De los hoteles a las chabolas, los jabones se reciclan en Haití

Recogidos en las habitaciones de los hoteles, los jabones se desinfectan totalmente, se rallan y se funden para reacondicionarse y ser devueltos al mercado.
De los hoteles  a las chabolas, los jabones se reciclan en Haití
Foto: Archivo.Presentación de los jabones reciclados Anacaona.
lunes, 19 de junio de 2017 · 00:00
AFP /  Puerto Príncipe
 
Reducir el volumen de los desechos, permitir a las mujeres vulnerables que encuentren un trabajo decente y disminuir el riesgo de enfermedades: el reciclaje de los jabones sin terminar que dejan los clientes de los hoteles de lujo en Haití tiene un impacto socioeconómico inestimable en el país. 
 
Tras cuatro meses en el sureste asiático, donde descubrió esta actividad, Laure Bottinelli, de 28 años, y sus dos socios fundaron en enero de 2016 la sociedad anónima Anacaona, primera y única empresa de reciclaje de jabones en Haití. 
 
El concepto ha seducido ya a 25 hoteles de Puerto Príncipe y de Jacmel, un destino de fin de semana habitual entre los extranjeros que viven en la capital. 
 
"Estamos entusiasmados por participar en todo lo que es ‘producción nacional’ y también por el aspecto educativo de la higiene, sobre todo con la crisis de cólera que hay aquí”, dice Mai Cardozo Stefanson, del equipo de dirección de Montana, un famoso hotel de la capital. 
 
"En Haití nunca se desperdicia nada; la pobreza es tal que todo se recupera de una forma u otra. Habitualmente el personal recuperaba los jabones para su uso personal”, confiesa Stefanson. 
 
"Hoy recogen los trozos usados, se los dan a Laure y a cambio reciben jabones nuevos porque han sido reacondicionados”, explica Mai, contenta por sus empleados. 
 
Recogidos en las habitaciones de los hoteles, los jabones se desinfectan totalmente, se rallan y se funden para reacondicionarse, tareas que los tres empleados se reparten y que efectúan de acuerdo con  sus contratos de trabajo. 
 
"No regresé a Haití para hacer una ONG más”, señala Laure Bottinelli, jefa de la empresa. 
 
En un país en que lo informal es la norma, Laure recalca que su empresa está registrada legalmente ante las autoridades comerciales y fiscales. 
 
La pequeña empresa es responsable y prioriza el empleo de las madres solteras.
 
A las escuelas
 
Responsabilidad   Mientras los primeros pedidos de jabones haitianos se envían a la cadena francesa Yves Rocher, parte de la producción se distribuye en las escuelas asociadas de Jacmel. La pequeña empresa ejerce además su acción social para contribuir a la erradicación de las enfermedades en Haití.
 
Acción Anacaona trabaja con los profesores de escuelas asociadas para que puedan enseñar las normas sanitarias a sus alumnos en Cité Soleil, la comuna más poblada del país y el mayor barrio de chabolas del Caribe.