Hablando de energía

Gas de lutitas (shale gas)

viernes, 22 de septiembre de 2017 · 00:00
La irrupción del petróleo y gas de lutitas (shale oil/gas) ha impactado profundamente la industria petrolera.  En un periodo de tres años, la introducción del petróleo de lutitas en el mercado estadounidense ha logrado que este país alcance autosuficiencia petrolera, con posibilidad de ser exportador del mismo. Igualmente, en materia de gas natural, el consumo de gas de lutitas (shale gas) ha logrado lo que se llama el "Milagro norteamericano”.

 También, aproximadamente en tres años, Estados Unidos es autosuficiente y se ha convertido en el segundo exportador de LNG en el mundo. Pero otros efectos del gas de lutitas, (shale gas) están comenzando a sentirse por su utilización en la industria química y/o petroquímica, mostrando que el gas de lutitas es exactamente igual al gas natural que se explota en forma convencional. Shell ha sido la primera empresa petrolera, entre las mayores, en decidir instalar un complejo petroquímico cerca de Pittsburg, utilizando gas de lutitas como materia prima. Será un gran complejo olefínico (etileno y propileno). Al presente se están haciendo inversiones y preparando planes para otros complejos químicos/petroquímicos utilizando el gas de lutitas.

 ¿Pero qué son las formaciones que contienen lutitas con petróleo y gas? Estas formaciones tienen bandas de lutitas conformadas por partículas pequeñas de lutitas que han logrado aprisionar gas y petróleo. Éstas  han sido conocidas geológicamente desde hace muchos años. El servicio geológico norteamericano  ha concluido varios informes sobre su existencia y muestran que los más grandes depósitos de esta naturaleza están situados en Estados Unidos, Argentina, China y Rusia. Estas formaciones, de varios kilómetros de largo y ancho, afloran y se prolongan a ± 1.000 y 1.500 metros de profundidad.

Las grandes empresas petroleras tenían el conocimiento de áreas con estas formaciones, pero al no haber forma de recuperar los hidrocarburos de las mismas, no fueron tomadas en cuenta en sus portafolios de proyectos. La obtención de hidrocarburos de estas formaciones ha sido logrado en Estados Unidos, gracias al adelanto tecnológico (technology breake through) de fracturarlas hidráulicamente y lograr la separación del petróleo y del gas.  Esto fue logrado gracias al paciente trabajo de centenas de pequeños operadores privados en Norteamérica, similares a los "wild catters” del siglo IX. Conforme la ley norteamericana,  los hidrocarburos pertenecen al dueño de la tierra donde se los descubre. Sobre la base de la producción de cientos de estos operadores privados se ha logrado el "Milagro norteamericano”. 

 Los cambios espectaculares que se han logrado en Estados Unidos están tratando de ser repetidos en varios lugares del mundo. En China se están logrando modestos avances. Rusia ha efectuado varios experimentos sin resultados exitosos. 

Argentina, en la región de Vaca Muerta, posee una de las más importantes zonas de lutitas hidrocarburíferas. Por esta razón, al tratar de solucionar un déficit crónico y peligroso en la producción de gas de ese país, la presidenta Kirchner, en abril de 2012, expropió Repsol con el título de nacionalización, depositando todas las esperanzas del país en la explotación de Vaca Muerta por YPF. Hasta la fecha la empresa estatal no ha logrado grandes éxitos, parece no haber llegado a dominar la tecnología de fracturación, porque la existencia del recurso gas está ampliamente probada.

 ¿Todo lo anterior qué significado tiene para nosotros? Mucho y muy importante. Nuestra producción de gas está fundamentalmente dirigida hacia la exportación. Nuestra posición geográfica mediterránea nos señala, a mediano y largo plazo, dirigir nuestra producción a los mercados brasileño y argentino. El grado de penetración a esos mercados en gran parte está definido por el acceso que tenemos a los mismos por gasoducto. Hasta fines de este año, Argentina habrá concluido la construcción del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA), empalmando con nuestro sistema en el sur. En esta forma tendremos mayor capacidad de exportación hacia Argentina que hacia Brasil. 

Todo señalaba que Argentina sería el mejor comprador a mediano plazo, pero si el Gobierno argentino logra que se repita el "Milagro norteamericano” con el gas de lutitas de Vaca Muerta, Argentina dejaría de importar gas y estaría habilitada para exportar parte de su producción. Como el Gobierno argentino no ha cejado en su empeño, y más bien está asegurando inversión extranjera, como ser el compromiso de inversión por Total y una próxima licitación internacional de áreas en Vaca Muerta, estos posibles hechos podrían modificar totalmente la geopolítica petrolífera y gasífera de la región. Deberíamos estar todos muy atentos a los desarrollos en Vaca Muerta.

Carlos Miranda Pacheco es ingeniero y experto en hidrocarburos.
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