Otras palabras

¿Por qué el gobierno del MAS promovió el extractivismo?

Por 
jueves, 07 de junio de 2018 · 00:08

 El gobierno de Evo Morales llamó la atención en el escenario internacional por su propuesta política de desarrollo económico alternativo en armonía con la naturaleza y respetuoso de los derechos indígenas. Su legitimidad política se fundó, en gran medida, en el compromiso político con la superación del extractivismo a través de vías alternativas de desarrollo. Sin embargo, su gobierno se caracterizó por profundas contradicciones entre el discurso oficial y las políticas económicas efectivamente implementadas. 

  Las preguntas centrales son: ¿por qué el gobierno del MAS no cumplió su compromiso político de seguir un sendero alternativo de desarrollo, valorizando su biodiversidad y aprovechándola de forma estratégica para promover transformaciones estructurales?, ¿por qué no generó las condiciones para la disminución de la dependencia a la exportación de pocas materias primas con bajo valor agregado y, consecuentemente, la vulnerabilidad a coyunturas globales, y ciclos de prosperidad  súbitos pero no perdurables en el largo plazo?

Parte de la respuesta a estas interrogantes está en la coyuntura internacional durante los 12 años de gobierno: el incremento global de la demanda de recursos naturales renovables y no renovables que posicionó los países ricos en recursos naturales en el centro de la disputa por el acceso y control de las materias primas estratégicas. 

Es innegable que el proceso expansivo, tanto de la demanda como de los precios de bienes primarios o commodities, ha ejercido fuertes presiones en los países ricos en recursos naturales para profundizar el modelo económico extractivo y así aprovechar las oportunidades de corto plazo del contexto internacional.

Sin embargo, la profundización de la posición del país como proveedor neto de materias primas no puede ser atribuida únicamente a  factores externos. Las decisiones estratégicas nacionales explican los cambios o continuidades de los países en términos de su diversificación productiva y sus grados de dependencia de la extracción de recursos naturales sin valor agregado.  

En el marco de los factores internos  sobresale la visión secuencial de desarrollo que prevaleció al interior del gobierno del MAS, la cual apostó primero por explotar al máximo los recursos naturales para, en una segunda fase (que nunca llegó), superar el patrón de crecimiento a través de la diversificación productiva con sostenibilidad ambiental. 

Además de la inconsistencia técnica de la propuesta, la cual posterga indefinidamente el paso a la segunda fase, el Gobierno utilizó el discurso para la legitimación política bajo la justificación del uso de las rentas en control del Estado para el combate a la pobreza. 

Como resultado y pese al compromiso político con la superación del patrón extractivista a través de la diversificación productiva y el fortalecimiento de la economía plural de base popular, campesina e indígena en el marco de la armonía con la naturaleza, Bolivia siguió profundizando el patrón de acumulación fundado en actividades extractivas de recursos naturales no renovables, medioambientalmente insostenibles y contrarias al respeto de los derechos colectivos de los pueblos indígenas. 

Una de las principales lecciones de esta experiencia se refiere a la incapacidad, por parte del gobierno del MAS, de comprender, primero, que el patrón de crecimiento extractivista es insostenible en el mediano y largo plazo y, segundo, que las nuevas oportunidades de diversificación productiva están intrínsecamente conectadas al tema de la sustentabilidad ambiental. La industrialización contemporánea es verde. 

En efecto, ésta  se funda  sobre la revolución tecnológica y digital, las ventajas de energías limpias, las oportunidades del biocomercio y del aprovechamiento de la biodiversidad, las nuevas fronteras de los servicios ambientales, las innovaciones de gestión ambiental y territorial, los avances de la producción sustentable de alimentos para garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria, la emergencia de nuevos parámetros de contabilidad ambiental y social del crecimiento, las iniciativas de desvincular el crecimiento económico del uso intensivo de recursos y sus impactos ambientales, las medidas de disminución del uso de energías fósiles y la implementación de nuevos modelos como la economía circular orientada a la minimización del uso de recursos y de desechos no reaprovechados.

 Fernanda Wanderley es socióloga investigadora.

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

Más de
158
2

Otras Noticias