Alias agatha

El nuevo joven de carácter

viernes, 15 de abril de 2016 · 12:00:00 a.m.
"Me gustan los estudiantes/ Que con muy clara elocuencia/ A la bolsa negra sacra/ Le bajó las indulgencias/ Porque, hasta cuándo nos dura/ Señores, la penitencia/Caramba y zamba la cosa/ Qué viva toda la ciencia”. La conocida canción de Violeta Parra fue inspirada (en) y popularizada (por) un movimiento político particular y protagónico de las luchas políticas, de la región, entre los 60 y los 80: el de los jóvenes, el de los estudiantes. Sujetos que permitieron pensar en una juventud política activa.   

Hoy, con la llegada del siglo XXI -caracterizado por el desarrollo tecnológico y el crecimiento del consumo, en contextos ya democráticos- los jóvenes han sido vistos como grupos despolitizados. La sociedad añora con nostalgia a los estudiantes del pasado y subestima a los contemporáneos como simples consumidores o sólo desinteresados. No obstante, el surgimiento de colectivos en el país, como PPJ (Participación Política Juvenil), JBM (Jóvenes por una Bolivia Mejor), Generación Evo y Columna Sur, entre otros, parecen querer contrarrestar esa imagen. Entonces surge la pregunta, ¿existe una relación activa entre jóvenes y política en el contexto actual?   
 
Para iniciar este análisis, cabe recordar el legado del sacerdote Tihamer Tòth, quien ya a inicios del siglo XX afirmaba que "el alma de cada joven es una mina de diamantes inagotable, es una promesa en que late un inconmensurable desarrollo” (1938). Aunque  planteara esto en un texto que no era explícitamente político (El Joven de Carácter), reflejaba la intención de postular a los jóvenes como actores sociales clave.  
 
Este parecer sería compartido por un sociólogo contemporáneo, Jorge Benedito (2008), quien sostiene la necesidad de "abandonar la visión tradicional sobre unos jóvenes mayoritariamente desinteresados”. Y propone entender que las nuevas generaciones tienen formas diferentes de vivir la política y lo político. Los temas, los intereses, los instrumentos y los canales no son necesariamente aquellos que legitiman los adultos.  
 
Esto pudo evidenciarse en el evento del viernes 8, cuando integrantes de la Columna Sur, con afinidad oficialista, tuvieron un particular enfrentamiento con simpatizantes "opositores” de JBM y PPJ: lo hicieron a través de gritos y de celulares y la pugna se prolongó en las redes sociales.  
 
Estos jóvenes, muchos de ellos estudiantes universitarios, han adaptado sus perfiles de Facebook para expresar su postura política. A través de este soporte, y de otros canales, insisten en manifestar su intención por incluirse en el debate de lo público.  
 
Esta manifestación es legítima y diferente, como afirmaba Benedito; sin embargo, el uso  indiscriminado de categorías como "marxismo leninismo”, "liberalismo” o "capitalismo”, de varios representantes de esos colectivos, incitan a pensar en el trasfondo de un debate político pertinente… la formación consciente para el mismo. 
T. Tòth mencionaba que la construcción de un "joven de carácter” debe estar vinculada con el ejercicio de la voluntad y la ascética. Aclara entender esta última desde su origen griego, "la ascesis, la elaboración fina”; es decir, "aquella vida de preparación, de entrenamiento” en términos reflexivos y cognitivos.  
 
Esto se podría complementar con el legado del boliviano Huáscar Cajías de La Vega. El creador del "Café Arte y Cultura”,  y promotor de grupos juveniles como "Creare” y "Los 30 no son 30” (a inicios de  2000), sostenía la importancia de incluir a las juventudes en el desarrollo político y social. Pero para ello, consideraba clave "generar un pensamiento (pues) estamos en el desafío de repensar”.
 
Así, se puede afirmar que existe una relación activa entre los jóvenes y la política, que no se ha querido reconocer. No obstante, es un vínculo que aún necesita fortalecerse. Y considero que la ruta  para hacerlo es la formación crítica, analítica y consciente de las ideologías, que permita a los emergentes grupos juveniles incidir realmente en la arena de lo político. Así, tendremos otros cantos, como el de los estudiantes... aunque quizás compuestos en celulares.
     
Guadalupe Peres-Cajías es docente universitaria y especialista en investigación en comunicación.