editorial

Certidumbre con resultados rápidos

jueves, 07 de diciembre de 2017 · 01:00

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ya ha dado una muestra de transparencia en el referendo constitucional del 21 de febrero de 2016, cuando el presidente Evo Morales perdió la posibilidad de postular a un cuarto mandato. Que este año haya insistido por otra vía, es un asunto diferente.


En aquella ocasión, las autoridades electorales aplicaron por primera vez un sistema de conteo rápido de votos que permitió conocer los resultados finales antes de lo habitual, aunque no el mismo día de la votación. Sin embargo, este sistema, durante ese proceso de 2016, fue manejado con bajo perfil, por lo que los medios de comunicación informaron al día siguiente del referendo con sus propios conteos.


El  mismo sistema fue aplicado en las elecciones judiciales del pasado domingo. La diferencia es que esta vez todo el país estaba informado, con anticipación, que el día de los comicios, entre las 9 y las 10 de la noche, se conocerían resultados al 80 por ciento de las actas transmitidas.


Fue un verdadero cambio en la manera de vivir las elecciones en Bolivia. Hasta este año estábamos acostumbrados a informarnos con los resultados de las empresas encuestadoras que trabajaban para los medios de comunicación, a veces, con altos márgenes de error.


Pero, lo peor del antiguo sistema era que la incertidumbre política se prolongaba por varios días, generando tensiones innecesarias y sospechas de fraude de quienes iban perdiendo, lo cual derivaba en un desgaste de la imagen del Órgano Electoral.


La transmisión rápida de actas, este año, ha sido posible gracias a la contratación de 4.000 jóvenes que, desde todo el territorio nacional, usando un celular fotografiaron las actas y las enviaron al centro de cómputo. Con este sistema, se garantiza la seguridad, la transparencia y la certidumbre, según los vocales del TSE.


Con este sistema, si se sigue aplicando a futuro (no hay motivo para pensar lo contrario), ya no habrá empates técnicos ni resultados reversibles. Lo que se ve se anota, dicen los jugadores de cacho, y la frase bien podría valer para las elecciones bolivianas.


En general, el TSE presidido por la comunicadora Katia Uriona, ha demostrado eficiencia y transparencia, más aún si se lo compara con la mediocre gestión anterior, cuando los vocales estaban enfrascados en escándalos y minucias.


Sin embargo, se sabe que en el actual TSE existen diferencias entre quienes buscan proteger la línea institucionalista y quienes serían afines al Gobierno. Es de esperar que sus siete integrantes se alineen únicamente con la democracia y con el pueblo boliviano, para bien del país en su conjunto.
 

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