Editorial

La corrupción en la mente de la gente

jueves, 08 de junio de 2017 · 00:00
 El Gobierno tiene motivos para estar realmente preocupado porque la gente empezó a percibir que la corrupción es un serio problema.

De acuerdo con la más reciente encuesta de Página Siete, siete de cada 10 bolivianos consideran que el nivel de corrupción en el país es mayor o igual que en gobiernos anteriores.

 Ante la pregunta: ¿Cree usted que el nivel de corrupción en el país es mayor que en anteriores gobiernos, igual o menor que en anteriores gobiernos?  El   36% de los encuestados respondió "que el nivel de corrupción es igual”, mientras que  otro 33% dijo que es "mayor”. Entretanto, el 28% declaró que el nivel de corrupción "es menor que en anteriores gobiernos”.  

La encuesta fue realizada por Mercados y Muestras  entre el 14 y 17 de mayo a nivel nacional, tanto en el área urbana como rural, sobre una muestra de 800 casos. La consulta tiene un margen de error esperado de 3,47%    y una confiabilidad de 95%, dice información de la encuestadora.

Ese dato se complementa con otro que también aparece en la misma encuesta que indica que el 74% de los bolivianos consultados cree que en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB)  hay corrupción.

 Ante la consulta: ¿Usted cree que hay corrupción o que no hay corrupción en YPFB?, el 74% respondió que "sí”, mientras que el 9% consideró que "no” hay corrupción en la estatal. Del total de los encuestados, 17% declaró no saber o prefirió no responder a la consulta de Mercados y Muestras.

El gobierno del presidente Evo Morales se esforzó durante los primeros años de gestión en mostrar que la gestión era  transparente alegando que los indígenas, que habían llegado al poder después de más de 500 años de dominación, son la reserva moral de la humanidad.

Sin embargo, poco a poco se fueron cayendo algunos mitos, entre ellos el de la gestión transparente, puesto que surgieron casos de corrupción emblemáticos, como el caso Catler en YPFB y el desfalco del Fondo Indígena.

Poco a poco, el presidente Morales tuvo que admitir que algo malo ocurría, aunque relativizó la gravedad del problema, indicando que en el Gobierno sólo se había detectado microcorrupción.

Con seguridad  existe microcorrupción, pero a estas alturas ha quedado claro que el Gobierno también está manchado por la corrupción grande y escandalosa, aquella que se cuenta en millones de dólares y que le quita a los bolivianos sus impuestos, su salud, su educación, su posibilidad de tener una mejor calidad de vida.

Y, a juzgar por los datos de la encuesta, la gente  empezó a percibir esa realidad, por lo que el Gobierno debería estar preocupado.