Alias aghata

Homenajes, in vita y post mortem

Guadalupe Peres-Cajías
jueves, 16 de julio de 2015 · 06:43:00 p.m.

Siempre he cuestionado el regalo de flores en cementerios, los homenajes que abundan ante la pérdida de un valioso ser humano o las miles de llamadas a familiares y amigos, al producirse una muerte. Mi cuestionamiento con tales prácticas no implica que éstas no sean necesarias e importantes. Lo son. Sin embargo, me sorprende que sean escasamente realizadas cuando aquellos que amamos, admiramos y respetamos aún están con vida.
Afortunadamente, algunos privilegiados reciben los reconocimientos mientras pueden sonreír al escucharlos, sentir el aroma de los ramos o  decir "Gracias por este cumplido”. Uno de esos personajes es Luis Ramiro Beltrán Salmón, acreedor de importantes distinciones y declaraciones de admiración, a lo largo de su trayectoria profesional. Expresiones que se hicieron más evidentes a partir del  sábado 11 de julio, día que falleció.
Desde entonces, las redes sociales se colmaron de mensajes dirigidos al "Doctor” e imágenes de aquellos que aprovecharon algún encuentro con él para eternizar ese momento. Las instituciones también se manifestaron y los medios ampliaron el mensaje de duelo. Hoy,  creo pertinente pensar en ¿qué  hizo este hombre para merecer el privilegio de ser tan reconocido, tanto en vida como en muerte?
Primero, tuvo la determinación de ejercer como periodista cuando otros sólo atinaban a jugar a la pelota. A los 12 años fue reportero del periódico La Patria y a los 16, jefe de redacción. Ése sólo sería el inicio de una activa vida profesional y académica.
Multifacético, aportó con el guión de la legendaria película Vuelve Sebastiana (1953) y con su labor como el primer Defensor del Lector en Bolivia, en 2003. Sin embargo,  su principal contribución sería al área de la comunicación y el desarrollo.
En 1965, fue becado por el Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas para cursar la Maestría y el Doctorado en Comunicación y Sociología en la Universidad de Michigan. Entonces, fue asistente de cátedra y tutoreado de Everett Rogers. Años después, el pionero de las teorías de la innovación comentaría que "Luis Ramiro y yo con frecuencia bromeamos y decimos que él vino a la Universidad de Michigan, obtuvo su doctorado y me enseñó a mí más de lo que yo le enseñé. Esto ciertamente es verdad”. 
Así, empezó a generar incentivos para repensar al desarrollo y, particularmente, al rol de la comunicación en ese proceso. Su cuestionamiento a las prácticas tradicionales para generar mejoras en las comunidades lo trabajó en importantes documentos, durante la llamada "Década del Fuego” (la de los 70). Entre aquéllos están el  primer inventario regional crítico de estudios sobre comunicación; un diagnóstico sobre la "incomunicación”, padecida por las grandes mayorías,  a causa de las dominaciones sociopolíticas internas y externas a América  Latina; una propuesta de comunicación horizontal y alternativa -basada en el acceso, la participación y el diálogo- frente al modelo vertical, antidemocrático y limitado; una fuerte crítica a la aplicación única y exclusiva de premisas, objetos y métodos extraños a las realidades de nuestro continente.
Posteriormente, y casi hasta sus últimos años de vida, el doctor Beltrán siguió produciendo importantes reflexiones sobre el rol de la comunicación en el desarrollo social. Por ello, su obra es  una referencia permanente en la academia latinoamericana de Comunicación. Un ejemplo de su importante motivación a esta área de conocimiento es un mensaje dictado en 1984:
"Tengamos fe. Seamos perseverantes. Impacientes, pero no desesperados. No nos avergoncemos de parecer a veces demasiado dados a lo utópico. Nuestra lucha siempre se dará entre la realidad y el sueño… Construyamos el nuevo mundo de la comunicación, piedra sobre piedra (…) Las nuevas generaciones tienen un desafío: el de encontrar soluciones (...). No me cabe duda de que sabrán hacerlo”.

Por eso y mucho más, usted se merece éste y miles de otros  homenajes, querido Doctor...
 

Guadalupe Peres-Cajías es docente universitaria y especialista en investigación en comunicación.

 

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