editorial

¿Dónde estaba la oposición?

sábado, 13 de enero de 2018 · 00:00

La aprobación del nuevo Código del Sistema Penal ha generado un conflicto de grandes dimensiones únicamente porque los médicos se opusieron al artículo de la mala praxis profesional. De otra manera, hubiera pasado prácticamente inadvertida.


Precisamente por eso, llama la atención que cuando el conflicto estaba en su momento de mayor ebullición, los opositores hayan salido a la palestra para buscar un protagonismo que no tuvieron a lo largo de casi un año de debate del nuevo Código.


Pese a ser una norma que abarca de manera transversal la vida de los habitantes del país, opositores, líderes de opinión, iglesias y ciudadanos en general sólo centraron su atención en el artículo que amplía las causales del aborto legal. Se enfrascaron en bizantinas discusiones sobre el derecho a la vida, el feto, Dios, la moral de las mujeres y otros asuntos que no deberían ni si quiera ser parte de una discusión sobre salud pública. Y los propios médicos, en la primera parte del debate, también estaban más preocupados por el artículo del aborto que por la mala praxis.


Según legisladores del oficialismo, el proyecto de Código del Sistema Penal fue entregado a los asambleístas en marzo del año pasado. Algunos de ellos participaron de las comisiones donde se aprobó el texto en primera instancia y, luego estuvieron presentes en el hemiciclo. Por eso, la huelga de hambre que iniciaron exigiendo su abrogación es una medida tardía que busca guardar las apariencias por la inacción.


Para cumplir con su rol de opositores, debieron asignar a una pequeña comisión para que estudie a fondo el Código, que lo compare con el que estaba vigente, que se reúna con los gremios involucrados para conocer su parecer, que averigüe quién o quiénes son los proyectistas y que, antes de su aprobación, se hagan conocer las observaciones. Los ciudadanos, que ahora se ven sorprendidos con esta ley, habrían quedado agradecidos pues hubieran podido ejercer presión a su debido momento. Ahora podría ser un poco tarde.


Esta crítica al accionar de los opositores, sin embargo, no busca echar humo al mal trabajo del oficialismo. Al contrario, en este espacio se han puesto en evidencia los errores cometidos, los que pasan principalmente por la ausencia de consenso con los involucrados, creyendo que su mayoría parlamentaria era lo único que necesitaba. Quedó claro que ahora el MAS requiere algo más.   Y, por otro lado, se espera que los opositores hayan aprendido la lección para que, en futuras leyes, si bien no podrán incidir en el voto, trabajen de cerca con la sociedad civil para poner en evidencia los atropellos que se quieren cometer desde el Legislativo.
 

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