Hambre

martes, 21 de marzo de 2017 · 00:00
Carlos Hugo Molina

Para no ser fariseos, el mandato más grande que nos deja la muerte de Eva por inanición,  es saber "¿quién es mi vecino?, ¿cómo está?”.  Humanicemos el vecindario de los vivos. Los que se fueron, ya no están. Esto es, en sencillo, "consciencia urbana”. (Facebook)