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Félix Patzi: “Creen que Patzi será candidato y por eso le obstaculizan en todo”

El Gobernador cree que el Gobierno hace muchas promesas a La Paz, pero no las concreta.

Félix Patzi: “Creen que Patzi será candidato  y por eso le obstaculizan en todo”

Fotos: Alvaro Valero / Página Siete. Félix Patzi conversa con la subdirectora de Página Siete, Mery Vaca, y con el jefe de redacción, Alcides Flores.

Página Siete / La Paz
 
El gobernador de La Paz, Félix Patzi, como todos, cree que el desarrollo de La Paz está estancado y que, si no se modifica la estructura financiera del país, será difícil que eso cambie. Desafía a que, de una vez, el país se vuelva centralista porque ahora su despacho no puede atender las competencias que le asigna la ley porque no tiene recursos. Aunque lloren o chillen, dice, no se podrá reconstruir los hospitales del complejo de Miraflores.
 
También habla de política. No cree en la unidad de la oposición porque esto no es Venezuela, es Bolivia. 
 
¿Cómo llega La Paz a la  celebración de su fiesta cívica en cuanto a desarrollo y liderazgo?
 
Desde 1994, con la ley de Participación Popular, se ha afectado bastante la inversión pública de las prefecturas que ahora son las gobernaciones. Desde 1985, se le asignaba a las corporaciones el 10% de coparticipación tributaria de todas las recaudaciones de impuestos, esto se ha quitado con la Ley de Participación Popular, que empezó a apostar por el desarrollo de los municipios. El departamento  ha pasado al segundo lugar en cuanto a lo económico, antes éramos primer lugar y recuperar eso creo que no va a ser fácil, va a ser bastante complicado. Por otro lado, el presupuesto departamental es abismalmente bajo en comparación a Santa Cruz, que maneja al año  4.000 millones de bolivianos frente a  La Paz que maneja así como gobernación menos de 500 millones y para inversión pública solamente  un promedio de 250 millones de bolivianos. Así, es muy difícil pensar que el departamento de por sí va a desarrollar. Aparte ciertos factores políticos han perjudicado sobre todo a El Alto que estaba repuntando, hasta que el año 2000 se ha iniciado una década conflictiva. En ese momento yo diría que hay un estancamiento en términos de posicionamiento económico. Entre las obras del Gobierno central, yo destacaría la inversión de las carreteras aunque tampoco son muchas, son dos, el carril de doble vía La Paz -Oruro y también la que está trabajándose de El Alto hacia Achacachi o Copacabana. Tampoco podemos hablar que ha habido inversiones fuertes por parte del Gobierno central. Ya voy a festejar tres aniversarios del 16 de julio y son los mismos discursos, son las mismas promesas.
 
Entonces, ¿usted no calificaría como fuertes las inversiones para el  ingenio de San Buenaventura, la planta nuclear de El Alto o los teleféricos?
 
Una cosa es el deseo y otra es la realidad. En el deseo comprometido hay muchas obras como por ejemplo la planta nuclear; puede ser el teleférico, que es visible, pero tampoco podemos decir que eso va a ayudar al desarrollo del departamento con la  generación de recursos. Quizás hubiera sido mejor juntando esos proyectos hacer un tren metropolitano de carácter más masivo que hubiera solucionado estructuralmente los problemas de congestión vehicular que tenemos en el eje metropolitano. Se ha anunciado con mucho éxito la construcción del ingenio azucarero de San Buenaventura, pero no tenemos información realmente sobre cuánta azúcar se está produciendo. Y aunque hubiera ganancias no aportaría al departamento, sería del Gobierno central. Pero el ingenio azucarero tiene un problema mayor, hay un decreto supremo que inmoviliza tierras, entonces los productores cañeros no pueden relanzar su producción de manera independiente. Se han comprometido centros energéticos a partir de la construcción del Bala del Chepete, pero hay  resistencias.
 
¿Usted apoyaría el Bala y el Chepete? 
 
Si realmente se garantizaría la demanda y se permitiría un ingreso y no solamente al país, sino una regalía para la Gobernación de La Paz, creo que sería pertinente, ayudaría a desarrollar otros proyectos, tendría efecto multiplicador, pero el Gobierno central no quiere pagar regalías ni a la región específica, que sería el Parque Madidi,  esto es uno de los requisitos para apoyar. Y segundo elemento, que realmente tendría que trabajarse el proyecto en términos de equilibrio  ambiental e ingreso económico; si el ingreso económico justifica la breve afectación ambiental yo creo que sería viable.
 
