Nada es lo que parece

Manifiesto contra el Gobierno colonial

viernes, 11 de agosto de 2017 · 00:00
Hoy, una vez más, el poder del Estado colonial nos ha condenado y nos ha silenciado durante 10 años. Lo ha hecho estafando nuestra esperanza. Pero hoy, como tantas veces, retornamos del exilio al que pretende condenarnos el poder, nos volvemos a levantar, nos ponemos de pie, lo miramos de frente, le decimos que nos devolvemos a nosotros mismos el derecho a la palabra. Y entonces dialogamos entre ciudadanos, debatimos entre historias, argumentamos entre pueblos, y resolvemos que el derecho a la palabra es el derecho a la política. El derecho a construir colectivamente nuestra patria. Porque es nuestra, no de unos pocos. Porque es un bien compartido.

 Francisco Pizarro colonizó al mundo andino con epidemias, espadas y cruces. 500 años después, Evo Morales coloniza al mundo indígena boliviano con leyes, extractivismo y corrupción. En ambos momentos, los dirigentes indígenas fueron divididos y estafados. Pero hoy, cuando tantos de los dirigentes se han sometido y corrompido,  los dirigentes indígenas orgánicos nos levantamos, dialogamos con nuestros hermanos de las ciudades y decidimos restaurar la dignidad que ha sido pisoteada.

  En ambos regímenes coloniales, tanto Pizarro como Evo quisieron perpetuar su poder para perpetuar el saqueo. Pero hoy ya le dijimos NO al colonizador contemporáneo, defendiendo la Ley 180 del TIPNIS y votando contra su ambición en el referendo 2016. Y lo volveremos a hacer cuantas veces sea necesario.

 Los dirigentes del TIPNIS y el movimiento ciudadano le decimos al Gobierno que el camino con el que pretende violar el TIPNIS lleva sangre porque arrastra narcotráfico, destroza los árboles, mata el bosque, enferma a nuestra gente. Ningún desarrollo es posible si su sustento es el saqueo de la tierra y la esterilización de la gente. Por eso, el camino no trae desarrollo, el camino trae pobreza y dolor. Porque es un camino muerto, no es un camino vivo. Porque el Gobierno no entiende que nuestro camino es el río que vive, el río que siente, el río que nos nutre, que nos lleva a la tierra sin mal y nos trae de vuelta.

 Los dirigentes del TIPNIS le decimos al Gobierno que el camino lleva otra sangre. La sangre de nuestros pueblos. Porque si se saquea el bosque y se contamina el río, nuestros pueblos mueren. Y nosotros, los dirigentes que tenemos el mandato de preservar nuestro territorio, vamos a defenderlo hasta nuestro último aliento porque estamos defendiendo la vida de los pueblos del bosque y la vida de los pueblos de las ciudades. Por consiguiente, le decimos al nuevo colonizador que no nos representa, que no es uno de nosotros, que es un traidor, y que la traición se paga.

 Evo Morales tiene piel india pero cabeza colonial. Habla palabras de Pachamama pero produce obras coloniales. Se pinta con colores de tierra pero nos mira con ojos coloniales. Tiene promesas de comunidad pero nos somete con caminos coloniales. Hemos tardado demasiado en darnos cuenta que Evo Morales no es indio, que nunca fue indio, que nunca será indio. Ahora sentimos que nos desprecia porque él se desprecia a sí mismo. Ahora sabemos que tiene piel india pero corazón colonial.

 Hoy le decimos al Gobierno que el TIPNIS somos todos, de todos los bolivianos que lo cuidan, que lo quieren, que lo sostienen, que lo defienden. Por esto, hoy convocamos a todos los dirigentes indígenas a reunirnos en una asamblea nacional para recuperar nuestra dignidad agredida y reconstituir nuestro movimiento por tierra y territorio. 



Guillermo  Mariaca Iturri  es ensayista.
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