Las mal escogidas

domingo, 28 de enero de 2018 · 00:04

Página Siete ha tenido un pequeño gaffè durante esta semana, la tradición de publicar pequeños periódicos en Alasitas con tinte jocoso, ha dado lugar a que aparezca un chiste un tanto grosero que estaba dirigido a las mujeres ligadas al partido de Gobierno. Los chistes con algún retrogusto sexual pueden cruzar fácilmente las fronteras del buen gusto, y uno puede estar seguro de que eso es lo que ha sucedido en este caso.

Los feministas han visto además en esta viñeta un acto de misoginia y de machismo, y eso valdría la pena analizar. Me pregunto, ¿es la película de Denisse Arancibia, un filme misógino y machista? Tengo entendido de que no. No he asistido a ninguna función de esa obra, porque el título me parece grotesco, pero en todo caso ese nombre sería más bien una crítica intrínseca a la falta de artes y talentos amatorios en los miembros masculinos de la sociedad que ocupa a la directora.

No entiendo entonces, cómo puede la referencia de una película no machista y no misógina, convertirse en eso sólo a partir de una viñeta. Ahora bien, considerando los tiempos y cierto tipo de válida exacerbación respecto a los abusos a las mujeres,  aún simbólicos, creo que la viñeta en cuestión o la película para esa sección, fue “mal es-cogida”, y me parece un paso correcto e inteligente el que la dirección del periódico se hubiera disculpado oportunamente.

Mientras tanto, lo que no deja de ser curioso es el aspaviento levantado en el frente femenino de Gobierno, encabezado por la Presidenta de Diputados, principalmente porque ellas, las mujeres del proceso de cambio,  han tolerado de parte del Presidente Evo ofensas muy toscas, tales como las coplas de los calzones de las ministras, en un Carnaval pasado. 

Han escuchado también decir al Presidente barbaridades, como la que se lanzó en el Chapare en relación a los plátanos que “emocionan” a las compañeras, o la referencia a una eventual homosexualidad de la ministra Ariana Campero, amén de la referencia a la quinceañera que deberá acompañarlo en su chaco a fines de enero del año 2020.

Un casi pasquín, dicho sea de paso, eso es lo que en esencia eran los periodiquitos de Alasitas, tiene todo el derecho de ser irreverente, aunque debería escoger mejor a quién y cómo apuntar. Lo que dice el Primer Mandatario de un país es algo mucho más serio y debería ser condenado con mayor fuerza, y no obviando de forma paternalista, o maternalista, si se quiere. El silencio y la condescendencia en las propias filas y el aspaviento en las contrarias no dejan de mostrar algo peor que un terrible fariseísmo.

 Ahora bien, más allá de lo poco fino de la viñeta en cuestión, lo cierto es que las mujeres en el entorno presidencial están mal escogidas, al menos tres de ellas. El Ministerio de Culturas y Turismo ha seguido este año a la deriva, concentrándose en un evento deportivo elitista, que poco beneficio puede traerle al país, y si muchos costos,  paseando un dudoso galardón otorgado a la ciudad de La Paz como destino turístico cultural. 

La Ministra de Salud ha demostrado no estar a la altura de las circunstancias y no sólo por los problemas que se han dado durante la huelga de los médicos. Como muestra de lo mismo, vale mencionar que el año pasado, por más de ocho meses, no hubo la posibilidad de hacer los análisis de carga viral de quienes conviven con el HIV/sida. Y la Ministra de Comunicación ha hecho más de un flaco favor al Presidente Evo, primero con el concurso de los Twitters y luego añadiendo leña al fuego en el conflicto de los galenos.

El que las mencionadas ministras hubieran sido mantenidas en el gabinete, dice mucho de la incapacidad o de las dificultades externas de Su Excelencia de escoger a sus colaboradores.

Agustín Echalar Ascarrunz es operador de turismo.

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