editorial

Baja producción de la planta Gran Chaco

sábado, 09 de septiembre de 2017 · 12:00:00 a.m.
Siguen las malas noticias en el área hidrocarburífera del país. Primero fue que YPFB salió de la lista de las 500 empresas más grandes de América Latina, debido a la baja de sus utilidades (hace unos años superaban los 1.000 millones de dólares anuales y en 2016 sólo ascendieron a 36 millones). Ello se debe a la baja de los precios internacionales de los hidrocarburos y al aumento, en diez veces, de los obreros contratados por YPFB en los últimos 11 años, hasta completar 5.000 operarios.

 Ahora se confirma que la planta separadora de líquidos de Gran Chaco funciona al 24% de su capacidad. Entre septiembre y junio pasados, según se desprende de un reporte oficial, la producción de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en la planta alcanzó un total de 334.307 toneladas métricas, el 24% mencionado. La planta, que costó 690 millones de dólares, debería procesar hasta 32,2 millones de metros cúbicos diarios de gas natural para producir 3.144  toneladas métricas día de  etano, 2.247 toneladas día de GLP, 1.044 barriles por día de isopentano y 1.658 barriles diarios de gasolina natural.

 Actualmente opera muy por debajo de esa capacidad. El especialista Hugo del Granado estimó además que la planta operó al 36% en el caso del isopentano y en 53% en el de la gasolina. Dijo también que no produce etano ni propano, que son las materias primas necesarias para surtir a la proyectada planta de urea. Informó que la planta operó al 50% de su capacidad para producir GLP en 2015, que ahora bajó a la mitad de esa cantidad.

 La razón por la que esta industria está trabajando a un nivel tan inferior a su capacidad es la escasa producción de gas natural. Especialistas advirtieron al Gobierno, cuando se diseñó esta megaplanta, que era demasiado grande y que debía construirse una más pequeña, acorde a la realidad de la producción gasífera nacional. Pero las autoridades rechazaron esas apreciaciones y hoy, lamentablemente, se llega a la conclusión de que la fábrica es muy grande.

 La producción de gas en el país está por debajo de los 60 millones de metros cúbicos  por día, cuando se necesitan 64 millones para cumplir con el 100% de los contratos con Brasil, Argentina y el consumo interno. 

Cuando nuestros vecinos no demandan los montos máximos establecidos en los contratos, la situación pasa más o menos desapercibida, pero cuando los requieren, entonces se observa el déficit de producción.

Esta situación podría empeorar si no se encara una agresiva estrategia para encontrar nuevas reservas en el territorio nacional, con la finalidad de preservar los ingresos del erario público y para garantizar el consumo interno.