¿Si el daño fuera mayor?
 
Yo creo que no conviene porque el efecto no solamente ya sería a la región sino al país en conjunto y al mundo.
 
 Usted dice que maneja 250 millones de bolivianos para inversión, ¿cuánto manejaba su antecesor? ¿El trato del Gobierno es igual o diferente con usted?
 
Para inversión pública, desde 1994 siempre ha sido así. El problema es estructural, por eso ningún gobernador ha hecho algún proyecto grande debido a la falta de presupuesto, el único año que se ha tenido mayor ingreso por altos precios de hidrocarburos  ha sido el año 2013 y 2014 porque por IDH recibieron casi 600 millones,  con esos recursos tampoco se hizo muchos proyectos porque el gobernador decidió más bien dar contraparte al Gobierno central y no asumir lo que es la competencia departamental, hubiera sido interesante ese año hacer hospitales de tercero nivel.
 
¿Cuánto le afecta tener un Gobierno que no está en sintonía con usted? ¿Qué pasaría si fueran afines?
 
Tampoco mejoraríamos, tal vez el Gobierno central nomas se llevaría la gran parte como se llevó la anterior gestión, me obligaría solamente a poner contraparte, las obras que estamos haciendo no serían posibles. Si hubiéramos estado en alianza nos hubieran obligado. Yo diría incluso estamos sacando un cierto plus como departamento, ahora el Gobierno sí está preocupándose de La Paz porque quiere mostrar obras y como ya no tiene las contrapartes de la gobernación está empezando a financiar al departamento, eso es conveniente. Santa Cruz ganó mucho de esa manera en la anterior ocasión, como era oposición no había coordinación entonces ponía el Gobierno central todos sus proyectos para ganar gente, era una ventaja más bien.
 
¿Pero entonces para qué hizo huelga de hambre y constantemente exige reunirse con Evo?
 
Conforme a la Constitución y la Ley Marco de Autonomías se ha asignado muchas competencias a las gobernaciones y  es muy difícil de cumplir si es que no tienes presupuesto, entonces,  seamos bien claros, si no queremos modificar la estructura financiera del país seamos honestos, seamos centralistas y pidamos al Gobierno central para las necesidades que tenemos. Yo hice la propuesta de pacto fiscal y el Ministerio o el Viceministro ahora dice "no va a haber ninguna discusión, dejen de soñar” entonces para qué hemos perdido tiempo, seamos claros. Un hospital de tercer nivel cuesta 700 millones (de bolivianos) promedio, entonces la gobernación necesitaría tres años para eso y solamente para infraestructura, sin contar equipamiento. Los ocho hospitales del complejo Miraflores están para reconstruir, no hay que parchar, hay que reconstruir, imagínese, necesitaríamos solamente para infraestructura 6 mil millones de bolivianos, solo para los hospitales.
 
 Eso quiere decir que es imposible. ¿Los paceños tienen que resignarse a tener pésima atención de salud?
 
Si no modifica nada, así vamos a estar, aunque chillen, lloren aquí va a haber maquillajes en la compra de un equipamiento, va a haber equipamientos menores, es la situación real, hay que ser honestos.
 
 ¿A no ser que el Gobierno hiciera los hospitales?
 
Ahora, otra cosa es que el Gobierno lo haga. El 80% o el 85% de inversión pública lo ejerce el Gobierno central. Las entidades sub nacionales solamente  hacen una inversión pública de 15%, de eso la mayor parte corresponde a los municipios, y el 4% a las nueve gobernaciones. Es un indicador bien claro de lo que el Gobierno nuestro país es totalmente centralista. Nosotros hemos propuesto afectar solamente al 11% del Gobierno nacional, para ser distribuido en función de la población, la gobernación saltaría de 250 por lo menos a tener mil millones de bolivianos.
 
¿Cómo está viendo la posición política del Presidente respecto a La Paz? ¿Cree que todavía tiene apoyo? 
 
Yo creo que hay una coincidencia de que hay un desgaste,  que no solamente se debe a las obras, es que el Presidente no pudo educar a la gente, también por el factor económico, no podemos compararnos con el PIB por ejemplo de Brasil, eso a pesar de que hemos crecido, seguimos siendo pequeños, esa es la verdad y así no podemos engañarnos, nosotros nos hemos engañado con el crecimiento económico que está bien, pero eso sigue siendo pequeño es la verdad de las verdades. Además no hemos invertido en la prioridad; estos últimos dos años yo creo que el Presidente aprendió, ahora quiere  revertir en términos productivos, en términos de salud,  pero para  eso ya se hizo tarde. La entrega de obras como tinglados, canchas, eso es fundamental como presencia política, pero es una inversión pública que no repercute en la producción. Y segundo yo veo que la actitud de (querer) eternizarse en el poder empieza  a dividir a las organizaciones y eso creo que ya se ha convertido en algo insoportable para las propias organizaciones campesinas y otras. 
 
