Microfinanzas y rendimientos marginales

martes, 17 de abril de 2018 · 00:06

Los términos de microfinanzas y microcréditos son diferentes, aunque en muchas ocasiones se los considera equivalentes. Este uso indistinto tiene su origen en la forma en que se definió a las microfinanzas como pequeños préstamos que se otorgan a las personas más desfavorecidas, sin ningún tipo de aval o garantía.


 Revisando la teoría económica básica, la necesidad de las microfinanzas es, en cierto sentido, sorprendente. Siendo uno de los principios los rendimientos marginales decrecientes del capital (Beatriz Armendáriz y Jonathan Morduch). Dicha teoría se adapta directamente al mundo de las microfinanzas, que nos dice que las empresas con relativamente poco capital deben ser capaces de obtener rendimientos mayores respecto a sus inversiones que las empresas que tienen mucho capital. 


 Ilustrando la teoría, cuando, por ejemplo, un sastre compra su primera máquina de coser por 100 dólares, la producción puede aumentar rápidamente en relación con lo que producía cuando sólo usaba una aguja e hilo. La siguiente inversión de 100 dólares, digamos para un juego de tijeras eléctricas, también producirá ganancias, pero no es probable que el aumento incremental sea tan grande como el generado por la máquina de coser. Después de todo, si a la compra de las tijeras añadiera más producción que la máquina de coser, el sastre habría comprado primero las tijeras.


 El tamaño de las ganancias incrementales importa pues el rendimiento marginal del capital determina la capacidad del prestatario para pagar. Entonces, el prestatario pobre tiene un rendimiento marginal mayor respecto al capital (y por consiguiente una mayor capacidad para pagar a sus prestamistas) que un prestatario con mayores ingresos.


 Si este instrumento de teoría económica es correcto, los grandes inversionistas globales han entendido todo al revés. En vez de invertir más dinero en Nueva York, Londres y Tokio, los inversionistas sensatos deberían dirigir sus fondos a la India, Kenia, Bolivia y otros países de ingresos bajos, donde el capital es relativamente escaso. El dinero debe moverse del norte al sur, no por altruismo, sino en búsqueda de ganancias.


 Con este breve análisis de la teoría económica adaptado con las microfinanzas consideramos algunas interpretaciones en el impacto social a nivel municipal en Bolivia, demostradas por Gonzales y Aranda (2017).


 De esta forma, la evidencia más concluyente es que los municipios con acceso a microcréditos tienen menor pobreza y tienen un mayor número de hogares en los que una mujer es jefe de hogar en términos de poder de decisión (se ha demostrado que las mujeres utilizan más de sus ingresos en sus hogares; por lo tanto, cuando a la mujer se le ayuda a aumentar sus ingresos, el bienestar de toda la familia mejora) en el caso de la informalidad, la evidencia es débil e inconclusa.

 Gustavo Angelo Zabaleta es economista.

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