¿Qué fue de Christian Slater, el ‘chico malo’ en los 90?

lunes, 16 de abril de 2018 · 10:00

lavanguardia.com/ Astrid Meseguer

Christian Slater (Nueva York, 1969) tenía todos los ingredientes para convertirse en actor. Su padre era Michael Hawkins, un conocido intérprete de culebrones, y su madre Mary Jo Slater, directora de casting y productora. A los siete años participó en la serie de televisión The Edge of night y a principios de los ochenta formó parte de varios espectáculos de Broadway.

Con su debut en el cine en la película La leyenda de Billie Jean alcanzó la fama con solo 16 años. En esta cinta de aventuras dirigida por Matthew Robbins hizo del hermano de la Supergirl Helen Slater, con la que no comparte parentesco alguno en la vida real. Sin embargo, su gran oportunidad vendría de la mano de Jean Jacques Annaud y compartiendo cartel con Sean Connery y F. Murray Abraham en El nombre de la rosa, adaptación de la novela homónima de Umberto Eco, en el papel del joven novicio Adso de Melk.

En 1987 decidió dejar los estudios y se mudó a Los Ángeles para consagrarse como estrella de Hollywood. Le vimos como adolescente experto en skateboard en Al filo del abismo (1988) y formó parte del reparto del drama biográfico Tucker, un hombre y su sueño, de Francis Ford Coppola.

Trabajó con Martin Sheen en Más allá de las estrellas (1989), donde era un muchacho que quería ser astronauta y en la cinta de culto Escuela de jóvenes asesinos encarnó a un joven que planea destruir su escuela. “Quizás estoy matando a todo el mundo en la escuela porque nadie me quiere“, decía su personaje. Gracias a la imagen que ofreció en el filme y a sus posteriores problemas con la justicia, alcanzó el sambenito de “chico malo” que lo acompañaría durante toda la década de los 90. Precisamente, en esa película coincidió con Shannen Doherty (Sensación de vivir) y Winona Ryder, con la que mantendría un tórrido romance dentro y fuera de la pantalla.

Slater se convirtió en un rostro popular durante la primera mitad de los noventa. Fue un locutor de radio pirata que influenciaba a los jóvenes en Rebelión en las ondas, con Samantha Mathis como compañera de reparto, con la que también mantendría una relación sentimental. Cabalgó al lado de Kiefer Sutherland, Emilio Estévez y Lou Diamond Phillips en el westernIntrépidos forajidos, en el que Jon Bon Jovi puso voz a la banda sonora.

Fue el novio de Milla Jovovich y explotó su vis cómica en Kuffs, poli por casualidad y cumplió su sueño de participar en la saga de Star Trek en Star Trek VI. Aquel país desconocido. Como miembro de la banda de forajidos del Robin Hood que encarnó Kevin Costner en Robin Hood, príncipe de los ladrones (1991) obtuvo una candidatura al Razzie al peor actor de reparto.

Luego vendría Jimmy Hollywood, de Barry Levinson y demostró que era un tipo sensible en la romántica Corazón indomable (1993), donde estaba secretamente enamorado del personaje de Marisa Tomei. Más tarde Tony Scott le ofrecería uno de sus roles más emblemáticos como un joven que se enamora de una dulce prostituta (la Alabama de Patricia Arquette) en el trepidante thriller Amor a quemarropa, con un reparto de infarto que incluía a Dennis Hopper, Christopher Walken, Gary Oldman, James Gandolfini, Brad Pitt y Val Kilmer.

Tras la fatídica muerte de River Phoenix le reemplazó como el periodista de Entrevista con el vampiro (1994), de Nel Jordan, y donó el dinero que ganó a varias organizaciones caritativas con las que colaboraba el malogrado actor. Enamoraba a Mary Stuart Masterson en el drama romántico Mil ramos de rosas (1995) y fue el eficaz abogado de Kevin Bacon en Homicidio en primer grado. Slater parecía encaminar con buen pie una filmografía que abarcó varias cintas de acción como Broken Arrow: alarma nuclear, de John Woo, y Hard Rain, al lado de Morgan Freeman, hasta que empezó a tambalearse justo cuando empezó a ser fichado por la policía.

