Visión internacional

Apreciaciones sobre la demanda de Chile por el Silala

viernes, 24 de junio de 2016 · 12:00:00 a.m.
La Convención de Naciones Unidas sobre el derecho de los  usos de  los cursos de agua internacionales para fines distintos de la navegación, conocida como Convención de 1997, fue  aprobada  el 21 de mayo de 1997 y  entró en vigor  el 14 de agosto de 2014.  Es una novedosa norma   de derecho internacional que la Corte Internacional de Justicia ya empezó a aplicar en fallos dictados recientemente (caso del proyecto Gabcikovo-Nagymaros, Hungría vs Checoslovaquia).

Incorpora    conceptos    que cimentan una definición de amplio alcance  jurídico  acerca de los cursos de agua internacionales y destaca el principio del derecho internacional consuetudinario  sobre el  uso equitativo y razonable del  agua, aplicable a la   utilización    de las aguas compartidas.

La negociación y adopción  de esta  convención llevó más de 20 años. En ese proceso participaron algunos países latinoamericanos, entre ellos Chile que por  esa circunstancia conoce con ventaja las derivaciones de dicha norma. El artículo 2º  de la Convención de 1997  define un curso de agua como  un sistema de aguas de superficie y subterráneas que en virtud de su relación física forman  un conjunto unitario y generalmente fluyen a una desembocadura común. El carácter internacional se da cuando algunas de cuyas partes de ese curso de agua se encuentran en Estados diferentes.  

Basado en el artículo precedente y en el principio de uso equitativo y razonable de un curso de agua internacional,  Chile  presentó una  solicitud de procedimiento pidiendo a  la Corte Internacional de Justicia de La Haya que  juzgue y declare  que: a) "el Sistema del Río Silala, junto con las porciones  subterráneas de su sistema, es un curso de agua internacional,  cuyo uso se rige por el derecho internacional consuetudinario”, b) "Chile tiene derecho al uso equitativo y razonable de las aguas del  Sistema del Río Silala de conformidad con el derecho internacional consuetudinario y  c) "bajo el estándar de utilización equitativa y razonable, Chile tiene derecho al uso que actualmente hace de las aguas del Silala”.  

Resulta  evidente que Chile ha abandonado la denominación (río Silala) que siempre dio  al agua de las vertientes del  Quetena  Chico para, en la actualidad,  enmarcar su tesis en la Convención de 1997 que utiliza el término de "Sistema de aguas”,   denominación moderna y de amplia resonancia.  

El demandante quiere convencer a la Corte de que el Silala es un "Sistema de agua internacional”  de superficie y subterráneas, que  nace en territorio boliviano y discurre hacia  territorio chileno, y, en virtud de su relación física,  constituye un conjunto unitario  con una desembocadura común.  Sugiere  el discurrir natural de una vertiente  de   superficie y la existencia de depósitos de agua subterránea que, aunque en pequeños volúmenes,  estarían  relacionados físicamente con  el agua que se encuentra en territorio boliviano, formando así un conjunto unitario, que en su demanda Chile denomina,  "Sistema de aguas del Río Silala”. Para dar lógica a su tesis busca congruencia  entre  la noción jurídica que sobre cursos de  agua internacionales da la Convención de 1997 y  la realidad geográfica, hidrográfica e hidrológica del Silala. 

La  demanda chilena  hace suya la caracterización que la Convención realiza acerca de un  curso de agua internacional. Esta  cuestión requiere  un análisis  más profundo, que va más allá de un escueto repaso sobre la noción clásica de río internacional; sólo así podremos enfrentar con solvencia el  debate judicial que se instaurará en la CIJ.  Debemos dejar la retórica y fortalecer la tesis boliviana (Silala-manantial) con fundamentos jurídicos sólidos,  que permitan contrastar holgadamente  la tesis chilena (Sistema de agua del  Río Silala). 

En cuanto a la parte técnica,  seguramente la  CIJ dispondrá  que expertos en la materia (sin vínculos con las partes litigantes)   practiquen  estudios  especializados  en la zona  que  permitan  a la CIJ  establecer si el Silala es un  manantial que pertenece a Bolivia o, por el contrario, es un curso de aguas que forma parte de  un sistema de aguas de superficie y subterráneas, algunas de las cuales se encuentran en Bolivia y  en Chile.
 
Karen Longaric R. es profesora de Derecho Internacional de la Universidad Mayor de San Andrés.