¿Qué tanto daño le hace una asamblea en contra de usted? 
 
Voy a poner un ejemplo, la gobernación tiene una deuda desde 1973 de los hoteles prefecturales que se prestaron de la CAF para su refacción, Senape (Servicio Nacional de Patrimonio del Estado) ahora dice páguenme y la Gobernación no puede pagar porque no hay ninguna documentación,  ahora hemos pedido la subrogación, pero si la asamblea hubiera sido afín a nosotros también hubiera sacado una resolución y hubiéramos presionado ambos. En este caso, ha obstaculizado simplemente. También hemos hecho una ley por ejemplo de hermanamiento para captar operación técnica o financiera y la Asamblea no ha aprobado, ya son dos años.
 
¿Cómo queda ahora el campo ferial de El Alto?
 
Es complicado  porque hay una deuda de 13 millones de bolivianos que también es por el predio de El Alto. Con la autorización de la asamblea, se ha aceptado la deuda, hemos empezado a pagar, debemos estar en el cuarto pago, eso significa que por lo menos pagamos alrededor de un millón de dólares. Se tiene que definir primero eso, sino (se incurrirá en) daño económico. Nosotros inmediatamente por defensa de esos recursos vamos a llevar a la Fiscalía porque es por daño económico, eso complica a la asamblea. Ahora, es otra cosa que el Gobierno por decreto diga que la Gobernación ya no debe los 13 millones, pero entonces tendrían que devolver lo que se ha pagado y después ya no pagar más. 
 
¿Qué motivó que se comience con esta transferencia?
 
Ese predio es el único rédito que puede tener la Gobernación, nosotros habíamos pensado construir un Megacenter de El Alto, como no hay recurso constante y sonante, la mejor y rápida forma de construir era a través de una concesión, hubiera sido posible, y eso te permite tener ingreso adicional para la Gobernación. Al parecer, eso provocó, para que no tengamos rédito político como gobernación, porque se han fijado en la mente que el Patzi va a ser candidato a presidente y por lo tanto hay que obstaculizarlo en todo para que no sea visible su eficiencia en la Gobernación y de esa manera no permitir su salto de candidatura de la Gobernación a la Presidencia. Se les marcó eso y empezaron los celos increíbles. 
 
En este momento no puedo decir que voy a ser candidato, pero sí estamos encaminando el proyecto político del Tercer Sistema, para eso hemos conseguido personería jurídica a nivel departamental, estamos pensando ampliar a nivel nacional para 2019 y si los militantes eligen como candidato  la presidencia a Felix Patzi, me pongo en predisposición de hacerlo. No está descartada esta situación.
 
Con seguridad que los militantes lo van a elegir a usted, pero se trata de un asunto más estratégico. ¿Usted cree en la unidad de la oposición?
 
No va a haber, además tampoco convendría, porque en este  momento están queriendo al estilo Venezuela unir derecha e izquierda y Bolivia no es eso. Bolivia necesita expresión de diversos representantes por su carácter plurinacional, no necesitamos bipartidismo, por eso no formo parte de ningún esquema, porque eso sería retroceder en la historia.
 
Usted tiene una alianza con Revilla, pero éste al parecer tiene una cercanía con Costas. ¿Cómo ve esa posible unión?
 
La nuestra con SOL.Bo es una alianza institucional, de mutuo respeto, si bien Tercer Sistema no tenía personería era ya un movimiento legítimo que se había constituido desde 2010. Yo he llamado (un acuerdo) de respeto mutuo, que cada uno podía construir su destino político, no era ninguna obligación hacer alianza. En ese sentido, si Luis Revilla tiene esa pretensión, lo veo construyendo a lado de Rubén Costas, que tiene su legitimidad, y yo no estoy ahí porque tengo libertad de hacer un destino político de distinta manera. Mi lineamiento es hacer una alianza con obreros, indígenas, sectores populares, en mi criterio desamparados.  
 
"Si no queremos modificar la estructura financiera del país  seamos honestos seamos centralistas”.
 
"Nos hemos  engañado con el crecimiento económico,  que está bien, pero seguimos siendo pequeños”.
 
"En este  momento están queriendo al estilo  Venezuela unir derecha izquierda y Bolivia  no es eso”.
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