Economía de papel

La bolivianización, puntal de la estabilidad económica

sábado, 18 de junio de 2016 · 12:00:00 a.m.
Bolivia no da ejemplo en el fútbol, pero se presenta como tal en los campos de la estabilidad económica y el crecimiento, especialmente para Sudamérica. La faceta que más se exhibe es su tasa de crecimiento que, según el Banco Mundial, alcanzará a 3,8% este año. El Gobierno, por cierto, es más optimista al respecto y habla de una tasa de 5%. Yo creo que estaremos en torno al 4,5%, lo que quiere decir que no hay certeza respecto al segundo aguinaldo. No obstante, con un crecimiento en el rango que se comenta ya es una mejor performance en comparación con  los vecinos que, con posible excepción de Perú, estarán por debajo del crecimiento que alcanzará la economía boliviana.

 Lo que más se observa, insisto, es la tasa de crecimiento del PIB. Pero, ¿qué aspectos explican la estabilidad de la economía nacional? Entre otros distintos aspectos, se destaca la remonetización de la economía nacional o bolivianización, que ha colocado al boliviano como la moneda preferida para todo tipo de transacciones, por supuesto, al interior de Bolivia. 

 Ésta permite que los ciudadanos de este país no sólo compren y vendan utilizando su propia moneda, sino que tanto el Estado como todos los habitantes que utilizan la banca para endeudarse, lo hagan en bolivianos. 

 La bolivianización ha logrado dos grandes e importantes resultados: uno, que el Estado cuente con una política monetaria y, dos, que la banca se potencie como nunca lo había logrado en toda la historia de Bolivia. El Estado con una política monetaria propia se libera de la dependencia del dólar y no necesita exportar (o recibir dólares) para emitir dinero. Puede vender bonos en moneda nacional (se endeuda y paga esta deuda en bolivianos) y también se apropia de la mayor parte del señoreaje (el impuesto inflación).

  Gracias al pasado inmediato de auge de los precios de las materias primas se logró un enorme incremento de las reservas internacionales, que sirven de sólido sustento a la bolivianización.

 Por otra parte, la bolivianización de la economía ha robustecido a la banca nacional. Es una banca que rinde utilidades millonarias (272 millones de dólares el año pasado) y ha crecido en captaciones (121,2 mil millones en depósitos a finales de 2014) como en colocaciones (98,7 mil millones en créditos). La mayor parte -cerca del 100%-  de ellas realizadas en bolivianos. Entre 2004 y 2014, la población que obtiene créditos bancarios ha crecido sostenidamente de algo más de 476 mil prestatarios a cerca de 1,3 millones. La banca en Bolivia está robusta principalmente gracias a la bolivianización.

 No faltará alguien que cuestione este proceso asemejándolo a la caja de compensación utilizada por Argentina en la década de los años 90. El mecanismo que dolarizó esa economía se dirigió a demostrar solidez y solvencia al mantener el tipo de cambio fijo de un dólar por un peso. Sin embargo, lo que ocurre en Bolivia está lejos de ser una caja de convertibilidad, a pesar de tener cambio fijo. La razón más obvia se muestra en una Bolivia no dolarizada. Las autoridades monetarias no necesitan mantener una cantidad de dólares que "respalde” la emisión de bolivianos en una relación fija. 

 Se dice que todas las obligaciones de deuda externa y créditos otorgados por el BCB equivalen a que la banca central y, por tanto la economía boliviana, están a punto del estrangulamiento financiero porque el 100% de las reservas están "comprometidas. A pesar de que no me parece que el mejor uso de las divisas sea prestar recursos a las empresas del Estado, debo apuntar que el BCB tiene todavía mucha cintura y espaldas para soportar esos créditos y más.

 Es cierto, las RIN se redujeron el año pasado en 2.100 millones de dólares y este año podría llegar con una mayor reducción. En los años 80 no se hubiera aguantado semejante situación ni seis meses. Hoy se puede esperar al menos cinco años más para la recuperación de la economía mundial y de los precios de las materias primas. Los problemas económicos y financieros de Bolivia se asoman por otros frentes que los abordaré en otro momento.


Alberto Bonadona Cossío es economista.
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