Tengo la solución para luchar contra la corrupción

miércoles, 25 de octubre de 2017 · 00:00
Sabemos, aunque es imposible probarlo, que se descuenta de forma obligatoria a todos los y las funcionarias públicas un monto mensual de sus salarios para el partido, sin que jamás se rinda cuentas por ello a nadie; sin que nadie tenga opción de negarse o denunciar porque perdería su trabajo ¿no es eso corrupción? 
 
Sabemos que se legaliza operaciones ilegales, como el caso de crear empresas para adjudicarse contratos y que dichos contratos se adjudican, aunque disfrazados de  transparencia al punto que presentarse a un concurso de cualquier índole sin tener enchufe es pecar de ingenuo. ¿no es eso corrupción aunque no lo podamos probar? 
 
 Sabemos que en el Gobierno hay corrupción a todos los niveles y en todas las áreas, ¿por qué deberíamos suponer que ningún caso de corrupción toca al Presidente? ¿Puede un presidente de un gobierno corrupto no ser él también un corrupto?
 
 Vemos todos los días un ascenso social estilo "Pari” en muchos incontables amigos y amigas masistas que son funcionarios públicos: departamentos nuevos, casas nuevas, carros nuevos. ¿Se puede, con salarios que rondan, inclusive los más altos en 18.000 o 19.000 bolivianos aparecer con casas de cientos de miles de dólares? Y la pregunta por supuesto vale también para el Vicepresidente. 
 
¿Por qué ya no se puede hablar ni en chiste en Bolivia de que los y las indígenas son la reserva moral de la sociedad, como lo proclamaba Evo Morales en su ascenso presidencial el 2006?
  
¿No se ha convertido ya el MAS en una pequeña mafia corrupta que administra el Estado para beneficio propio, de sus parientes, amigos y allegados, tal como lo eran el MIR, la ADN o cualquier otro partido político?
 
¿Acaso la destitución de la gerente general del Banco Unión no es de antemano la prueba de que estamos frente a un hecho de corrupción que ya no se puede disfrazar?
 
¿Por qué insiste tanto el Presidente en el argumento gastado de hablar del pasado corrupto, estando él hundido en un presente tan corrupto como el que le precedió? ¿Cree acaso que ese argumento es convincente o es lo único que tiene para decir ante un panorama deprimente o pretende justificar y relativizar la corrupción masista con la que ocurrió en el pasado?
 
¿Por qué se reprimió un movimiento ciudadano contra la corrupción del alcalde masista en Achacachi? ¿Acaso se necesita proteger a un alcalde corrupto porque no actúa solo? ¿O el miedo será que un movimiento anticorrupción como el que estaba gestándose podía convertirse en una escuela para otros municipios y regiones?
 
¿Acaso no ha perdido el MAS la Alcaldía de El Alto por la corrupción de Patana? ¿Lo han olvidado tan pronto?
 
¿Cuánto ha perdido el Estado boliviano y especialmente la sociedad por la vía de la corrupción? ¿Se atreven a hacer apuestas? Si en el caso "insignificante” de Pari estamos hablando de más de 7 millones de dólares, equivalentes a la insignificancia de lo que se está invirtiendo en el plan de empleo del Ministerio de Planeamiento, por poner un solo ejemplo. 
 
¿No son las obras de mala calidad, como el campo ferial Chuquiago Marka, donde las puertas de los baños no funcionan o los extinguidores de incendio van dibujados en la pared porque no existen? ¿O el aeropuerto de El Alto, donde el espacio para el ascensor está diseñado pero taponado como pared, porque por alguna extraña razón el tal ascensor no existe? ¿No son las infinitas huellas de la corrupción en obras de mala calidad, el único testimonio vivo de una corrupción de la que no tenemos papeles ni pruebas, un testimonio sobre el que nos hemos acostumbrado a hacer bromas y reír por no llorar?  
 
Y una última pregunta: ¿Queda en el MAS alguien que no sea un corrupto? Y la pregunta de yapa: ¿creen que somos opas? 
 
Y como deben estar cansados y cansadas de preguntas, quiero ofrecer una respuesta ante la corrupción, una solución de fondo ante la corrupción, mucho más eficaz y barata que el Viceministerio de Transparencia: acceso directo e irrestricto a la información a todos los y las ciudadanas, y a todos los medios de comunicación, empezando por el Ministerio de Comunicación.
 
 
María Galindo es miembro de Mujeres Creando.
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