El actor fue detenido en varias ocasiones por posesión de arma de fuego y en 1997 fue condenado a tres meses de cárcel por agredir a una mujer y a dos agentes de policía cuando se encontraba bajo el efecto de las drogas y el alcohol. En mayo de 2005 fue arrestado en Manhattan tras ser acusado de haber tocado el trasero de una mujer en la calle totalmente borracho y su nombre fue relacionado con un escándalo en un club de striptease en Canadá en el que iba acompañado de Ben Affleck.

Sin embargo, el neoyorquino también experimentó en su propia piel el papel de víctima cuando fue atacado por su mujer, la productora de televisión Ryan Haddon, durante una violenta pelea en un hotel de Las Vegas. La situación se fue de las manos hasta el punto de que Slater necesitó 20 puntos de sutura en la cabeza. Evidentemente, el matrimonio, con dos hijos en común, se disolvió y con el tiempo han decidido mantener una relación amigable por el bien de sus vástagos.

A las órdenes de Peter Berg y con Cameron Díaz como coprotagonista participó en 1998 en la brutal comedia negra Very bad things, donde abundaba la violencia y las prostitutas muertas. Su papel de Robert Boyd consiguió llamar la atención del público, pero no contaba ya con el respaldo de la crítica. Con el comienzo del nuevo siglo, Slater dejó de ser el chico rebelde de ojos rasgados y sonrisa pícara que había seducido a Hollywood para pasar a engrosar la lista de actores que ya no eran bien recibidos en grandes producciones.

Se tuvo que conformar con papeles secundarios en cintas de bajo presupuesto como Los reyes del crimen; Dinero sucio o Perseguido. Se metió en la piel de Winston Churchill en la comedia Churchill: The Hollywood years y formó equipo con Val Kilmer y Jonny Lee Miller en Cazadores de mentes, que resultó un fracaso en taquilla. Con el tiempo, Slater ha sabido hacerse un hueco en la televisión como artista invitado en series comoAlias o El ala oeste de la Casa Blanca y ha prestado su voz en diversos documentales y personajes de películas como Back to the see, Igor o La guardia del león.

Tras protagonizar diferentes proyectos televisivos que no cuajaron en audiencia (My own worst enemy, Sin identificar, Mind games), Slater recuperó la gloria de nuevo con la serie Mr. Robot en la piel del misterioso líder de un grupo de hackers que pretende destruir a poderosos empresarios de multinacionales que están manejando el mundo. La serie se emitió por primera vez en junio de 2015 y ya va por la cuarta temporada.

El actor está entusiasmado con la buena acogida de esta historia creada por Sam Esmail que le ha reportado un Globo de Oro como mejor actor de reparto y asegura que desde que empezó el rodaje, su modo de ver la vida ha cambiado. Dice que teme más que nunca a la Agencia de Seguridad Nacional de su país (NSA) y utiliza las redes sociales con moderación. Se considera tímido y sensible. Le encanta la música de Elvis Presley y admira profundamente a Jack Nicholson. De hecho, los publicistas le bautizaron como “el nuevo Jack Nicholson” en sus inicios y sus dos películas favoritas son El resplandor y Las brujas de Eastwick, protagonizadas por el veterano actor.

Con una vida amorosa tan agitada como su extravagante filmografía, Slater ha salido también con Christina Applegate, Christy Turlington, Rosie Perez, Marisa Tomei, Tamara Mellon e incluso Sharon Stone. En 2013 pasó por el altar por segunda vez para contraer matrimonio con Brittany Lopez, empleada de una casa de subastas.

Tras años de juergas y apariciones en la prensa rosa, Christian es ahora un hombre hogareño que disfruta con su profesión y la compañía de su familia. Dos de los últimos trabajos en la pantalla grande de este intérprete de 48 años han sido La buena esposa, con Glenn Close, y la argentina La cordillera, en un breve papel al lado de Ricardo Darín.

 

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