también periodista, el tiempo jugaba en su contra. “Tenía un par de meses para concretar el libro y eso, sin duda, me estresó demasiado. Debía lograrlo en tiempo récord y debía hacerlo bien. Así nació Arquitectura Emergente. Una nueva forma de construir imaginarios en El Alto, mi libro”, resume Salazar.


Para Antonio, que en 2015 presentó Mirar el Reflejo. La Representación de Bolivia en Hollywood, el proceso de adaptar su tesis a un libro fue complejo. 


“Es también un proceso de aprender haciendo, ya que en mi caso (y me imagino en el del resto) es una primera publicación  de un trabajo tan extenso. Y es un trabajo que no finaliza cuando terminas la investigación, tiene que ser relevante y traducida a un formato en el que muchas personas se animen a leerla, es un reto enorme, cómo vamos a llegar a la gente, cómo les vamos a hablar, implica pensar fuera de ti, pensar en el otro, y preguntarse porqué van a poner su tiempo en leerte”, explica el comunicador.


Su trabajo fue el primero en ser publicado por la carrera y valora que se continúe esta línea. “Estas investigaciones parten del trabajo de tesis de los estudiantes que después se convierten en una publicación, entonces creo que los temas que se están publicando tienen una fórmula entre ser muy atractivos y valorables desde distintos lugares, aportan metodológicamente, teóricamente, con nuevas formas de ver temas cruciales para la construcción social, trabajos que rescatan la importancia de indagarnos como país, entonces hay varias personas involucradas, es un trabajo colectivo de casi dos años”, acota.