Hablando de energía

El rol del gas natural en nuestra economía desde 2006

Por 
viernes, 26 de enero de 2018 · 00:07

Esta semana nuestro Presidente presentó un informe en el Legislativo sobre los logros alcanzados durante sus 12 años de gestión.  En su extensa exposición destacó la importancia del gas natural en nuestra economía, remarcando que sus beneficios se empezaron a sentir con la llamada nacionalización de los hidrocarburos, en mayo del 2006. 


 Esas afirmaciones muestran que nuestro Gobierno, a su máximo nivel, no ha comprendido el total de la importancia del gas natural en nuestra economía y está equivocado al afirmar que la influencia, y beneficios de la explotación de este recurso se iniciaron como resultado de la nacionalización de los hidrocarburos de mayo de 2006. Veamos.


 Para el siglo XXI las señales eran claras,  indicando que el gas natural podía ser nuestro principal producto de exportación y también el mejor energético para mover nuestra economía, y que para mantener ese modelo se requería tener un ritmo sostenido de descubrimientos de nuevas reservas, lo cual era posible por la potencialidad de nuestro territorio. 


 El actual Gobierno inició su gestión en enero del 2006  y recibió un país preparado para continuar ejecutando una gran exportación de gas y, además, contando con los reglamentos para reformar el esquema de nuestro consumo interno. 


 Para este efecto, se contaban con reservas suficientes, pozos de producción, gasoductos, plantas de gas y el gran contrato de compra-venta de gas con el Brasil (YPFB-Petrobras), que ya estaba en ejecución. Toda esta actividad regulada por la Ley 3058, promulgada en mayo del 2005, estableciendo que los ingresos por las ventas de la producción de hidrocarburos (gas y petróleo) sean divididos 50/50 entre Estado y empresa productora.  


 La llamada nacionalización de los hidrocarburos se realizó un año después, en mayo de 2006 y no afectó en nada  las condiciones del contrato de exportación. Internamente, como la Ley 3058 al hacer la división 50/50 entre Estado y productor omitió cualquier ingreso para YPFB. Esta omisión fue subsanada con la nacionalización, reformando los contratos con las compañías operadoras, otorgando un 5% para YPFB, rebajando a 45% a las empresas operadoras y manteniendo el 50% para el Estado de los ingresos obtenidos por la venta de la producción. La nacionalización no afectó ningún otro aspecto que ya estaba regulado por la Ley 3058.


 Se puede decir que el actual Gobierno recibió como herencia un gran negocio gasífero. El total de ese legado ha sido manejado en forma tradicional con grandes gastos corrientes, tratando de hacer inversiones importantes, como el contrato de venta de gas a Argentina, pero también comportándose como “nuevo rico” en muchas instancias.  Además, la herencia incluía continuar con los reglamentos en ejecución, para promover el uso del gas en nuestro mercado interno.


 A modo de gran resumen de los resultados obtenidos después de 12 años de la administración actual, se puede indicar que: se está concluyendo un contrato de venta de gas y el otro continúa en ejecución. Nuestro consumo energético está ahora basado en el uso del gas natural, con precios fijos más bajos que los internacionales. 


 Todo lo anterior ha sido logrado con la venta al mercado interno y de exportación de aproximadamente 11 TCF de gas, por un monto de  35.240 millones de dólares. Lamentablemente no se puede ser exacto porque el Estado no comunica la cantidad de reservas certificadas desde 2013.

Lo grave es que hasta la fecha no se ha reemplazado nada de lo producido y vendido con el descubrimiento de nuevas reservas.


 El ingreso al Estado de más de  35.000  millones de dólares en un periodo tan corto, es el mayor que ha recibido nuestro país en toda su historia, esperándose que con esos fondos se transforme el total de nuestra economía. Lamentablemente no se ha podido lograr ese cambio total en nuestra economía.  Con los precios altos del gas, por varios años hemos tenido una balanza de pagos favorable. Con los precios deprimidos, nuevamente nuestra balanza de pagos es negativa, ya que el gas representa el 60% de nuestras exportaciones. Seguimos siendo un país cuya economía depende de la exportación de un recurso natural, con el consumo interno energético basado en gas con reservas que están menguadas porque durante 12 años no se pudo reemplazar el gas utilizado con reservas nuevas.

Carlos Miranda Pacheco es ingeniero y analista energético.

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

218
6

Otras Noticias