Nuevo intento de reforma judicial

domingo, 08 de enero de 2017 · 00:00
Una de las áreas en las que el Gobierno ha fracasado en toda la línea es en la justicia: el país marcha a la cola del continente en porcentaje de detenidos sin sentencia, retardación, corrupción y sometimiento de jueces y fiscales al poder político.

Este tema no fue de preocupación de las autoridades por más de una década, excepto cuando se impulsó la idea, ahora demostradamente  errada, de elegir a magistrados por voto popular, y aprobar un nuevo Código de Procedimiento Civil.
 
 Las presiones de la opinión pública se hicieron insostenibles y el Gobierno convocó, en 2016, a una cumbre de  justicia, que en realidad fue una reunión político-partidaria. Como consecuencia de ella es   que el presidente Evo Morales acaba de presentar tres propuestas de ley para intentar resolver la situación actual. Esos proyectos de ley son: la Ley de conciliación ciudadana y municipal; reforma a la ley de ejercicio de la abogacía; y la Ley del Código de Procedimiento Penal.
 
Lo previsto en esos tres anteproyectos es positivo: alentar el arbitraje y la conciliación es una idea de larga data en el continente y que este diario ha mencionado muchas veces en estas páginas. Lograr evitar que la mayoría de los casos lleguen a la justicia y que sea resuelta por un sistema de conciliación, es acertado. Por otro lado, intentar evitar la chicana legal en los procesos, para facilitar estos avances, también lo es. La ausencia calculada y mañosa de jueces, fiscales o abogados en las audiencias judiciales interrumpe los procesos y los alarga hasta la desesperación.
 
El Presidente dijo que los operadores de justicia que no asistan a las audiencias serán sancionados y procesados. Expresó también que, si fuera necesario, la fuerza pública los obligaría a asistir.
 
Son, insistimos, propuestas acertadas; pero, el papel aguanta todo, y es posible que este nuevo intento de reforma caiga otra vez en saco roto. O, como señaló la ministra de Transparencia, Lenny Valdivia, tarde entre cinco y diez años en aplicarse.
 
Para que jueces y fiscales sean sancionados se debe contar, lógicamente, con una entidad que los supervise y controle. La ley señala que el Consejo de la Magistratura es la entidad llamada a hacerlo, pero su falta de autonomía e independencia, sus escasos recursos y la manera politizada como se elige  a sus miembros, lo impide. Por lo tanto, el tema es mucho más profundo que amenazar con procesos a jueces y fiscales: requiere que se cumplan varios requisitos, como aumentar el presupuesto para la justicia, algo que el Gobierno no ha aceptado hacer, y que hoy alcanza al 0,5% del Presupuesto General del Estado. 
 
Además, se debería elegir a todos los operadores de justicia de acuerdo con sus méritos y, finalmente, dotarlos de independencia. Siguiendo con la idea del Presidente, se debería sancionar a los jueces que han alargado durante años procesos como los casos Hotel Las Américas o El Porvenir. Eso no sucederá porque precisamente es el Gobierno el que desea que se alarguen. Así que no se trata solamente de proponer -como lo ha hecho el Primer Mandatario-, sino considerar concretar lo sugerido y asumir este tema como un asunto integral, que puede tener resultados sólo mediante acciones consensuadas y con participación de la sociedad, empezando por la oposición y especialistas que no participan en  las filas del MAS. 
 
Para refrescar un poco la memoria, en 2013 se aprobaron los denominados Códigos Morales, entre ellos el nuevo Código de Procedimiento Civil, que fue presentado por el oficialismo como la forma de reducir la chicana legal, promover la conciliación y alentar la oralidad de los juicios. La ineficiencia del Legislativo, la incapacidad del Gobierno para colocar en cargos clave a personas aptas, y la negativa en entregar mayores recursos, hicieron que la mencionada norma ingresara recién en vigor en febrero del año pasado. En 11 meses de aplicación, ninguno de estos objetivos ha sido cumplido. ¿Es posible,  por tanto, que los tres proyectos de ley presentados ahora tengan algún efecto?