La intensa vida amorosa del canciller Helmut Kohl

sábado, 17 de junio de 2017 · 07:14
elmundo.es/ Carmen Valero

Al ex canciller alemán Helmut Kohl, fallecido este viernes a los 87 años, le salió en 2016 una vieja amante. La mujer, 29 años menor que él, confesó a la revista Bunte que fue el amor secreto de Kohl entre 1995 y 1999. Se trató de una revelación extraordinaria y no porque costase imaginar a Kohl una faceta fogosa, sino porque la prensa alemana, incluida la del corazón, no solía hacerse eco de las infidelidades. Muchos han recordado este suceso cuando se ha conocido la muerte del político.

Sin embargo, la historia de este amor secreto del canciller que al gobernar Alemania construyó la nueva Europa, no fue una excepción, sino la confirmación última de que algo tiene el poder que hasta los fríos gobernantes teutones necesitan una fuga. Kohl y Beatrice se conocieron en la sauna de un hotel en los Alpes austríacos, el sitio ideal para curas de estrés y, en el caso del entonces canciller, amante del buen comer, quitarse unos kilos de encima a base de dietas vigiladas.

Contaba Beatrice que ambos estaban muy enamorados, que hablaban a diario y se veían cada ocho días, encuentros de los que esta berlinesa, de 58 años, guardaba recuerdos maravillosos y hasta fotos, imágenes de "dos almas gemelas" dando románticos paseos por el bosque bajo la discreta vigilancia de la más discreta seguridad del canciller. La última vez que se vieron fue hace 16 años, en 2000.

Una azarosa vida amorosa
Kohl enviudó un año después, pero siete años después volvieron a sonar las campanas de boda. No fue con su jefa de gabinete Julianne Weber, de quien se decía en todos los cenáculos políticos que era la amante del canciller, sino con Maike Richter, 31 años más joven que él.
El sucesor de Kohl en la Cancillería, el socialdemócrata Gerhard Schroeder, tuvo una vida sexual y amorosa igualmente azarosa. Sin contar infidelidades, que aún no se le conocen, Schroeder se ha casado y divorciado cuatro veces.

Su primer matrimonio fue a los 24 años y la mujer elegida fue Eva Schubach, una bibliotecaria de la que se divorciaría tres años después para casarse en 1971 con Anne, una compañera de partido de la que se divorciaría en 1981. El motivo se llamaba Hiltrud, era la esposa de un policía y madre de dos hijos a la que conoció un año antes, mientras daba un paseo en bicicleta.

Con Hiltrud convivió hasta 1996, cuando no le quedó más remedio que anunciar su relación con Doris Kopf, una periodista del diario Bild, madre soltera, a la que además de llevar al altar y convertir en su cuarta, hizo primera dama de la Cancillería alemana. Cuando Schroeder perdió las elecciones en favor de Angela Merkel, cuyo apellido por cierto se debe a su primer marido, el matrimonio Schroeder-Kopf se retiró de la vida pública y él se concentró en sus negocios en Rusia. Hace unos meses, el ex canciller anunciaba su divorcio.

También el ex-canciller socialdemócrata Helmut Schmidt, anterior a Kohl, y fallecido el pasado año, tuvo escarceos amorosos fuera de un matrimonio que parecía haberse convertido con el paso del tiempo en la simbiosis perfecta. Novios desde niños, fumadores empedernidos, Helmut y Loki, Loki y Helmut, eran siameses. Se reían de las mismas cosas, la política corría a la misma velocidad por sus venas, ambos eran ávidos lectores y brillantes oradores. Ella espontánea y natural, él arrogante.

Uña y mugre, como dice el cantar popular. Hasta que en 2015, cinco años después de la muerte de Loki, con quien estuvo casado 68 años, Schmidt decidió confesar en un libro titulado 'Lo que todavía quería decir' que entre finales de los años 60 y principios de los 80 le había sido infiel su adorada Loki. Siempre con la misma mujer, amiga de la pareja. La amante en cuestión se llamaba Helga, 17 años más joven que Schmidt. Quienes la conocieron la describen como una mujer bella, deportista y socialdemócrata, partido al que se afilió en 1961 en su Hamburgo natal, donde Helmut Schmidt ya hacía carrera como responsable de Interior. Helga era una mujer casada y madre de dos hijos. Murió en 2010 a los 75 años.

Y así hasta llenar una larga lista y no sólo de cancilleres sino también de ministros como el ex jefe de la diplomacia alemana, Joschka Fischer, del partido de Los Verdes, y primeros ministros, como el bávaro Horst Seehofer, líder de la Unión Socialcristiana y "enemigo" de la canciller Angela Merkel en política de refugiados.

Sonado fue el escándalo que protagonizó en las filas de la CSU el católico y ejemplar Seehofer al descubrirse en 2007, siendo ministro de Agricultura en el Ejecutivo federal, que mientras su esposa esperaba paciente en Múnich a que resolviera sus asuntos en Berlín, él combatía su soledad y la rutina con una joven a la que además dejó embarazada.
En Alemania, con algo más de discreción que en Italia o Francia, también se cuecen habas.