Innovación y finanzas / Jorge Velasco *

Legaltech para innovar la abogacía

domingo, 12 de noviembre de 2017 · 12:00:00 a.m.
La creciente carga de trabajo que tienen los abogados y la mayor velocidad de respuesta que el cliente solicita son  una constante en esta labor, no solo en bufetes privados, también en las áreas legales de empresas y de bancos. Todos queremos  comprar un bien rápidamente para disfrutarlo, queremos que el banco nos desembolse el crédito urgente para obtener el préstamo o resolver nuestros litigios cuanto antes. Y en todos estos procesos personales o empresariales necesitamos los servicios de un abogado. Este es el principal reto que tienen estos profesionales: entender qué piden los clientes y acometer los cambios necesarios para atenderlos con prontitud y calidad.
 
En este mundo, económico-financiero, ya no es suficiente el conocimiento técnico en Derecho, sino más bien hay que desarrollar otras habilidades como:  la gestión integral de los asuntos y demandas que los clientes plantean; comprender mejor sus negocios y sus problemas para dar soluciones a medida; ser más estratégicos, flexibles e innovadores en la prestación del servicio y evolucionar de una visión tradicional  hacia otra más abierta y digital.
 
La digitalización y el análisis de datos a gran escala son los factores que más  impactarán en la gestión de los bufetes. Según McKinsey hasta un 23% de las tareas en el ámbito jurídico son automatizables, es decir, pueden ser realizadas por un programa informático. Según estudios de la International Bar Association (IBA) el porcentaje de abogados que podrían ser reemplazados por robots sería del 5%. Si bien la  robotización no será una gran amenaza para la abogacía, hay que innovar.
 
 Las legaltech son la respuesta a estas necesidades de innovar en la abogacía. Son start-ups tecnológicas que detectan una oportunidad de mejora en el trabajo jurídico gracias a las nuevas tecnologías. La incorporación de nuevas tecnologías es útil en las áreas que implican un trabajo repetitivo y que son susceptibles de reducir el tiempo y los costes, como la redacción de contratos estándar o la revisión de jurisprudencia. Otras áreas en las que las legaltech podrán aportar valor son: la automatización de   documentos, la propiedad industrial, el avance de la firma digital y la protección de datos. Por  ejemplo, Ross Intelligencees, un sistema de inteligencia artificial creado por IBM y que atiende 10 despachos de abogados,  analiza datos de  jurisprudencia y resuelve, en tiempo récord, las preguntas de sus usuarios.
 
En países como España, ya se están haciendo concursos para premiar el surgimiento de las legaltech, apostando por la creación de un entorno de innovación abierta. De esta manera se han presentado soluciones para crear, por ejemplo, contratos inteligentes, a través de la tecnología "block chain”, que tienen la capacidad de actualizarse y realizar transacciones automáticas, según lo que requiera el cliente. Esta solución es ideal para plataformas de bancos como los bolivianos que ya   brindan productos online. Otro ejemplo es la plataforma de arbitraje online para solucionar disputas en las que las empresas pueden resolver sus conflictos de principio a fin, con acuerdos vinculantes legalmente y aplicables a nivel global. Otra propuesta es la del "Crowdfunding” para litigios, en los que  la start-up firma contratos de colaboración con los bufetes de abogados que refieren clientes que buscan financiar sus pleitos. La plataforma  busca inversores que financien estas disputas con un rendimiento preestablecido. 
 
En definitiva  la tecnología y la digitalización van cobrando importancia en nuestro país y la economía. El sector legal no puede quedar exento de adaptación al entorno. Los profesionales o empresas que no entiendan estos cambios se quedarán obsoletos y posiblemente fuera.
 
* El autor es especialista en cultura emprendedora