El BCP adapta su modelo a las demandas del milenio

En el Banco de Crédito del Perú ya no hay oficinas, son espacios de intercambio horizontal de ideas que buscan incentivar la creatividad, dice la entidad.
El BCP adapta su modelo  a las demandas del milenio
Gianfranco de Ferrari y Walter Bailey en las oficinas de La Paz. Foto: Alexis Demarco / Página Siete
domingo, 15 de abril de 2018 · 00:06

Inversión  /  La Paz

En una visita relámpago que no superó las 24 horas, dos altos ejecutivos del Banco de Crédito de Perú (BCP) recorrieron las instalaciones de Santa Cruz y La Paz. El periplo tenía el fin, entre otros puntos, de compartir con sus pares en Bolivia una suerte de evaluación del trabajo de la entidad financiera en el país.

A pesar del reducido tiempo libre, hacer un espacio con la prensa no significó ningún problema para las agendas de los viajeros. Por ello,  Walter Bayly,  gerente general del Grupo Credicorp, y  Gianfranco Ferrari, gerente general del Banco de Crédito de Perú BCP,   conversaron con Inversión.

 Esta velocidad y adaptabilidad es el reflejo de la experiencia de vida de los CEO.  Bailey trabaja   más de 30 años en banca y sabe que la velocidad es un factor de éxito en los negocios, Ferrari supera las dos décadas como funcionario y ejecutivo en el BCP, y,  además, es un reconocido triatlonista en su natal Perú.

La exigente disciplina deportiva -incluye natación, ciclismo y carreras- ha dotado a Ferrari de un cuerpo delgado y fibroso y, aunque su homólogo dice entre risas “yo no hago tanto ejercicio como él”, su actitud decidida, cuando habla del banco, y dulcificada,  cuando recuerda a sus hijos y nietos; refleja a una persona acostumbrada a la velocidad.

En todo caso, la relación que Ferrari sostiene con las pistas y los caminos aparecen en su lenguaje: rápido, alegre y distendido, visiblemente entusiasta cuando describe su trabajo y los desafíos que enfrenta el banco en estos tiempos de transformación digital, una obligación laboral que, hasta hace menos de un mes era suya. A principios de abril   asumió la gerencia general del BCP, en reemplazo de Bailey, quien se ocupa del grupo que controla la entidad financiera. Pero volviendo a Ferrari, sus nuevas obligaciones no lo alejarán de su afición. “Con el deporte todo desaparece; solo pienso en la competencia”. 

Y la velocidad no solo está en la vida de los CEO, también en los desafíos para la banca. “Estamos adaptándonos (a la transformación digital). Creo que no hay banco en el mundo que ya se haya adaptado, todos estamos más  o menos en ese proceso”, subraya Ferrari y pone como ejemplo: el Café banco, una agencia en Santa Cruz que atiende a los clientes entre mesas y tazas de café o la entrega de tarjetas de crédito a los usuarios a través de cajeros automáticos; con el propósito de que estos últimos no estén estancados durante horas en las oficinas del banco, para realizar un trámite relativamente sencillo.

 Un concepto similar tiene  Bailey: “No hay institución financiera en el mundo que no esté consciente de la necesidad de transformarse, de una manera  bastante profunda, para continuar siendo relevantes para sus clientes”.

Esta visión ha llevado al banco a dejar atrás el funcionamiento tradicional de sus espacios de trabajo. “Esta oficina no es una oficina”, apunta uno de los gerentes del BCP en Bolivia.

“El concepto de oficina, como lo conocemos actualmente, va a cambiar completamente”, acota Ferrari. “La forma de trabajar de los más jóvenes es otra y  es mucho más efectiva,  puede ser un poco más cara”, pero llega más a los clientes.

Convencionalmente, los bancos organizan su labor por gerencias: legal, administrativa, de negocios, de créditos, etcétera, pero en el BCP  esas unidades solo mantienen el nombre. “Todos nos sentamos en la misma mesa y, en ese mismo espacio, y, en un tiempo corto, se toman decisiones que antes demoraban mucho más”. Esta modalidad busca que las decisiones sean rápidas y horizontales. “La creación de  productos que no tienen nada que ver con la banca (taxis Uber) provoca que el cliente quiera respuestas inmediatas a sus necesidades”.

Algunas industrias, ejemplifica, ofrecen productos para sus públicos, pero estos no están concluidos; “son propuestas que se adaptan a las necesidades y demandas y solo están concluidas cuando los productos han respondido a los requerimientos y expectativas” de los clientes y/o compradores.

“Terminas con algo que recibe mucho input del cliente durante el proceso”, dice Bailey. Te acercas más a lo que el cliente quiere. Lo otro es encerrar a un montón de gente en una oficina, soñar con algo y llevárselo al cliente después de dos años”, cuando quizás no le interese, dice Bailey.

Otro motivo por el que la alta exigencia física es vital para uno de los directivos.

Las normas son para cumplirlas

Las exigencias normativas del país hay que cumplirlas, dice sonriente el CEO del BCP, Gianfranco Ferrari, cuando se le consulta sobre su opinión respecto de las decisiones nacionales de que el 60% de la cartera bancaria esté destinada al sector productivo y el de vivienda social.

“Vamos a cumplir esa meta, no es algo que preocupe. (...) No  hemos variado nuestras políticas de crédito. Estamos adelantados en el cumplimiento de la meta. Hasta la fecha estamos en el 57%, vamos a llegar al 60% antes de fin de año”, asegura y elogia la estabilidad del sistema financiero del país.

El  grupo   financiero

  • Holding Credicorp es dueño en Perú del Banco de Crédito BCP y de las compañías Mibanco, Prima AFP, Grupo Pacífico y Credicorp Capital. 
  • Internacional  el grupo también tiene operaciones en EEUU, Gran Bretaña, Panamá, Colombia y Bolivia.
  • Walter Bailey  trabajó para Citibank en Lima, Nueva York, México y Caracas, Casa de Bolsa de México. Hoy es el CEO del grupo Credicorp.
  •  Gianfranco Ferrari lleva 22 años en el BCP, ha sido gerente general del banco en Bolivia y, hasta hace poco, era gerente de Transformación digital en Perú.
  •   Triatlonista Ferrari entrena 14 horas a la semana. El ejecutivo va más allá y participa en Ironman y en Endurance, aún más demandantes.