Juana Quispe, seis años de un asesinato político impune

Juana Quispe, seis años   de un asesinato político impune
Familiares y comunarios piden justicia para Juana Quispe. Erbol
lunes, 16 de abril de 2018 · 00:11

Asfixiada. Así murió Juana Quispe, concejala electa del municipio de Ancoraimes,  el 12 de marzo de 2012. Su cuerpo con signos de violencia fue encontrado  a orillas del río Orkojahuira de La Paz. El entonces alcalde Félix Huanca (MAS) y los concejales Pastor Cutili, Basilia Ramos y Exalta Arismendi, quienes por 20 meses encabezaron una persecución   en su contra, fueron los principales imputados. Pasados  seis años de su muerte  están  en libertad.     

  Desde el departamento jurídico de Acobol se informó que el caso por mucho tiempo estuvo “parado” pese a los intentos por reactivarlo.  El pasado 15 de febrero se presentó un memorial de impugnación al sobreseimiento de  los imputados dictado en 2016. Se espera una respuesta.    

 El 2010, con una amplia mayoría de votos, Juana fue electa como primera concejala de Ancoraimes (municipio de la provincia Omasuyos del departamento de La Paz). Debido a la constante fiscalización que ejerció desde su curul, el alcalde  y los concejales   le impidieron seguir en el cargo. 

Con amenazas y agresiones -incluso  la golpearon y arrastraron  por la plaza del pueblo-  trataron de  obligarla a renunciar. Cansada de los abusos, Quispe presentó un amparo constitucional que ganó pero nunca se cumplió. Así empezó un proceso legal en contra de sus detractores.  

La mañana de aquel 12 de marzo, Juana recibió una llamada de quienes ella consideraba sus enemigos políticos. La invitaron a almorzar y horas después desapareció. Justo un día antes de la audiencia conclusiva del proceso penal.

Hasta hoy los familiares aseveran  que Juana se encontró  con las personas que la amenazaban en el mercado Lanza, a las 14:30; que luego bajaron hasta la plaza Isabel la Católica  a la sede de una organización no gubernamental.  Al rededor de  las 17:00 su sobrino la llamó por teléfono y ella le dijo que estaba en una reunión. Nunca más contestó.

El 2016, el Ministerio Público  se declaró en incapacidad para  investigar e  interpretar el hecho. Dictó el sobreseimiento del caso.

 De Juana queda su constante lucha por la participación de las mujeres en cargos de poder. Donó su propio terrero para que la comunidad tenga un lugar donde reunirse,  gestionó la creación de una  escuela de enfermeras y promovió la cría de truchas.

 Otros casos de  asesinatos políticos 

  • Benita En octubre de 2013, el cuerpo sin vida de la dirigente del Movimiento Sin Miedo de  El Alto Benita Pari Apaza, de 37 años,  fue encontrado en la población de Achocalla. Tenía signos de tortura y su rostro había sido desfigurado. Era una de las militantes activas dentro su organización. Las investigaciones confirmaron que fue víctima de  persecución y  amedrentamiento para acallarla.
  •  Virginia  El 1 de febrero de 2013, Virginia García Parra de 33 años  -concejala del Movimiento Al Socialismo (MAS) en Tiraque, Cochabamba- fue hallada muerta   en el cuarto que alquilaba. Poco antes, por una serie de amedrentamientos fue obligada a renunciar a su cargo para dar paso a su suplente. Pese a  raspones y moretones en sus brazos, el examen forense descartó un asesinato.