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Un Karl Marx distinto: entre una biografía y una colección de 100 volúmenes

El pasado 5 de mayo se celebró el bicentenario del nacimiento del filósofo prusiano,quien por sus escritos está más vigente que nunca.
Un Karl Marx distinto: entre una biografía y una colección de 100 volúmenes
Un Karl Marx distinto: entre una biografía y una colección de 100 volúmenes
Un Karl Marx distinto: entre una biografía y una colección de 100 volúmenes
domingo, 13 de mayo de 2018 · 00:00

Rossana Barragán Romano Instituto de Historia Social Amsterdam

Marx nació un 5 de mayo hace 200 años (1818) y, tanto en China como en la India, Estados Unidos, Europa o América Latina, se han organizado conferencias y se han publicado libros sobre distintos aspectos relacionados a su vida, su obra y las ideas que se han desarrollado a partir de él. 

Y es que más allá de la ocasión de celebrar su aniversario, hay un renovado interés por estudiar “el capitalismo” que nunca desapareció como se esperaba, y está vivito y coleando hasta en China.  Se busca entonces reanalizar el capitalismo desde sus orígenes (incluso en la Universidad de Harvard) e investigadores de distintas perspectivas y no necesariamente marxistas  vuelven a Karl Marx y sus ideas.

Uno de los trabajos publicados es una biografía titulada Karl Marx, Ilusión y Grandeza (Greatness and Illusion). Su autor es Gareth Stedman Jones, profesor de historia de las ideas en la Universidad de Londres y autor de varios libros como Lenguajes de Clase. Estudios sobre la historia de la clase obrera inglesa (1832-1982); o sobre Marx y Engels:  El Manifiesto Comunista, entre otros. Fue, además, y durante muchos años, parte del equipo editorial de la conocida revista de izquierda (New LeftReview). 

Según uno de sus colegas, Stedman Jones recorrió un camino desde la nueva izquierda hasta el giro lingüístico-cultural y la historia de las ideas.  Su libro sobre Marx es un claro ejemplo de la historia intelectual.

La biografía de Stedman Jones ha sido traducida en muchos idiomas: español, chino, alemán, holandés… y circula en varias editoriales, siendo también comentada en la prensa.  The New York Times, The Guardian o el ABC de España le han dedicado artículos.  El titular del primero fue “Biografías sobre Karl y no sobre el marxismo”; el último, “Karl Marx no hubiera aceptado la interpretación que se ha hecho de su obra”. Y es que su biógrafo ha resaltado la distancia enorme que existiría entre el marxismo entendido como doctrina y como ciencia con sus leyes del cambio histórico, producto posterior a su muerte. que debería atribuirse a la tarea iniciada por su amigo Engels. La doctrina y el dogmatismo se habrían desarrollado luego por los socialdemócratas alemanes pero sobre todo a partir de la Revolución Rusa de 1917.  Lo convirtieron así en “Un patriarca barbudo y legislador, un pensador de consistencia despiadada”.

Lo que me resulta más interesante es que Karl Marx no solo es retratado en su vida familiar o como una persona magnética pero también autoritaria, sino sobre todo en el contexto histórico de la compleja trama en la que vivió: desde la presencia de Napoleón en gran parte de Europa, las insurrecciones revolucionarias de 1848 en Francia o Alemania, hasta la derrota de la Comuna de París en 1871, cuando ya se había instalado en Londres. Estos eventos no solo son mostrados como contextos, sino como situaciones que lo llevaban a pensar y reflexionar en diálogo y en lucha también con las ideas dominantes de su época. Para Stedman  Jones, su grandeza fue haber captado la importancia de capitalismo.  Fue un hombre profundamente reflexivo, que borraba y cambiaba lo que escribía, que fue más optimista cuando más joven y un hombre que dudaba y escribía borradores… Se dice que en 1866, después de 16 años de estudiar, había acumulado 1.600 páginas escritas pero desordenadas y tomó más de un año el poner todo en orden. Por esto mismo solo alcanzó a publicar, antes de morir, el primer tomo del Capital. Para su biógrafo, Marx tuvo como modelo y estructura del propio capitalismo, al organicismo, en boga en su época, que consideraba que todo organismo nacía, crecía, se desarrollaba, decaía y moría.  Después de publicar el primer tomo del Capital (1867), Marx habría considerado que no era  tan clara la crisis definitiva del capitalismo y, por ello mismo, su biógrafo infiere que nunca logró concluir los otros tomos. Fue Engels, quien, además de haber ayudado financieramente a Marx, durante más de 10 años, para que pudiera estudiar y escribir, el que tuvo que reunir las notas y escritos inconclusos para publicarlos luego como El Capital en sus tomos dos y tres (1885 y 1894), más de 20 años después de la publicación del primer volumen y algunos años después de la muerte de Marx (1883).

La historia de su pensamiento y las ideas de su época son reconstruidas con gran conocimiento. En el diálogo que se dio recientemente entre Stedman Jones y Marcel van Der Linden, del Instituto de Historia Social de Amsterdam, este último  como gran conocedor del marxismo, le recordó que existía también el famoso proyecto MEGA que permitía una fina historia intelectual de Marx, Engels y el marxismo.  El proyecto MEGA (Marx-Engels-Gesamtausgabe) reúne, desde 1927, todos los trabajos publicados por ambos en sus diferentes idiomas originales (alemán, inglés, francés, principalmente), pero aglutina también trabajos no publicados así como toda su correspondencia. Todo ese volumen fue dividido en cuatro grandes partes: la primera debía contener todos los trabajos publicados y no publicados, incluyendo  discursos, de Marx y Engels en 32 volúmenes; la segunda, sobre el Capital y los Grundrisse, en 23 volúmenes; finalmente la tercera abarcaría la correspondencia en 35 volúmenes, y la cuarta, notas  y otros, en 32 volúmenes.  El proyecto está aún en curso.

Esta tradición de reunir los trabajos de ciertos escritores se hizo desde fines del siglo XVIII. Y es que para una historia intelectual y de las ideas puede ser clave comparar, por ejemplo, las distintas versiones de un mismo trabajo en sus diferentes ediciones para ver cómo y qué se ha ido modificando.  Estos esfuerzos son parte también de la convicción de que la historia tiene que basarse en fuentes y en su análisis crítico.

Las biografías o las colecciones de los escritos de Marx de las que hablamos, le devuelven su humanidad, lo retratan como el investigador que fue, un ser histórico y un ser humano con contradicciones, y no siempre tan cercano de las certezas y dogmas contra las que él mismo había escrito.
 

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