editorial

Absurdo pedido de la Facultad Técnica

martes, 14 de noviembre de 2017 · 12:00:00 a.m.
Lamentablemente, la universidad pública está acostumbrada a tomar sus decisiones con base en presiones, ya sean de tipo político o de movilizaciones y amenazas físicas.

Es lo que está sucediendo nuevamente en el seno de la UMSA, esta vez por el enfrentamiento de las facultades Técnica y de Ingeniería. Como en otras ocasiones, los estudiantes han realizado marchas y protestas, algunas de ellas violentas. Los alumnos de la Facultad Técnica han llegado a cometer un delito mayor: la toma del canal universitario, al que acusan de no informar adecuadamente a la población sobre sus demandas.

El problema surgió debido al pedido de los estudiantes de la Facultad Técnica de que ese centro de estudios pueda otorgar títulos de ingeniería automotriz. Obviamente ello ha ocasionado la alarma de la Facultad de Ingeniería, la única autorizada por las normas universitarias a extender, precisamente, esos títulos.

Si la Técnica fuera autorizada a dar títulos de ingeniería, entonces querría decir que dos facultades podrían hacerlo. Y ello generaría caos académico y un nefasto precedente. Querría decir que en el futuro la carrera de enfermería podría dar títulos de medicina, la de comunicación, de psicología social y la de derecho ofrecería los de medicina legal.

El ordenamiento interno de la universidad establece que los títulos de ingeniería los ofrece la facultad respectiva, que además es una de las más prestigiosas de la UMSA. La Facultad Técnica, como su nombre lo indica  y la tradición lo establece, otorga títulos técnicos, que son, hay que señalarlo, muy valiosos. 

En el pasado, también por la fuerza, sus alumnos lograron cambiar los objetivos de esa facultad para, aumentando años de estudio, obtener un título de licenciatura en diferentes ramas (electricidad, construcción, automotriz, etc.). Pero ello hizo que quedaran en un limbo profesional.
 
No eran ya técnicos, pero tampoco eran ingenieros y su rol en la sociedad perdió importancia. 

Hoy se dan cuenta del error cometido. Los institutos técnicos locales logran lanzar al mercado a personal capacitado y útil para la industria y otros sectores, y la Facultad Técnica quedó rezagada con sus licenciados. Por ello tuvieron la inaceptable idea de exigir la entrega de títulos de ingeniería sin que sus estudiantes cumplan con los requisitos. No puede ser.

La Facultad de Ingeniería, con respaldo del rectorado, ha hecho una oferta que parece sensata: los egresados de la Facultad Técnica serían recibidos en la de Ingeniería, donde pasarían una fase de estudios adicionales. Después de cumplir con aquellos podrían ser ingenieros. Antes, no. 

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