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La necesidad de la interdisciplina

La necesidad de la interdisciplina
La necesidad de la interdisciplina
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miércoles, 22 de noviembre de 2017 · 00:04

Uso fragmentos de una entrevista que me hizo Fernando Mayorga hace siete años para resaltar la importancia de la interdisciplina para conocer la realidad. La gente desconoce una parte de mi formación profesional como economista. Luché mucho para serlo, pues estudié cinco años en la UMSA hasta egresar, pero se produjo el golpe de Estado en 1971 y fui apresado por un año, luego tuve que salir del país, echado por la dictadura. 


 Recomencé a estudiar economía en Chile, en el exilio, inscribiéndome en la licenciatura, buscando  convalidar créditos de mis estudios en Bolivia, estudiando paralelamente una maestría en Escolatina y dando clases en la Universidad Católica de Chile.


 Pero se dio el golpe de Pinochet  que me mandó un poco más al norte, a México, donde volví a estudiar economía.  Entonces, estudié la licenciatura en tres países y he pasado por distintas escuelas: en la boliviana, aunque en esos años la universidad era izquierdista, llevé una educación neoclásica, muy instrumental, con algo de keynesianismo; la chilena era marxista y la mexicana también, entonces, he bebido la economía tanto de las visiones neoclásicas como todo lo que está ligado al keynesianismo y al marxismo. 


Fui profesor en la UNAM de El Capital de Karl Marx, pero no sólo con una lectura económica, puesto que con René Zavaleta empezamos a interesarnos en la comprensión heterodoxa de los Grundrisse (Elementos fundamentales para la crítica de la economía política,  son una recopilación de anotaciones complementarias de Marx a El Capital) que  me abrieron el horizonte a muchas disciplinas. 


Con el propio Zavaleta comenzamos a diseñar cursos de El Capital, con temas estructurales, pero combinados con  filosofía y ciencia política. Por ahí comienza mi primer olfateo de la interdisciplina, que creo que sólo es posible de ser lograda si primero se tiene bien armada una columna vertebral disciplinaria, para mi caso ésa fue la economía. No se nace ni se comienza en la interdisciplina, ésta es un punto de llegada.


  Para reforzar esa articulación interdisciplinaria me tocó ser profesor del doctorado en  Ciencia Política de la propia UNAM, quizás unos 10 a 12 años, y yo mismo estudié materias de la maestría en ciencia política, además de la maestría de Economía y algunas materias del doctorado. Entonces, imperceptiblemente fui pisando dos disciplinas, la Ciencia Política y la Economía. 


 Y por interés personal empecé a penetrar en la Sociología, en los actores sociales, porque la historia de Bolivia me empujaba a ver la Revolución del 52, me impulsaba a prestar atención a lo nacional-popular. Y lo ocurrido en los años 60 y 70  en el país me forzaron a mirar lo minero, observar la centralidad minera y la tradición sindical de la política en las calles. 


 Cansinamente fui conectando disciplinas y, aunque no discutíamos en ese entonces sobre interdisciplina y multidisciplina,  me doy cuenta -ahora que ha pasado el tiempo- que tuve una experiencia práctica de interdisciplina. Por eso siempre articulo una y otra disciplina, mi cotidiano es  conectarlas, por ejemplo, cuando pienso en burguesía chola, lo hago articulando  el  poder económico y político de los nuevos actores emergentes de piel morena; cavilo en su lógica económica, su cultura política y cotidiana, conectadas con sus fuentes de acumulación, o sea que pongo puentes entre sociología, economía, ciencia política.


Además, desde mi retorno a Bolivia, en los años 80 -post Mundial de 1986-, el país me obligó a ver los territorios de la gobernabilidad, los espacios del conflicto y, fundamentalmente, las áreas de la concertación porque, de una u otra manera, sin haberme  formado en este tema,   fui un artesano de la concertación, sabía cómo olfatear y tejer acuerdos. Mi experiencia de  25 años  en ese campo me convirtieron en un artesano de  concertaciones, las mismas que sólo son posibles si en la realidad política no dominan los códigos de amigo y enemigo.


  Estoy inmerso en esa conexión de disciplinas sin haberlo planeado, sino porque la vida me indujo a que me desarrolle así. Obviamente, a lo interdisciplinario ya descrito se suman a otros aspectos de la sociología y de la cultura cotidiana, que tienen que ver con otros temas, como el fútbol, la vida cotidiana, la familia consanguínea y la ampliada de los amigos. Nunca he dejado de escribir sobre fútbol, aunque obviamente René Zavaleta se enojaría porque creía que era un desperdicio hablar y pensar en fútbol, y Marcelo Quiroga Santa Cruz, otro tanto. Por suerte no están vivos para que lancen críticas. 


 La vida no es sólo la Economía, la Ciencia Política ni la Sociología, la vida es también lo cotidiano, que yo valoro en alto grado, porque me invita a territorios interdisciplinarios de mayor sensibilidad humana.

 Carlos  Toranzo Roca es economista.

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