editorial

Masivo apoyo a favor del CEDIB

viernes, 12 de enero de 2018 · 00:00


Lo que hacen los gobiernos autoritarios es, en líneas generales, tratar de deshacerse de los políticos opositores, de los medios independientes y de los representantes de la sociedad civil. 


El actual Gobierno ha hecho exactamente eso: a los primeros los ha acusado y perseguido, a los segundos los ha acorralado y asfixiado y a los terceros los tiene bajo presión y chantaje.


Ya se conocen los mecanismos que el Gobierno usa para mantener a esos tres sectores debilitados.

En el caso de la sociedad civil, lo hizo mediante una ley, copia de una de Venezuela y Ecuador, que evita que las ONG sean autónomas.


Como en esos dos países (pero los gobiernos autoritarios de todo el mundo, desde el de Tailandia hasta el de Uganda, han tomado acciones similares), en Bolivia se aprobó una ley de ONG destinada a restarles independencia y, a la larga, a cerrarlas. 


La primera en sufrir directamente las consecuencias ha sido el CEDIB, paradójicamente una entidad progresista que en el pasado defendió a los sectores populares afines al MAS e incluso financió actividades de Evo Morales antes de su llegada al poder.


Como la ley obliga a las entidades sin fines de lucro a aceptar las políticas de desarrollo del Gobierno, so pena de ser disueltas y de perder sus bienes y patrimonio, muchas de ellas no han concluido sus trámites de reinscripción y están hoy en un limbo legal. Siguen existiendo de facto, pero no propiamente dentro de la norma. 


Además, en una acción inédita en nuestros 35 años de democracia, se le congelaron al CEDIB sus cuentas bancarias, lo que afecta aún más su desempeño.


CEDIB, además de CEDLA, Fundación Tierra y Fundación Milenio fueron amenazadas en 2015 de ser “expulsadas” del país, pese a que las cuatro entidades son bolivianas. Expulsar a sus representantes sería exiliarlos, al estilo de las dictaduras militares.


Tras la reciente arremetida, plasmada en el congelamiento de sus cuentas bancarias, el CEDIB ha recibido una oleada de apoyo nacional e internacional.


En el plano mundial, diferentes personalidades de izquierda expresaron su apoyo a la institución, como el argentino Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, y el investigador uruguayo Eduardo Gudynas.  También suscribieron una misiva Alberto Acosta, expresidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador; Maristella Svampa, la investigadora argentina; y los académicos Horacio Tarcus (Argentina), Joan Martínez Alier (España) y Enrique Leff (México), entre decenas más.


 El Gobierno debería darse cuenta que su imagen se desportilla cada vez que acosa al CEDIB.
 

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