Desde la acera de enfrente

Exijo la destitución de la teniente Coca

miércoles, 08 de noviembre de 2017 · 12:00:00 a.m.
Quiero contarles lo vivido en la Fuerza de Lucha contra el Crimen el viernes pasado porque no sólo denuncia el abuso policial contra las mujeres en situación de prostitución, sino que retrata a la Policía boliviana de cuerpo entero. 
 
 Por ilusa presenté al ministro de Gobierno la denuncia contra la directora de Trata y Tráfico por una abusiva intervención a locales de prostitución, donde la Directora había comandado arrestos masivos de mujeres en prostitución, a las cuales se les cobró 100, 200 y 300 bolivianos para liberarlas. 
 
 Evidentemente, la denuncia presentada llegó a oídos de la directora de Lucha contra la Trata y Tráfico y en venganza decidió comandar un operativo policial armado contra los locales donde están las compañeras que se atrevieron a denunciar la extorsión policial. 
 
Durante la redada de venganza las mujeres que se encontraban en el lugar fueron insultadas por la Policía de flojas, sucias y putas. Fueron fotografiadas en ropa interior o sin ella. Fueron golpeadas, inclusive una vendedora de zapatos de la tercera edad que se encontraba en el lugar cobrando y ofreciendo su mercadería.
 
 Fueron trasladadas en forma masiva a la Fuerza de Lucha contra el Crimen aunque no había ninguna menor de edad y retenidas hasta la madrugada sin explicación ninguna. Las compañeras se tendieron en el piso mugriento, esperando una solución, sin acceso a agua o comida durante esas 10 horas de reclusión. Dos paraguayas que fueron encontradas en el lugar fueron separadas del grupo y presumiblemente extorsionadas aparte, por lo que salieron de la Fuerza de Lucha contra el Crimen a la media hora y prohibidas de comunicarse conmigo.
 
 Todo esto lo comandó la teniente Coca, una mujer policía joven, acicalada con joyas y zapatos caros, que actuó con cinismo y saña. 
 
 Cuando fueron presentadas al fiscal de turno, la teniente llegó a alegar que una de las arrestadas estaba   trabajando embarazada. 
 
 Se trata de un acto de criminalización de la pobreza, porque si la joven está embarazada debió recibir un trato preferente, una silla donde sentarse, ser liberada por su condición de inmediato y no tenerse que tender en el piso frío y sucio, esperando que a la teniente se le pasara la fiebre de crueldad. 
 
 La teniente está llamada a luchar contra la trata y tráfico de personas, no es su función criminalizar a las mujeres que están en prostitución; ella debería ser una mujer capaz de hablar con ellas con respeto, de acceder a la valiosa información que estas compañeras pueden dar para luchar contra los proxenetas, que son los tratantes de mujeres, y no hostigar a las mujeres en prostitución a pedido de los proxenetas, porque de hecho los locales que suele allanar a patadas son los locales precarios, levantados de forma autogestionaria e independiente por las propias mujeres en prostitución. 
 
 En el arresto masivo del viernes no había ni un solo dueño de local; todas eran mujeres pobres que habían cometido el delito de ser pobres y estar en la prostitución porque simplemente no hay trabajo para las mujeres.
 
 El botín que la teniente Coca ofrece a sus subalternos es el derecho de robar; la caja recaudada por las mujeres el viernes fue robada por la Policía, además de celulares y mochilas, de las cuales no se entregó en ningún momento un acta de decomiso.
 
 Fueron liberadas por el fiscal de turno en una Fuerza de Lucha contra el Crimen donde no había suficiente tinta para imprimir las citaciones, donde no había suficiente papel, donde los policías no tenían la capacidad de escribir las declaraciones de las mujeres. En un desorden que entorpeció y atrasó más aún su urgente liberación.
 
Señor ministro de Gobierno: ¿es la Policía una mafia que si haces una denuncia corres el peligro de sufrir sus represalias?
 
¿Es la Policía impune y tiene derecho de robar?
 
¿Es la Policía una agencia de proxenetismo y tiene derecho de criminalizar y amedrentar a las mujeres en prostitución, para que éstas no tengan mas remedio que buscar la protección de proxenetas?
 
Estoy segura que usted en los años de ministro que tiene no se ha dado una vuelta por la sordidez de la Fuerza de Lucha contra el Crimen, donde no se han renovado ni escritorios, ni sillas, ni rincones de tortura, ni arbitrariedades.  Le pregunto señor ministro, ¿para qué quiere reelección si hasta el momento nada ha cambiado? 

María Galindo es miembro de Mujeres Creando.
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