Focus

Vejaciones a la esposa de Leopoldo López

martes, 10 de noviembre de 2015 · 12:00:00 a.m.
"Cuando voy a la cárcel me hacen quitar toda la ropa y gatear. Hay cámaras que son monitoreadas directamente por Diosdado Cabello. Yo lo hago porque, si me resisto, me niegan la visita”, dijo Lilian Tinori esposa de Leopoldo López, con lágrimas en los ojos.
En varias oportunidades no le han permitido, a ella ni a sus dos pequeños hijos, ver a su marido, preso hace 15 meses por el gobierno de Maduro con cargos falsos.
Tintori, empresaria y deportista, tuvo el coraje de denunciar las vejaciones y las humillaciones de las que es víctima cuando va a visitar a su esposo, líder de Voluntad Popular, partido opositor al Gobierno venezolano. A este extremo abusivo y grotesco ha llegado la tiranía de Maduro.
Lilian Tintori de López, una mujer joven ha tomado el papel de activista a raíz de la injusta detención de su esposo, condenado a 13 años de prisión en la patética cárcel de Ramo Verde.
Prueba clara de que las acusaciones son falsas es que uno de los dos fiscales que lo juzgaba, Franklin Nieves, reconoció públicamente que dio pruebas falsas en contra López por presiones del Gobierno. Se dio cuenta que su propia vida corría peligro y acaba de huir de su país.
 Tintori, en busca de la liberación de su marido y de otros presos políticos, así como en defensa de las libertades ciudadanas, ha sido recibida por presidentes de varios países.
 Recientemente, seis expresidentes latinoamericanos, del Club de Madrid, entre ellos el boliviano Jorge Quiroga, denunciaron que el juicio a López es falso.  El exmandatario boliviano tildó al Gobierno venezolano de  "régimen podrido y corrompido”.  Los exjefes de Estado han exigido la liberación de López y de otros presos injustamente detenidos.
La Comisión Internacional de Juristas (CIJ) de Ginebra  solicitó a la comunidad internacional tomar acciones ante los ataques a los activistas.
El país caribeño ha llegado a la crisis extrema. La situación es insostenible y sus habitantes están polarizados.
El gobierno de Maduro es una dictadura represiva y corrupta donde se violan constantemente los derechos humanos contra la oposición. Tampoco hay independencia de poderes, por tanto la justicia es una utopía.
También vive la peor crisis económica por la pésima administración, a pesar de contar con enormes reservas petroleras.
En medio del caos político y económico, Maduro delirante afirmó que la mentada "revolución bolivariana”- que ha sido un fracaso - está en emergencia porque existen planes golpistas e instó a activar un plan antigolpista con apoyo popular en unión cívico-militar. Lo más probable es que se trate de un autogolpe para enfrentar a la población con el fin de torpedear las elecciones parlamentarias del próximo 6 de diciembre y permanecer en el poder.
Maduro sabe que no tiene posibilidades de ganar y ha rechazado la presencia de observadores, incluso de Unasur,  lo que nos hace pensar que está preparando un fraude electoral.
El dictador debe dar curso a las elecciones con los observadores como testigos, entregar el poder y que su país retorne a la democracia.

Verónica Ormachea Gutiérrez es periodista y escritora.