Desde la acera de enfrente

Maricruz compra y vende psicología barata

miércoles, 01 de noviembre de 2017 · 00:00
Maricruz se ha negado a debatir conmigo los contenidos y metodologías de su campaña porque no tiene argumentos, porque perdería en un debate de ideas  y los medios de comunicación, sin excepción ninguna, se han hecho eco de su negativa hace más de un año. 
 
No escribo para volver a pedir un debate, pero sí para continuar con un análisis critico imprescindible sobre lo que propone y hace Maricruz en su campaña: Yo soy mi primer amor.
 
 Se trata de una campaña que utiliza la violencia contra las mujeres de forma utilitaria para promocionarse ella como figura. Su relación con un tema tan grave y doloroso para las mujeres es sacar provecho, utilizar el tema y llenarse de plata, de promoción mediática y beneficiarse ella misma. Sospecho que es una bola inflada de aire que está vacía. De hecho, las últimas encuestas de caída de Revilla muestran que Maricruz, vestida de fucsia y en campaña permanente como esposa del alcalde, no suman apoyo. 
 
 Cuando Corimexo presentó su campaña Puro cuero, con Maricruz como protagonista cosificada, Mujeres Creando abrió un proceso por violencia mediática, no contra Maricruz, sino contra la empresa publicitaria y los gerentes propietarios de la empresa.  El proceso no prosperó, fue muriendo en la Fiscalía de Santa Cruz. Hace un año volvimos a presentar un proceso por violencia mediática contra Corimexo en tres ciudades del país: Sucre, Santa Cruz y La Paz, y la Fiscalía trasladó todo el proceso a Santa Cruz, donde, con tráfico de influencias, avanzó un solo paso, que consistió en un peritaje psicológico a la denunciante, nuestra abogada Arlety Tordoya. Dicho peritaje de la Fiscalía la describe como frustrada, conflictiva y con problemas de adaptación. 
 
 ¿Qué tiene eso que ver con Maricruz y su campaña? Tiene mucho que ver. No me extrañaría que entre las empresas auspiciantes esté Corimexo; sería sólo una más de las ironías. Maricruz mueve una campaña inocua, sin contenido, superficial que propone una lucha contra la violencia machista, basada en conceptos obvios y trillados. Conceptos repetitivos y simplificadores del problema. 
 
 No cuestiona el machismo, ni las relaciones de poder hombre-mujer; no entra en el terreno de los significados que tiene la violencia. Maricruz compra psicología barata de autoayuda basada en la autosugestión como fórmula de solución. 
 
 Los contenidos no importan porque toda la campaña está basada en la figura de Maricruz, en su cara, en su cuerpo:  "si te pones una polera fucsia te sentirás una exitosa Maricruz. En esta campaña ella vuelve a su papel de modelo, que es un papel del que en realidad nunca salió: la Barbie que puede encarnar hoy el papel de pornomodelo o la Barbie que puede encarnar, mañana, el papel de benefactora de las niñas y jóvenes bolivianas, y amante esposa.
 
 Qué más no quiere una sociedad machista como la nuestra –que se niega a entrar en discusión profunda sobre las formas de violencia machista– que una campaña sin contenido  taponee el problema, pero, al mismo tiempo, vuelva a recalcar que el problema de la violencia machista es un problema de las mujeres y del amor consigo mismas, entendido como el deseo de ser "una Barbie Maricruz”.
 
 Se trata de una campaña apoyada hasta por la Alcaldía de Percy Fernández, el alcalde más violento y acosador del país, el representante de la misoginia y de la falta de respeto a la dignidad de las mujeres. Eso a Maricruz no le interesa, ni le debe parecer ni grave, porque ella se mueve en la lógica de conciliar y utilizar todo a su favor. 
 
 No es una campaña que cambia los patrones de comportamiento machista de la sociedad y ni siquiera los cuestiona. No es una campaña educativa que analiza los contenidos de la violencia, sino que los banaliza.
 
No es una campaña que pone en cuestión el machismo sino que lo refuerza.
 
 Qué mejor que una mujer machista como Maricruz para ser líder y careta de lucha contra la violencia. Le viene de perillas eso al empresariado y a las instituciones que se han volcado apoyando el programa porque no les afecta en nada. 
 
 
Las carreras que organiza son identicas a las que organizan las sectas cristianas para captar adeptos: cero ideas, cero analisis, todo sonrisa, jueguitos, cantitos y cero soluciones, pero ilusion de tener una solución al problema.

María Galindo es miembro de Mujeres Creando.
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