MIRABILIARIO

domingo, 16 de abril de 2017 · 12:00:00 a.m.
Gethsemaní, KY

1
En Pascua resucitan las cigarras
-enterradas 17 años en estado de larva-
millones y millones de cigarras
que cantan y cantan todo el día
y en la noche todavía están cantando.
Sólo los machos cantan:
las hembras son mudas.
Pero no cantan para las hembras:
porque también son sordas.
Todo el bosque resuena con el canto
y sólo ellas en todo el bosque no los oyen.
¿Para quién cantan los machos?
¿Y por qué cantan tanto? ¿Y qué cantan?
Cantan como trapenses en el coro
delante de sus Salterios y sus Antifonarios
cantando el Invitatorio de la Resurrección.
Al fin de mes el canto se hace triste,
y uno a uno van callando los cantores,
y después sólo se oyen unos cuantos,
y después ni uno. Cantaron la resurrección.



El cosmos es su santuario (Salmo 150)

Alabad al Señor en el cosmos
    Su santuario
de un radio de 100.000 millones de años luz
Alabadle por las estrellas
   y los espacios inter-estelares
alabadle con violas y violoncelos
   con pianos y pianolas
alabadle con blues y jazz
   y con orquestas sinfónicas
con los espirituales de los negros
   y la 5ºa de Beethoven
  con guitarras y marimbas
alabadle con toca-discos
   y cintas magnetofónicas
Todo lo que respira alabe al Señor
   toda célula viva
     Aleluya

Ernesto Cardenal (1925). Poeta nicaragüense. Estudió en México y EEUU, donde fue monje trapense. Ministro de Cultura del primer gobierno sandinista (1979). De sus libros nombremos Epigramas (1961), Gethsemani, Ky (1961), Salmos (1964), Oración por Marilyn Monroe y otros poemas (1965), El estrecho dudoso (1966), Cántico cósmico (1989) y Pasajero de tránsito (2006). (Selección: Gabriel Chávez Casazola)