El Panorama Fiscal

domingo, 16 de julio de 2017 · 12:00:00 a.m.
Recientemente la CEPAL presentó su Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe 2017 y, como es habitual en sus informes económicos y sociales, su análisis se centró en el comportamiento de América del Sur, principalmente en los países grandes: Argentina y Brasil y en los países "emergentes”: Chile, Colombia,  Perú y Uruguay. Como es lógico, sus recomendaciones de política económica se derivan de su objeto de estudio. 
 
Así, en una época recomendó a toda la región la industrialización con base en la sustitución de importaciones, después del mea culpa pasó a propugnar el "regionalismo abierto”, CEPAL (1994), consistente en "mejorar su inserción en la economía internacional” e "impulsar la competitividad internacional de los bienes y servicios que cada país puede ofrecer de manera más eficiente”.
 
En general se observa una pérdida de identidad propia del enfoque de la CEPAL y la ausencia del llamado pensamiento latinoamericano, puesto que terminó siendo una caja de resonancia del enfoque de sus primus inter pares, como el FMI, el Banco Mundial y el BID.
 
Es por eso que cuando se examina su Panorama Fiscal se encuentra que su relato no toma en cuenta no sólo desempeños distintos, sino diferentes políticas aplicadas por un país de menor desarrollo económico relativo como Bolivia. Así, concluye que: 
 
"En América del Sur el déficit fiscal empeoró y pasó del 3,6% del PIB en 2015 al 4,0% del PIB en 2016, lo que indica que la caída de los ingresos públicos, que ya se había iniciado en 2013, se agravó en 2016, y llegó al 20,3% del PIB (20,8% del PIB en  2015). Por su parte, el gasto público disminuyó levemente, del 24,4% del PIB al 24,3% del PIB en el mismo periodo, lo que muestra que el aumento del gasto corriente fue compensado con creces con una reducción en los gastos de capital”.
 
En el caso de Bolivia, según la Memoria del Banco Central de Bolivia, el balance fiscal registró un déficit de 6,6% del PIB, menor al 6,9% de 2015  debido a la disminución de los ingresos de hidrocarburos al mercado externo y de la renta interna en 4,7 puntos porcentuales del PIB. Lo importante y diferente en el caso boliviano es que la disminución de los gastos totales, en cinco puntos porcentuales del PIB, se ocasionó en la caída de los gastos corrientes en 4,6% del PIB mientras que, por el contrario, los gastos de capital por concepto de la inversión pública aumentaron en 0,2 puntos porcentuales del PIB.
 
En relación  con  la deuda pública bruta, que es una extensión del problema del déficit fiscal y su financiamiento, CEPAL señala que "para el conjunto de los países de América Latina ha mantenido una trayectoria ascendente y alcanzó un promedio del 37,6% del PIB en 2016 es decir, que tuvo un incremento de 1,7 puntos porcentuales del PIB en relación con 2015”. 
 
La relación deuda pública bruta a PIB muestra para América del Sur a los países con gobiernos neoliberales, y  entre los más endeudados están: Brasil (71%), Argentina (58%), Uruguay (46%) y Colombia (45%); mientras que entre los menos endeudados encontramos a  Paraguay (20%), Perú (21%) y Chile (21%). En un nivel moderado y más bajo que el promedio de América Latina (38%), están los gobiernos del Ecuador (24%) y Bolivia (30%). 
 
Sin embargo, el núcleo de la cuestión fiscal en América Latina en una fase de bajo crecimiento  es la inversión pública, que se estancó y contrajo en todos los países excepto en Bolivia, como se ve en el gráfico. 
 
En el caso de América del Sur se observan dos extremos: por un lado, los países curiosamente los neoliberales con la proporción más baja de la inversión pública respecto al PIB, como  Paraguay, Brasil, Chile, Perú y Colombia,  en torno al 6% del PIB, similar al promedio de América Latina. Por otro lado, con el nivel más alto de la inversión pública respecto al PIB, están Bolivia con 17% y Ecuador, con 11%. Es en el rol de la inversión pública que brotan las diferencias de los estilos de política fiscal, empero la CEPAL  se limita a concluir incluso más tímidamente que el FMI: "En cuya trayectoria se observan importantes recortes, aunque no en todos los países. Ante este escenario, la CEPAL ha señalado la importancia de proteger la inversión pública a la hora de considerar medidas de consolidación fiscal, dado el efecto positivo de la inversión público-privada en el crecimiento económico de mediano plazo”.
 
Cómo se extraña un pensamiento latinoamericano. 
 
El núcleo de la cuestión fiscal en América Latina en una fase de bajo crecimiento  es la inversión pública, que se estancó y contrajo en todos los países excepto en Bolivia.

Gabriel Loza Tellería / economista y expresidente del Banco Central de Bolivia.