Los problemas petroleros son fruto de ineficiencia y otros males

sábado, 17 de junio de 2017 · 00:00
El sector petrolero se mueve en un torbellino de denuncias de corrupción y de insuficiente producción de gas, con el consiguiente reclamo de los compradores de gas y de enormes proyectos de industrialización que no pueden producir bajo sus parámetros de diseño. 

No se trata sólo de las irregularidades en la compra de taladros o el sesgado favoritismo en la adjudicación de la construcción de la planta de polipropileno de Yacuiba o la inoperancia de la Planta Separadora de Gran Chaco;  ahora se suma la denuncia de la paralización de la planta de licuefacción de Río Grande que, a sólo 15 meses de su inauguración, se encontraría con problemas operativos.

El cúmulo de desaciertos, corrupción y muestras sobradas de ineficiencia deben preocupar hasta a los más fieles adscritos al proceso de cambio del Gobierno.

Sin embargo, vale la pena insistir en los errores que se continúan cometiendo en uno de los proyectos más publicitados que el de la producción de urea en Bulo Bulo.

Este proyecto, tantas veces postergado en su puesta en marcha por errores en su concepción y en su ejecución, era un proyecto atractivo que podía haber convocado a más de un inversor.

Uno de los problemas que enfrenta es la falta de concreción de mercados. Mercados hay, sólo Brasil podría absorber toda la producción de la planta, lo criticable es que los ejecutores del proyecto no hayan sabido capturar esos mercados. Hace años, el extinto presidente de YPFB Carlos Villegas dijo que se tenían negociaciones avanzadas con Argentina y Brasil; posteriormente, se quiso contratar una empresa que se haga cargo de la comercialización de toda la producción y, finalmente, ante las ideas fallidas, YPFB decidió lanzar tres licitaciones para vender el producto.

Los pasados meses de febrero y marzo, YPFB lanzó sendas invitaciones por "Comparación de ofertas” a compradores para la venta de urea a Brasil y Paraguay. En abril hizo la segunda invitación a compradores de Argentina. A fines de abril, esta última convocatoria se declaró nula por supuesto error en el precio referencial. La convocatoria a compradores paraguayos se declaró desierta por incumplimiento de los requisitos exigidos en los documentos. La única convocatoria exitosa fue la del Brasil, que se adjudicó, el 20 de marzo, a la empresa KEYTRADE AG. En ninguno de los casos se informó de la lista de empresas invitadas ni de la calificación a los proponentes.

En el caso de la venta a Brasil, se estableció un periodo de tres años con un volumen mínimo de urea de 330 mil toneladas para el primer año y volúmenes a negociar por encima de este mínimo para los dos años restantes. El punto de entrega se estableció en Puerto Quijarro (FCA).

La convocatoria para la venta a Argentina era por un periodo de dos años, con volúmenes de 90.000 toneladas para el primer año y de 100 mil toneladas para el segundo año, con entregas por lotes en Yacuiba y/o en Puerto Quijarro. En el caso paraguayo, el periodo era de dos años, ampliable por periodos similares y con un volumen mínimo de 22.000 Ton/año.

En suma, YPFB pretendió poner a la venta un volumen total de 452 mil Ton/año, equivalente al 64% de la producción, porque la planta de Bulo Bulo tiene una capacidad de producción de 700 mil Ton/año (2.100 ton/día). Lamentablemente, hasta la fecha sólo concretó la venta de 330 mil Ton/año a Brasil, que sólo es el 47% de la capacidad de producción. 

Ya el mes de enero, a través de esta misma columna (Página Siete 12.01.017) y antes de que se publicara la invitación a "Comparación de Ofertas” para la venta de urea a Brasil, se informó que YPFB estaba negociando con la Red Oriental un contrato para el transporte de este mismo volumen de urea, alertando que la planta trabajaría a menos de la mitad de su capacidad de diseño, lo que traería dificultades en la recuperación de la inversión. Al mes siguiente, YPFB publicó su invitación confirmando estos temores.  

Se debe recordar que el contrato de transporte fue firmado con un costo de 32 $us/Ton entre Bulo Bulo y Puerto Quijarro, a condición de que YPFB provea los vagones de ferrocarril, lo que implica que la Red Oriental, en el tramo Montero-Puerto Quijarro, sólo prestaría el servicio de arrastre, si es que la locomotora fuera de su propiedad. Para el efecto, YPFB habría invertido 29 MM$us adicionales en la compra de 250 vagones y 500 contenedores. En este monto no se incluye el valor de la locomotora que se supone es de la empresa ferroviaria.  

Tiene que haber una gran dosis de inefectividad para lanzar tres invitaciones y salir airosos en sólo una de ellas, sobre todo después de los antecedentes de haber sostenido negociaciones con los gobiernos, de haber convocado a presidentes, gobernadores estatales y ministros del ramo de los tres países en los que se hicieron las invitaciones.

Hugo del Granado Cosío es experto en hidrocarburos.
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